
El comedor social de la Virgen Poderosa, gestionado por la Asociación de Caridad y San Vicente de Paul y que se sitúa en en la céntrica calle Nava y Grimón, del casco de La Laguna, tuvo que cerrar sus puertas desde principios de esta semana tras detectarse desperfectos en las paredes y pavimentos del inmueble donde se ubica, como consecuencia de las obras que se están acometiendo en la actualidad en edificios anexos, aunque se estima que el cierre solo dure entre 3 y 4 semanas.
Así lo confirmaron ayer a DIARIO DE AVISOS desde el Obispado de Tenerife, propietario del inmueble que ha sido cedido a la asociación para la gestión de este comedor social.
Así, desde el pasado martes los usuarios de este centro, que atiende a entre 70 y 100 personas al día, fueron derivados al otro comedor social que hay en el centro de La Laguna, localizado por detrás de la iglesia de San Juan y gestionado por las voluntarias de la Asociación Benéfica Interparroquial de La Laguna.
Ambos comedores mantienen un convenio de colaboración para atender a todos los usuarios cuando uno de los centros no pueda, como, por ejemplo, durante los meses de verano
Desde el Obispado explicaron que la empresa responsable de las obras en las casas anexas al comedor social está ayudando a paliar las dificultades generadas en el inmueble, y que la previsión es que entre tres y cuatro semanas puedan estar resueltos los desperfectos.
El comedor social de la Virgen Poderosa, que recibe una subvención económica anual del Ayuntamiento de La Laguna, lo constituyó oficialmente la asociación en 1985, aunque ya llevaba algunos años antes en funcionamiento. El comedor funciona de lunes a viernes, a partir desde las 12.00 horas, y también ofrece bolsas de comida.





