Tijarafe

El Gobierno encargará a Tragsa culminar las obras de la balsa de Vicario

La reanudación de las obras del embalse de Vicario podría darse en breve dado que la intención de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca del Gobierno de Canarias es la de adjudicar los trabajos a la empresa pública Tragsa

El embalse de La Laguna de Barlovento. | D. S.

La reanudación de las obras del embalse de Vicario podría darse en breve dado que la intención de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca del Gobierno de Canarias es la de adjudicar los trabajos a la empresa pública Tragsa. Un proyecto que lleva paralizado desde hace varios años después de que la empresa adjudicataria de las obras entrara en concurso de acreedores, lo que ha dificultado retomar esta obra.

Así lo ha confirmado el consejero insular de Aguas, José Luis Perestelo, tras mantener una conversación con el responsable de este departamento en el Gobierno canario, Narvay Quintero. “Espero que en los próximos días se retome el expediente administrativo y se pueda adjudicar a la empresa pública Tragsa”, confirmó.

Perestelo celebra que después de las dificultades que ha sufrido esta obra empiece a encontrarse una salida, dada la importancia que representa para el sector agrícola, especialmente en el Valle de Aridane. Concretó que la prioridad no será la terminación del embalse, sino la culminación de la conexión que se está realizando La Laguna de Barlovento, por la galería de Garafía- Tijarafe, que garantiza una capacidad de trasvase de agua para afrontar el verano.

Tal y como se estableció en el modificado de este proyecto, las obras comprende la ampliación de la capacidad de transporte de la conexión hidráulica existente entre La Laguna de Barlovento y la cabecera del canal Garafía-Tijarafe, en el barranco de Carmona, de 13,5 kilómetros de longitud, aumentando así la capacidad de trasvase de agua hacia el oeste de la isla.

Cabe recordar que la construcción del embalse salió a concurso en noviembre de 2009 por 10.452.830,07 euros y los trabajos empezaron en septiembre de 2010. Por el camino se redactaron dos modificados, uno de ellos en 2016, antes de que los problemas que surgieran los problemas de la empresa, que terminaron por detener la obra.

En marzo del año pasado, Isolux Corsán anunciaba que reanudaba las obras tras la autorización judicial de la venta de los negocios de infraestructuras, instalaciones y servicios del Grupo Isolux Corsán al antiguo equipo directivo de la compañía a través de la empresa Travis Gestión de Activos.

Sin embargo, la complejidad de la situación ha mantenido en una especie de limbo esta obra tan necesaria para el sector agrícola, que ahora parece que puede columbrar una salida poniendo en manos de la citada empresa pública los trabajos.