
Está junto a los renos, listo para partir desde Laponia. Se le ve más joven este año, debe ser porque hay menos nieve, por el derretimiento de los polos o así.
–Santa, ¿qué te han pedido desde España?
“Pedro Sánchez, un espejo, para mirarse y unas gafas de sol; al tal Torra le llevo una zambomba. Me ha escrito veinte cartas amarillas. Qué plomo el tío”.
–¿Y la carta de Echenique?
“No ha llegado”.
–¿Y la de un tal Iglesias, que lleva coleta, como las niñas?
“Ese sí me ha escrito, pero con sello de Cuba. Me ha pedido pasta de dientes”.
–Cuidado al sobrevolar Gatwick, no vayas a chocar con un dron.
“No, no entra en mis planes. Yo siempre aterrizo en Stanted. Los renos saben bien el camino”.
–¿Y una tal Carmela?
“Una pata de palo. Este año los regalos son muy raros”.
–¿Y Fernando Clavijo?
“Un remolque”.
–¿Una grúa?
“Eso, una grúa, como las de Juanele”
–¿Mucho carbón?
“Sí y mucho cabrón también. Los traductores se hacen un lío”.
–¿Cataluña ha pedido mucho?
“Sí, todo amarillo. Se han agotado las existencias de ese color. Me han pedido hasta calzoncillos amarillos. ¿Qué es lo que pasa ahí?”.
–Nada, boberías republicanas.
“¿Pero la república no era morada?”.
–Sí, Santa, es que en cuestión de colores no hay nada escrito.
“Tienes razón”.
–¿Hay algo más en la carta de Pedro Sánchez?
“Un helicóptero para Begoña y otro para él”.
–¿Y Ada Coláu?
“Pues tampoco tengo la carta. Yo pienso que ella no cree en Santa Claus, Papa Noel, Yul Tonte, San Nicolas, que todos esos nombres tengo”.
–¿Por qué no le mandas elfos con regalos a los políticos catalanes presos?
“Ya los he enviado con bocadillos de sardinas para sus huelgas de hambre, ya depuestas. Pero tengo miedo a que se cambien por los elfos y se escapen”.
–¿Qué ha pedido Puigdemont?
“La bandera de Eslovenia”.
–¿Y Florentino Pérez?
“Un entrenador”.
–¿Shakira?
“Un inspector de Hacienda”.
–¿Piqué?
“Puntos para su carné de conducir”.
–¿El rey?
“El rey tiene de todo”.
–¿Y su mujer, Letizia?
“Una foto dedicada de la reina Sofía en la catedral de Palma”.
–¿Qué le traerás a Monedero?
“Billetes”.
–¿Y a Susana Díaz?
“Un paquete de kleenex”.
–¿Y a un tal Carlos Alonso?
“Un ramito de violetas”.
–Santa, que tengas buen viaje.
“Jo,jo,jo.jo.jo…”




