CULTURA

El Círculo de Bellas Artes desoye la orden de cierre y seguirá abierto tras Merkarte

La junta directiva de la entidad cultural decide recurrir la clausura ante la Gerencia de Urbanismo de Santa Cruz

Fachada del Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife. / FRAN PALLERO

Han pasado tres meses desde que la Gerencia de Urbanismo de Santa Cruz ordenara el cierre del Círculo de Bellas Artes por carecer de licencia de apertura. Una decisión que la entidad cultural acató en busca de un solución negociada con el Ayuntamiento. Tres meses después, dos auditorías independientes han señalado que las obras que tendrían que acometerse en el inmueble para obtener la licencia de apertura superan los 300.000 euros, una cifra del todo inasumible para una entidad sin ánimo de lucro como es el Círculo. Ayer, su junta directiva, con su presidente a la cabeza, Pepe Valladares, decidió que no mantendrán sus puertas cerradas a pesar de la orden que hasta ahora han acatado.

“Nuestra intención va a ser, de una forma u otra, mantener el Círculo abierto, porque pensamos que es un tema de responsabilidad global de las administraciones, no es una sociedad privada, es una sociedad que asumimos como lo que es, una entidad que lleva 100 años abierta con una actividad paralela y sea de una forma u otra, cuando termine Merkarte en enero, nuestras puertas seguirán abiertas, detalló Valladares tras el término de la junta directiva.

Preguntado por si se iba a desobedecer la orden de cierre, Valladares insistió en que, “nuestra intención es permanecer abiertos, ya sea prolongando el actual sistema de licencias que nos han concedido para Merkarte o abriendo de la forma que sea; el círculo no puede volver a cerrarse”. Y es que para reabrir este mes, han tenido que pedir una licencia como si fuera un acto en la calle y presentar un plan de seguridad propio.

Con esta premisa, el siguiente paso es recurrir con argumentos técnicos la orden de cierre de Urbanismo y, confiar en que, en ese ámbito, se pueda llegar a un entendimiento. “Hemos decidido que vamos a estudiar jurídicamente la situación del propio cierre tal y como lo ha planteado Urbanismo. Hemos recibido muchas referencias técnicas que nos dicen que es bastante discutible la aplicación de la normativa como la plantea el Ayuntamiento, así que, recurriremos con argumentos con base legal esa orden de cierre”.

El presidente del Círculo, sin embargo, dejó claro que, por ahora, no acudirán a los tribunales a solicitar medidas cautelares. “Es posible rebatir directamente el escrito de cierre y que se avengan a ello. No es nuestra intención entrar en temas judiciales, porque lo complica todo y se alarga. Lo que sí queremos es que el Círculo esté abierto, y queremos que se haga de una manera razonada. Esperemos que haya una respuesta adecuada”.

Valladares recordó que tienen licencia desde 1988, cuando se reformó el Círculo, dividiendo la sala en dos y abriendo la cafetería. “No hemos cambiado de usos por lo que la licencia debe seguir siendo válida”. El presidente insistió en que no quieren pedir, aún, medidas cautelares, “no queremos que se eternice el conflicto” y señaló que “nuestra actitud ha sido tranquila y sosegada, incluso, hemos parado a muchas personas de la cultura que querían que fuéramos más beligerantes. Así que lo que queremos es resolverlo con argumentos legales”.

Reclaman el apoyo de todo el mundo de la cultura del Archipiélago

“Recabamos, ahora así, el apoyo de todos los sectores de la cultura, en el sentido de que no es un problema particular, sino de la ciudad”, defiende Valladares. “Es el único lugar multidisciplinar que existe en el centro de la ciudad, en el que damos todo tipo de actividades, que llevamos toda la vida ofreciendo cultura, y que tenemos una obligación con la sociedad y como tal la asumimos”, añade. Por eso, “hacemos extensiva esa obligación a las administraciones, que son las que deben de velar por encima de todos. No es un club privado, es un problema de la ciudad y de las administraciones a las que les corresponda”.