
Por Sonia Vallejo
El tinerfeño Fernando Menis inauguró anoche en Alemania su nueva exposición, titulada Backstage, junto a las figuras más reconocidas de la alta arquitectura de Berlín, en la considerada como la mejor galería de arquitectura de Europa, Aedes Forum. Así, el mundo de la cultura y la arquitectura de la capital alemana se citó en Christinenstrasse, 19 para celebrar la forma de hacer arquitectura de uno de los arquitectos más sólidos y originales del momento.
Estaba latente la nostalgia del Berlín de los primeros 90, cuando Menis llevó al Spree la primera gota de agua limpia que llegó a ese río berlinés tras la caída del muro. La menismanía que se respiraba, con verdaderas colas para hacerse con un ejemplar del nuevo catálogo del arquitecto editado ad hoc para la ocasión, y con exmenis (como se conoce a los que han formado parte del equipo del arquitecto en algún momento) venidos de diferentes partes del mundo, que recorrían la exposición y la fotografiaban sin parar, fueron nota dominante.
Las palabras de Kristin Feireiss, gran dama de la crítica de la arquitectura europea, miembro del jurado de los premios Pritzker y directora de la Galería Aedes, sobre Menis señalaron que lo que marca la diferencia entre Fernando Menis y otros muchos arquitectos es la sensibilidad con la que percibe y escucha a la naturaleza y el paisaje. “Estamos particularmente felices con esta exposición de Fernando en Aedes, donde se descubren detalladamente los procesos creativos únicos de Menis y la variedad de proyectos en curso y construidos, cada uno de los cuales nos parece una muestra sobresaliente de su mente sensible, su gran habilidad y su talento para crear espacios mágicos”.
Por su lado, Ewa Porebska, editora jefa de Architektura Murator, que introdujo el trabajo del arquitecto, destacó que no es fácil para un arquitecto extranjero hacer arquitectura en Polonia, donde las normativas y el control del proceso son tremendamente complejos y burocráticos. Sin embargo, Fernando Menis no solo consiguió, en su proyecto de Torun, respetar la historia de una ciudad, que está declarada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, sino cumplir ampliamente con su función, la de prestar servicios de auditorio y culturales, sabiendo controlar los aspectos constructivos y económicos con precisión y dominio de la profesión. “Además -agregó-, ha innovado creando un bellísimo edificio atemporal en mi país”.

Hasta la exposición se acercaron críticos de la talla de Jaye Geipel, Andreas Ruby o Falk Haeger, y clientes del arquitecto como los alcaldes de Pájara y Bürchen, entre otros. Asistió también el arquitecto David Chipperfield, y la editora y curator Heike Catherina, de Hatje Cantz. Cuando parecía que ya se había visto todo lo realmente impactante, y el vino español, cortesía de la embajada, estaba llegando a su fin, un toque canario inundó el ambiente: el queso de Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife fue junto con Fernando el gran protagonista, y es que este arquitecto tinerfeño no solo difunde su obra, sino su profundo amor por su tierra.
La exposición
Backstage es una exposición de procesos, básicamente de maquetas que el arquitecto ha moldeado a medida que cada idea va cogiendo forma. Se exponen en la misma proyectos nuevos nunca vistos en Canarias aún, como el nuevo cementerio de Los Realejos, la plaza de Tegueste, o la plaza Largo Santa Isabel de Boavista, en Cabo Verde. También están presentes en la misma otras obras de Menis, como el Magma, de Adeje; el futuro auditorio de Pájara, en Fuerteventura; el Espacio Cultural El Tanque, la plaza de Adeje o el Auditorio de Torun, en Polonia, así como el proyecto de Bürchen, en Suiza.





