política

El Parlamento ovaciona al diputado tinerfeño Alberto Rodríguez por este gesto hacia un diputado del PP

Alberto Rodríguez subió a la tribuna y comenzó a hablar, un poco titubeante: "Bueno, llevo un rato pensándomelo y como sé que esto queda grabado... Y queda para la historia y para los anales de este país... No sé si me voy a arrepentir", comenzó

Alberto Rodríguez, dirigiéndose al diputado del PP. / TWITTER
Alberto Rodríguez, dirigiéndose al diputado del PP. / TWITTER

Lo habitual últimamente en el Congreso de los Diputados es, por desgracia, que se escuchen graves acusaciones, descalificaciones, abucheos y gestos tan impropios como un presunto escupitajo. Los rifirrafes continuos y subidos de tono están tan a la orden del día que empiezan a estar normalizados y se consideran incluso parte cotidiana de las sesiones plenarias. Tal es así que unas palabras amables y cariñosas pronunciadas por un diputado han llamado tanto la atención que han provocado una sonora ovación en el hemiciclo. Sus Señorías, poco acostumbradas a tanta cordialidad, han celebrado la ocasión con un sonoro aplauso.

El protagonista del gesto ha sido el diputado tinerfeño de Podemos por Santa Cruz de Tenerife Alberto Rodríguez, que dirigió unas cariñosas palabras a otro diputado, nada menos que del PP, Alfonso Candón, que se despedía de la Cámara para formar parte del grupo popular en el Parlamento andaluz.

Alberto Rodríguez subió a la tribuna y comenzó a hablar, un poco titubeante: “Bueno, llevo un rato pensándomelo y como sé que esto queda grabado… Y queda para la historia y para los anales de este país… No sé si me voy a arrepentir. Quedará en el diario de sesiones”, decía, atrayendo la atención de los presentes.

“Nunca pensé que fuese a decirle algo así a alguien en esta cámara y menos a un diputado del PP: lo vamos a echar de menos”, ha dicho, despertando el asombro general. “Le voy a decir algo que creo que es de las cosas más bonitas que se le pueden decir a alguien, y es que es usted buena persona y le pone calidez humana a este sitio”, ha dicho el canario con algo de emoción y nerviosismo en sus palabras al saberse observado con atención por el resto de diputados, quienes han respondido con un sonoro aplauso a este gesto que, por desgracia, se ha convertido en una rara avis en la Cámara Baja.