
El municipio de Fuencaliente, por primera vez en toda su historia, cerrará la anualidad sin haber aprobado su Presupuesto 2018, un documento económico que el grupo de Gobierno, liderado por la alcaldesa Nieves Mary Rodríguez, de la Unión Progresista de Fuencaliente, con el apoyo de su aún socio político, el socialista Luis Torres, no ha podido sacar adelante. Han atravesado todo el año 2018 gracias a las cuentas prorrogadas de 2017, que todo indica que continuarán aplicándose hasta después de la celebración las elecciones municipales, en mayo de 2019. Tras el rechazo de la oposición a unas cuentas que fueron presentadas hace un mes, y el rechazo de los cuatro concejales nacionalistas y del edil de Sí se Puede, la principal tarea encomendada al futuro equipo que lidere la política local tras el resultado de los comicios municipales en cinco meses, será elaborar y aprobar unas cuentas públicas que permitan atender las necesidades básicas, las prestaciones sociales y las inversiones con las que, necesariamente, debe contar el pueblo sureño, inmerso estos días en una nueva crisis política, tras la decisión de Luis Torres de retirar su apoyo al gobierno local liderado por Nieves Mary Rodríguez.
La alcaldesa sigue a la espera del resultado de la reunión que tendrá lugar esta misma tarde, una mesa seguimiento del pacto a la que están convocados los concejales de UPF y del PSOE, con el temor de la retirada de apoyo de Torres, que la dejaría en un gobierno extremadamente débil y sin capacidad de maniobra, con solo tres ediles frente a los cuatro de Coalición Canaria, que ya ha rechazado la posibilidad de presentar una moción de censura, estrategia adoptada, han explicado, para evitar “victimizar” a Rodríguez, y el temor a favorecer su posición de cara a la cita con las urnas.
El rechazo de nacionalistas y del edil de Sí se Puede a unas cuentas elaboradas por el propio Luis Torres, teniente alcalde y concejal de Hacienda, se justifica en la imprevisión, la tardanza y en la incapacidad de presentar enmiendas en tiempo y forma por el notable retraso con el que se han presentado las cuentas. Desde Sí se Puede han puesto el acento en la imposiblidad de participar en la elaboración o mejora de las cuentas dado que el 90% de las mismas están ejecutadas o comprometidas. Esta situación, dicen desde Sí se Puede, la formación política que ha sido clave en la gestión de asuntos de calado para la localidad pese a tener un solo concejal de los 8 que conforman el consistorio, “pone de manifiesto la falta de planificación y dificulta la acción de gobierno y la realización de políticos efectivas”.
Una de las contradicciones de esta situación se sitúa precisamente en la posición de Luis Torrres, quien oficiosamente se muestra crítico con unas cuentas que tuvo que defender como concejal de Hacienda, en el pleno en el que fueron rechazadas por la mayoría conformada por CC y Sí se Puede. El grupo de Gobierno, mientras tanto, tras culpabilizar a la oposición de la posible pérdida de partidas del Capítulo IV, que recoge ayudas al transporte de estudiantes y subvenciones de distinta naturaleza, convocó un pleno extraordinario para, a partir del informe económico realizado por Sí se Puede, aprobar una generación de crédito que garantizará la habilitación de estas partidas económicas.




