Santa Cruz

Santa Cruz baraja que la Unidad Canina de la Policía Local salga de la Unipol

Los dos agentes que hasta ahora eran guías de los canes no se presentan a la convocatoria de plazas del cuerpo especial lo que, de momento, deja inoperativo el grupo hasta que se cubran sus puestos

Kaisa durante un momento de la exhibición que tuvo lugar durante el homenaje | FOTO: Fran Pallero
Troy, uno de los perros en activo de la Unipol. / Fran Pallero

La Concejalía de Seguridad baraja la posibilidad de que la Unidad Canina, actualmente adscrita al grupo de la Unidad de Intervención Policial (Unipol) de la Policía Local, se convierta en un grupo operativo independiente. Esta es una de las opciones para salvar el actual escollo que supone la rotación de los agentes que pertenecen a este cuerpo especial y que es de dos años. La otra posibilidad, según confirmó a DIARIO DE AVISOS, la primera teniente de alcalde y concejal de Seguridad, Zaida González, es que se modifique la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), especificando que los guías caninos puedan permanecer más de dos años en la Unipol. “El tiempo de los agentes que están asignados al perro, no puede ser el mismo que el del resto de agentes de la Unipol, porque es evidente que la vida útil de un perro es más de dos años y cada can se asocia a un guía que es al que responden las indicaciones” detalló González.

La concejal admite que, en estos momentos, la Unidad Canina está en un impás, ya que, los dos agentes que ejercían las labores de cuidadores han decidido no presentarse al concurso de méritos convocado para cubrir 25 plazas de la Unipol. Estos puestos deben ser cubiertos por agentes de la Policía Local, mediante un concurso de méritos y la superación de las pruebas físicas. Una fórmula que se puso en marcha este año después de que una sentencia diera la razón a los sindicatos sobre la forma de acceder a esta unidad.

“El futuro de la Unidad Canina está en especificar en las plazas de la RPT que el puesto de caninos no tenga el mismo tiempo de rotación que el resto de compañeros, o sacarla y hacerla como un grupo aparte”, detalló la concejal.

Mientras se resuelve esta situación, lo cierto es que la Unidad Canina está inoperativa. “Ahora, otras personas que tienen intención de entrar en la unidad canina se harán cargo de los perros, y están entrenando a la última incorporación de la unida, Teno”. Admite García, que, además de los dos perros que se han comprado en criadero, “ha hay agentes que tiene a sus propios animales, que entrenan en la Unipol y que tienen un cierto entrenamiento”. Según la edil, “no es la primera vez que se cede al Ayuntamiento a perros de agentes para trabajar con ellos”. Insiste en que los canes no tienen porque proceder de criadero, “solo tienen que tener habilidades especiales porque es el entrenamiento que se le da el que hace que sean buenos”.

En cualquier caso, la Unidad Canina deberá reactivarse con los nuevos cuidadores. “Los agentes que van a entrar tienen que recibir un curso de formación, que será después de carnavales. Mientras, siguen entrenando los perros que están aquí y de cara al futuro ya veremos que opción se escoge”. González está convencida que la Unidad Canina puede tener un mayor protagonismo pero prefiere no decantarse por una de las dos opciones. Lo que sí tiene claro es que “hay que modificar el concepto porque tienen que estar con sus guías más de dos años”.