FRANCIA

Una granada lacrimógena revienta la mano de un ‘chaleco amarillo’

Un manifestante que participaba en la protesta de los "chalecos amarillos" en París perdió este sábado una mano durante los enfrentamientos con las fuerzas del orden

FOTO: EE

Un manifestante que participaba en la protesta de los “chalecos amarillos” en París perdió este sábado una mano durante los enfrentamientos con las fuerzas del orden, cuando un grupo trataba de forzar las verjas de seguridad de la Asamblea Nacional.

Según fuentes policiales citadas por la cadena “BFM TV”, el hombre cogió una granada lacrimógena lanzada por los antidisturbios con la intención de reenviarla contra los agentes, pero el artefacto le estalló en la mano y se la arrancó.

Cientos de ‘chalecos amarillos’ han tomado el centro de París por 13º sábado consecutivo para protestar contra el presidente, Emmanuel Macron, y sus políticas. El Arco del Triunfo ha sido de nuevo uno de los puntos elegidos para el inicio de una de las marchas convocadas para este sábado de nuevo a través de redes sociales.

La columna partió a las 10.30 horas de la plaza de la Estrella y cortó el tráfico en los Campos Elíseos al grito de “¡La Policía, con nosotros! ¡La Policía, con nosotros!” y comenzó la marcha cuesta abajo con paradas previstas ante las sedes del Ministerio de Asuntos Exteriores, la de la Asamblea Nacional y el Senado para culminar en el Campo de Marte alrededor de las 17.00 horas.

Como todas las semanas, las estaciones de metro alrededor de los Campos Elíseos han sido cerradas. “La peculiaridad de este día es un retorno al principio de no declaración de las manifestaciones”, ha apuntado un portavoz de la Prefectura de la Policía.

Fuera de la capital, en Burdeos y Toulouse, polos tradicionales de movilización, igualmente se han convocado protestas. También hay actos en Montpellier, Lille, Nantes, Rennes, Brest, Caen o Lorient.

Las cifras oficiales revelan una disminución de la movilización en los últimos sábados. Así, el 2 de febrero las autoridades contabilizaron 58.600 manifestantes en toda Francia; 116.000 según los convocantes.