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Viera y Clavijo regresa a Madrid

El Gobierno de Canarias, con el apoyo del Ministerio de Cultura, inauguró esta semana la exposición ‘De isla en continente’, en la Biblioteca Nacional de España

Por Gabriela Gulesserian y Marta Plasencia

Es imposible resumir los logros y vida del tinerfeño José de Viera y Clavijo (Los Realejos, 1731-Las Palmas de Gran Canaria 1813) en estas páginas. A pesar de ordenarse como sacerdote católico, la lectura de los discursos de Benito Jerónimo Feijoo le calaron profundamente, haciendo que se inclinara por el racionalismo, convirtiéndolo posteriormente en el máximo exponente de la Ilustración canaria. Fue naturalista, historiador, viajero, académico, literato y traductor-recreador, primer protoperiodista canario y científico. Un hombre de su tiempo que, a pesar de no haber caído en el olvido, sí que hacía falta un reconocimiento gran magnitud a su figura.

Poco más de dos siglos después llega ese momento, con una gran exposición organizada en Madrid por el Gobierno de Canarias, el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de España (BNE), con la colaboración de la Universidad de La Laguna y la Real Sociedad Económica Amigos del País de Gran Canaria, inaugurada el pasado viernes. Viera y Clavijo. De isla en continente estará abierta hasta el 5 de mayo. “El objetivo es darle mayor difusión al conocimiento de la obra y la vida de Viera y Clavijo. Es una de las personalidades más importantes de la cultura insular y española del siglo XVIII y comienzos del XIX, pero sin embargo un gran desconocido para el público. Se codeó con lo más granado de la intelectualidad española del momento, fue miembro de número de la Real Academia de la Historia y obtuvo dos medallas de oro de la Real Academia Española”, resalta Aurelio González (PNC), viceconsejero de Cultura del Gobierno canario.

El visitante que estos meses recorra la exposición descubrirá quién era una de las voces canarias más importantes que contribuyó, entre otras cosas, a repensar todo con espíritu crítico y basar sus escritos científicos e históricos en la fidelidad a las fuentes. Por esto último, precisamente, se le considera el primer periodista canario.

En la BNE, también se pueden contemplar primeras ediciones y hasta borradores manuscritos, de su puño y letra, de sus más grandes obras. Por supuesto, la que le marcó de por vida: Noticias de la Historia General de las Islas de Canarias. Obra única pero suficiente para acreditarlo como el primer historiador canario moderno, y a su libro, como la producción historiográfica con mayor influencia entre los estudiosos del pasado de las Islas.

un patriota

Cuenta Francisco Fajardo Spínola que en esta obra aparece en Viera la voz patriota de quien se ocupa de los intereses de su patria. Evidentemente reformista, como las ideas del historiador. “La toma de conciencia de su identidad histórica, de su identidad como pueblo, debían ser el fundamento de la autoconfianza, y a partir de ella del esfuerzo de los canarios por mejorar su situación, por romper su aislamiento cultural y político, por asumir la gestión de sus propios asuntos o influir en ella”. Para lograrlo, José de Viera y Clavijo hizo un llamamiento a sus paisanos a que lo ayudasen con “memorias, apuntes, monumentos, anécdotas, observaciones, crítica y advertencias”, para que todos los canarios contribuyeran en su propia historia.

En la muestra De isla en continente, el visitante puede curiosear algunos de sus primeros escritos, como la novela picaresca Vida del Noticioso Jorge Sargo (escrita con 14 años). Y es que el joven Viera y Clavijo se dio a conocer en aquella cuna canaria de la Ilustración que fue La Laguna, con piezas burlescas y festivas. Allí, en 1757, entró a formar parte de las tertulias que se hacía en la casa de don Tomás de Nava y Grimón, marqués de Villanueva del Prado, donde se reunía lo más selecto en lo social y en lo cultural de la isla de Tenerife, y donde entró en contacto con el siglo de las luces. La historia de Viera y Clavijo nació en las calles laguneras antes de partir a Madrid como preceptor del hijo del marqués de Santa Cruz. En su compañía permaneció, en la corte o en viajes por Europa (Francia, Flandes, Austria, Italia y Alemania) casi 14 años. Desde la capital mantuvo siempre una constante correspondencia con sus antiguos amigos tertulianos de La Laguna, en la que describía el ambiente de la Corte como “teatro anoruegado”, indica el comisario de la exposición, Rafael Padrón, “donde ya no podía hacer las “diabluritas cómicas” que había protagonizado en Tenerife contra los sectores sociales más reaccionarios”. En Madrid, se entretenía con sus divertimentos de lanzar globos aerostáticos y hacer experimentos con “máquinas físico-químicas” traídas de Francia por el marqués de Santa Cruz.

La BNE muestra el análisis sobre la botánica y la fauna de las Islas, otra de las grandes obras de este realejero, además de sus relatos de viaje, su correspondencia con otros ilustrados de la época o su Carta filosófica sobre la Aurora Boreal observada en la ciudad de La Laguna de Tenerife en la noche del 18 de enero de 1770. Sí, una aurora boreal en Canarias. Escribía Viera y Clavijo: “Algo más de una hora después del crepúsculo, se extendió por la ciudad el rumor de que los montes Taganana quizás estuvieran ardiendo, dado que aquella parte del cielo parecía ser un resplandor rojo encendido bañado en una vívida incandescencia (…) Salí a observar el fuego, pero para mi sorpresa me encontré ante una verdadera aurora boreal”.

José de Viera y Clavijo fue y es “un símbolo patrimonial canario”, afirma Rafael Padrón. “Pero no un símbolo diferencial, sino un puente que une el Archipiélago con lo mejor de la cultura europea”. Viera es una maquinaria conceptual “que incide en la apertura y el carácter universal del Archipiélago sin temor a la pérdida de identidad”.

Un canario internacional que, al fin, parece que tendrá el lugar privilegiado que le corresponde en la historia de España.

Un municipio implicado con su vecino más ilustre

José de Viera y Clavijo nació en el Realejo Alto y fue bautizado en la parroquia del Apóstol Santiago. Fue el vecino más ilustre del municipio norteño y, junto con el doctor Antonio González, el de mayor proyección nacional e internacional. En octubre de 2012, el Gobierno local de Manuel Domínguez se propuso impregnar a todos los realejeros de su obra y preparar a la Isla y al mundo para relanzar su figura al año siguiente coincidiendo con el bicentenario de su muerte.

Lo hizo de la mano de otras administraciones y entidades canarias e involucró a múltiples colectivos locales de diversa índole, especialmente en el apartado cultural, para rememorar y poner en valor al polígrafo e historiador a través de diversas iniciativas y manifestaciones artísticas que incluyeron desde la edición de un cómic pasando por la colocación de cartelería específica, la organización de un congreso internacional de periodismo científico, talleres en los colegios, exposiciones itinerantes, hasta la creación de la sinfonía El Viajero ilustrado, creada por el compositor realejero Jesús Agomar, e interpretada por la Filarmónica de Los Realejos y la agrupación musical Cruz Santa, que a finales de mes dirigirá en el palacio de Congresos de la capital española con la Sinfónica de Madrid. A ello se suman el espectáculo musical Donde dijo Viera, del grupo Tigaray, que une folclore y textos del escritor, y la web didáctica vierayclavijo.com, que nació en ese momento y sigue vigente para todos los centros educativos de Canarias. La apuesta municipal por el escritor no terminó allí. En 2017, para hacer más presente su figura, el Consistorio le encargó al artista Matías Mata confeccionar un mural urbano de unos 130 metros cuadrados en el avenida de los Remedios del Realejo Alto protagonizado por su rostro y el de Antonio González, ambos acompañados de un panel interpretativo con una breve semblanza biográfica.

Los Realejos es cuna de José de Viera y Clavijo. Allí se encuentra la vivienda del escritor, ubicada en el número 101 de la calle que lleva su nombre. Tiene una superficie de 384 metros cuadrados, dos plantas de finales del siglo XVII y mantiene su volumen original y su fachada casi inalterada aunque ha sufrido varias modificaciones en su interior y añadidos exteriores sin criterios técnicos de conservación.
Tras varios años de lucha para que el Cabildo de Tenerife la adquiera y en aras de saldar una deuda con el escritor, el PP presentó una PNL(Proposición no de Ley) en el Parlamento de Canarias en febrero del año pasado para instar al Gobierno regional a iniciar las negociaciones con los dueños de la vivienda, declarada en 1986 Monumento histórico-artístico de interés para esta comunidad autónoma, junto con ocho edificaciones más.

Pese a que salió aprobada por unanimidad, a día de hoy el Ejecutivo regional no ha hecho nada. Por eso el Ayuntamiento, seguirá insistiendo ante el Gobierno de Canarias para que adquiera el inmueble, ya que “hemos hablado con sus propietarios pero el Ayuntamiento no tiene las competencias para actuar en materia de viviendas”, asegura el concejal de Cultura de Los Realejos, Adolfo González, uno de los impulsores en rescatar la figura de José de Viera y Clavijo. Al mismo tiempo, ha iniciado conversaciones con la Administración regional para recuperar para Los Realejos el acto oficial del Día de las letras Canarias. Sobre la exposición, el concejal de Patrimonio Histórico de Los Realejos, Adolfo González, uno de los principales impulsores en rescatar y difundir la figura del escritor, subraya que “es una deuda que se salda con Canarias y en este sentido, hay que reconocer el esfuerzo que ha hecho la cátedra de Viera y Clavijo en la ULL, dirigida por Rafael Padrón, quien a su vez es el comisario de la exposición”.

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