
Las redes sociales aguardan, en ciertas ocasiones, los sucesos más retorcidos que se puedan imaginar, pero también aquellas historias que emocionan desde el primer instante. La tremenda difusión que tuvo un mensaje en Twitter de la Policía Local de Las Palmas hizo posible que una abominable irresponsabilidad acabara en un final feliz.
Una vecina de la capital grancanaria alertó durante la mañana del pasado martes a los agentes, después de que unos aullidos la llevaron a descubrir a un perro de pequeño tamaño dentro de una mochila cerrada en el interior de un contenedor de basura, situado en la calle Francisco Gourié. El can no tenía microchip, por lo que la identificación del autor de los hechos se complicaría bastante.
Pese a que el tuit apenas desvelaba información acerca del animal, la sociedad canaria se volcó en acogerlo. “Ese mismo día recibimos numerosas peticiones de personas que preguntaban si el perro ya tenía dueño”, explican a este periódico fuentes de la Policía Local, que derivaron las solicitudes al servicio de Salud Pública, encargado de la custodia del can.
Inma fue la primera vecina de Las Palmas que contactó con el citado servicio y, desde ayer, es la dueña -y mamá humana– de esta cachorra que ha recibido el nombre de Iria. Se trata de una hembra de raza mestiza, de entre 6 y 9 meses, que se encuentra en buen estado de salud y que, a partir de ahora, disfrutará de un nuevo hogar donde crecerá rodeada de afecto y cariño.
Nos encanta contarles los finales felices. Inma fue de las primeras personas que contactaron con nosotros y los compañeros de Salud Pública interesándose por ella.
Iria va camino de su nuevo hogar, con una carita muy diferente. Gracias a todos por el interés y la difusión 🐕 pic.twitter.com/PfPE25GurO
— Policía Local LPA (@PoliciaLPA) 10 de enero de 2019





