santa cruz de la palma

El Museo Insular va ganando protagonismo cultural en La Palma

Bajo la dirección de Isabel Santos, este espacio museístico de Santa Cruz de La Palma, ha recuperado el recorrido conventual del edificio y una mayor apertura a la sociedad palmera

Con talento, mucho trabajo y sin hacer ruido, Isabel Santos, en poco más de un año que lleva dirigiendo el Museo Insular de La Palma, ha logrado, entre otras cosas, dotar de más vida cultural y social al antiguo Convento de San Francisco. Jornadas como las que se vienen realizando con motivo del 525 aniversario de la fundación de Santa Cruz de La Palma son un ejemplo de ello. Sin embargo, todavía queda camino por recorrer para dar a conocer este espacio museístico.

“Muchos palmeros lo recuerdan como centro de la juventud o de cuando jugaban al baloncesto o venían a alguna clase, pero la gente no pasa mucho por aquí”, lamenta Isabel Santos, que tiene como una de las metas abrir las puertas y dar a conocer a la sociedad palmera el Museo, en el que conviven las salas de arte, con dos curiosidades: la muestra de Ciencias Naturales y la de Carpintería de Ribera.

El Museo, nos cuenta su directora, tiene una importante acogida entre los turistas extranjeros, sobre todo personas mayores de 65 años. “Lo disfrutan, se interesan, al igual que los españoles. Más difícil de ver es a gente joven, salvo cuando vienen en visitas organizadas por los institutos”.

Restauradora del Cabildo de La Palma desde hace una treintena de años, asumió este reto para desarrollar un modelo museístico coherente, de manera que el Museo no estuviera al albur de los consejeros que se van sucediendo y que han sido, al fin y al cabo, quienes han marcaban el rumbo de este espacio cuando carecía de dirección. Por tanto, Isa Santos conoce bien no solo el trabajo que tiene entre manos, sino también la casa.

Uno de los primeros pasos que dio fue el de recuperar el recorrido conventual, de manera que quien accede al inmueble recibe información de dónde se encuentra y qué está viendo en este convento del siglo que se remonta al siglo XVI. “La mayoría de la gente venía y no sabía que esto era un convento franciscano. Lo primero que hice, en un trabajo de equipo con Jesús Pérez Morera, que tenía recogido todo el recorrido conventual, muy fiel a lo que era la casa convento, desarrollarlo. Así, además de las exposiciones, ahora tenemos el recorrido conventual. Lo hemos hecho sin molestar a la arquitectura, porque ha sido a base de paneles”.

En esa apuesta por acercar a los jóvenes al Museo, planean una serie de iniciativas. Así, en la próxima edición del Día del Libro tienen programada una actividad con los institutos de Las Palma, al igual que otra propuesta piloto de un programa sobre cómo mirar un cuadro. También están trabajando de forma estrecha con la Escuela Insular de Música, cuya sede se encuentra en un edificio anexo .
Como Museo de Bellas Artes fue el primero Provincial, abierto en 1917, con la colección donada por Pedro Poggio Álvarez, primer director nacional de Bellas Artes, formada por pintores españoles románticos, realistas y modernistas.

Desde hace unos años, el Museo tiene también la política de comprar varias obras al año. “El año pasado compramos dos obras de González Méndez; una escultura de Fernando Bellver y un grabado de Martín Chirino”. El Museo posee también una importante colección del pintor palmero Gregorio Toledo. Otra de las joyas es la colección Urs Baerlocher, compuesta por más de 320 obras de artistas europeos de entre 1920 y 2010.

Un lugar destacado ocupa la artista palmera Carmen Arozena, a cuya memoria está dedicado uno de los premios más importantes de grabado. Al respecto, Isa Santos defiende que la entidad de la obra de Carmen Arozena y la de los trabajos premiados, que reúne como 600 obras que están custodiadas en La Palma, merece disponer de un museo propio.

En cuanto a la presencia de las salas que no son de Bellas Artes, recordó que con anterioridad el Museo “tenía de todo”. Los fondos arqueológicos se trasladaron al MaB de Los Llanos de Aridane y la mayor parte de la colección de etnografía, que se encontraba en los corredores, también se retiró. Lo queda de etnografía es la sección de carpintería de ribera.

Santos destaca la importancia de la vinculación de la ciudad con el mar, hasta el punto que sostiene que “lo bueno sería tener en Santa Cruz de La Palma un Museo Naval, no el del Barco de la Virgen, sino un naval, que nos está llamando desde hace muchísimos años, donde iría ubicado todo lo que tenemos aquí”.

El apartado de Ciencias Naturales, que dejó en depósito la Sociedad Cosmológica, es un espacio de gran singularidad dentro del Museo y de mucha acogida por los visitantes. “Es de las cosas más visitadas”, indica. “Tenemos algo diferente a otros museos de ciencias naturales que hay en Canarias. Son animales disecados”.

Otra de las iniciativas a la que aspira la directora es la de adecuar una sala, con las condiciones técnicas necesarias para poder traer obra de fuera. El antiguo convento franciscano posee “un microclima que mantiene la temperatura todo el año, a la que la obra expuesta está habituada”.

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