Turismo

La gran tirolina prevista en Garafía se cae por cuestiones ambientales

Las normas de protección de El Tablado impiden la realización de tendidos aéreos, lo que bloqueó el proyecto de este cable que iba a ser el de mayor altura de Europa

El proyecto de la megatirolina de Garafía se cayó debido a que las normas del Paisaje Protegido de El Tablado, donde se iba a instalar esta infraestructura, impiden la realización de tendidos aéreos. Esta iniciativa pretendía atravesar el barranco de Los Calderetones, desde El Tablado hasta la otra ladera, en la zona de la Cruz del Gallo, donde se encuentra el mirador de El Topito.

La tirolina, que estaba pensada como un atractivo para promover el turismo activo en La Palma y en especial en Garafía, poniendo en valor la riqueza natural de la zona, hubiera sido la que alcanzaría mayor altura sobre el suelo en Europa, llegando a los 425 metros en el punto más elevado de su tránsito y la tercera más larga del continente , con una longitud de 1025 metros.

Sin embargo, ha sido la norma que protege este espacio de un incalculable valor natural, la que ha prohibido desarrollar este proyecto, tal y como ha confirmado el consejero de Política Territorial, Gonzalo Pascual, al igual que el primer teniente de alcalde de Garafía, Martín Taño, que trató de impulsar este proyecto como un estímulo turístico para la localidad.

Cabe destacar que uno de los motivos de la protección de este paraje es que alberga especies de enorme interés como las palomas turqué (Columba bollii) y la rabiche (Columba junoniae), además de poseer zonas de reproducción, cría y refugio de aves migratorias. De ahí uno de los motivos de la incompatibilidad con los tendidos aéreos.

En el caso de la que se está construyendo en el vecino municipio de Puntagorda, en el barranco de Izcagua, ha sido necesaria “rodarla 50 metros” para que no se viera también afectada por la normativa que rige la conservación de este espacio natural.

En el proyecto, cuya ejecución estaba presupuestada inicialmente en unos 135.000 euros aunque la estimación final superaba los 230.000 euros, ya eran conscientes de las dificultades que representaba la afección de la línea área. Un escollo que finalmente no logró sortear.