CULTURA

Muere a los 59 años de edad el editor Claudio López Lamadrid

El legado editorial que deja el malogrado editor incluye nombres como Gabriel García Márquez, Philip Roth o Salman Rushdie

Claudio López Lamadrid
Claudio López Lamadrid

El editor Claudio López Lamadrid falleció el viernes por la noche en Barcelona a los 59 años, según informaron fuentes editoriales. López Lamadrid estaba ingresado en estado de muerte cerebral en un centro hospitalario de Barcelona.

López Lamadrid, de orígenes aristocráticos y perteneciente a una estirpe familiar vinculada al mundo de la cultura y de la literatura, había nacido en Barcelona en 1960 y era director editorial de la división en español del grupo Penguin Random House.

El hasta ahora director editorial de la división en español del grupo Penguin Random House, había sido editor y traductor y a lo largo de su dilatada carrera. Fue el responsable de difundir en castellano la obra del estadounidense David Foster Wallace y el Nobel J.M. Coetzee, además de haber jugado un papel primordial en la edición de la obra del español Javier Cercas.

El legado editorial que deja el malogrado editor incluye nombres como Gabriel García Márquez, Philip Roth, Salman Rushdie o James Ellroy.

FIGURA IMPRESCINDIBLE

El ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, lamentó ayer del director editorial de Penguin Random House. Guirao resaltó al editor como una de las “figuras imprescindibles” en el ámbito de la lectura, al considerar que tenía una “gran pasión por las letras y un fino olfato para encontrar un buen libro o a los buenos autores”. “Pertenecía a una saga de editores de Barcelona profundos conocedores de la realidad literaria latinoamericana, colaboró con García Márquez en los últimos años”, recordó Guirao a través de la cuenta de Twitter del Ministerio de Cultura y Deporte. En el texto citado, el ministro ha mandado un “abrazo a su familia, allegados y a los trabajadores de Penguin Random House”.

El periodista y escritor tinerfeño Juan Cruz también ha lamentado su muerte en Twitter. “Una tristeza enorme la despedida de Claudio López Lamadrid. Siento pena y rabia, unas ganas enormes de llorar. Era elegante e imaginativo. Defendió la gran literatura hecha y la que él quería que se hiciera nueva. Un gran amigo”.