LA LAGUNA

El Palacio de Nava, centro de visitantes del casco lagunero y museo de la historia del edificio

Las obras de esta fase podrían comenzar este mismo año y suponen una inversión cercana a los tres millones de euros, según explica el arquitecto redactor del proyecto

PALACIO NAVAS
En 1776, Tomás de Nava y Grimón y Porlier reforma el edificio, recubriéndolo de piedra y dándole el aspecto actual. FRAN PALLERO

La primera fase de las obras de restauración y adecuación del lagunero Palacio de Nava permitirán poner en uso, dentro del histórico inmueble, un centro de interpretación y de visitantes del casco histórico de La Laguna, así como un espacio museístico sobre la historia del palacio. Así se recoge en el Proyecto de definición y puesta en uso de la primera y segunda crujía del Palacio de Nava, según explica el arquitecto redactor del documento, Fernando Beautell Stroud. La previsión es que las obras, que cuentan con un plazo de ejecución de 18 meses y un presupuesto cercano a los tres millones de euros, se adjudiquen y puedan comenzar a lo largo de este mismo año, según indica el arquitecto.

La apertura al público y puesta en uso, con su consecuente restauración, del Palacio de Nava, ubicado en la esquina noroeste de la plaza del Adelantado y declarado Bien de Interés Cultura (BIC) desde el año 2000, ha sido un objetivo de la Dirección General de Patrimonio del Gobierno canario y del Ayuntamiento desde inicio de este mandato, aunque los procedimientos se han ido alargando.

La Comisión de Patrimonio del Cabildo ya ha aprobado “el proyecto básico y la actualización del plan director, del año 2006, con el cambio de uso, de solo turístico a turístico y cultural”, indica Beautell Stroud.

“El cambio se justifica, por una parte, en que no se han presentado iniciativas, privadas o públicas, para una explotación hotelera y que, como consecuencia, se mantenía la recuperación del edificio paralizada; y, por otra parte, en el cada vez mayor atractivo de La Laguna como destino de visitas turísticas culturales y la necesidad de contar con un centro de interpretación de su casco histórico. El uso terciario se mantiene, no obstante, como una alternativa de visitantes especiales y a una escala menor de la prevista inicialmente, ubicada en la zona de obra nueva y que se completa con el uso compatible sociocultural como centro de interpretación y estudios del casco histórico”, según se recoge en el proyecto de esta primera fase.

Proyecto “complejo”

Así pues, solo queda que la Comisión de Patrimonio del Cabildo termine de aprobar este proyecto de ejecución de la primera y segunda crujía, cuyo visto bueno prevé el arquitecto responsable, para sacar a licitación y adjudicar los trabajos.

Un proyecto “complejo”, ya que supone la “restauración global” en las dos plantas del palacio, a excepción de la cubierta, que ya se reparó entre 2009 y 2010 por un millón de euros. “Las restauraciones son caras y hay que restaurar prácticamente todo y es una superficie bastante amplia”, apunta, además de algunos elementos importantes como la escalera monumental, que cuenta con una cubierta portuguesa policromada que requiere de restauradores especialistas. Asimismo, el palacio en su época se dividió entre dos familias, realizándose obras inadecuadas, y lleva desocupado desde 1999, cuando lo adquiere el Gobierno canario.

Además, en este proyecto de ejecución se implementan también instalaciones actualmente inexistentes, como de baja tensión, alumbrado, contra incendios, fontanería, saneamiento, de accesibilidad, con ascensor y rampas, y servicios higiénicos, que se situarán en una de las crujías del segundo patio.

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En 1776, Tomás de Nava y Grimón y Porlier reforma el edificio, recubriéndolo de piedra y dándole el aspecto actual. FRAN PALLERO

Todos estos trabajos permitirán poner en uso el inmueble como un centro de interpretación y de visitantes del casco histórico de La Laguna, “para que los turistas que entren por la plaza del Adelantado vayan allí y se les explique un poco la historia del casco, sus calles, sus edificios…”, explica el arquitecto. Un centro que, además, podría albergar la maqueta de la ciudad, en base al primer plano de Torriani, que actualmente se ubica en el antiguo convento de Santo Domingo.

Asimismo, el palacio albergará contenidos culturales y museísticos ligados a la historia de este inmueble que, “como destacada residencia de una preeminente familia y sede de la Tertulia de Nava, debe recuperarse con la mayor fidelidad, añadiéndole las instalaciones actuales que hagan factible los nuevos usos previstos, siempre compatibles con la autenticidad histórica”, recoge el proyecto. Así, entre los contenidos culturales, se rememorará en una de las salas la conocida Tertulia de Nava, que durante la segunda mitad del siglo XVIII reunió a los principales ilustrados de la Isla, con una exposición didáctica de la tertulia, reproducción de elementos, libros y retratos de sus integrantes.

En relación con esto, en el proyecto se propone la posible exposición facsímil y selectiva del Fondo Nava de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, así como referencias de la obra pictórica conocida como Tríptico de Nava, pieza de arte flamenco de gran valor que estuvo en los salones de la casa y que actualmente está en el Museo Municipal de Santa Cruz.

También se considera la posibilidad de la exposición, en una ubicación cercana a lo que fue la zona de cocheras y caballerizas, de los dos carruajes que había en el palacio, uno del siglo XVIII y otro del XIX, restaurados hoy en día y que se encuentran en el Museo de Historia y Antropología de Tenerife.

Para el desarrollo de estos contenidos culturales se requerirá también de la elaboración de un plan museístico.

Paralelamente, en esta primera fase también se contempla que se ubique “la propia administración del centro de interpretación y, complementariamente, algunas oficinas del Gobierno de Canarias”, explica el arquitecto, aunque apunta que será una pequeña zona.

Para fases posteriores quedaría “una zona importante, que eran los antiguos comedores y salones, y la zona de la huerta, donde está previsto implementar el posible uso turístico, pero con muy pocas habitaciones, si se llega a ejecutar, que sería la última fase”, añade Beautell Stroud.

Historia

El primer edificio del Palacio de Nava se levantó en un antiguo solar que fue, a partir de 1500, de Jorge Grimón, conquistador de Tenerife. La construcción del inmueble comienza en 1585. En 1776, Tomás Nava y Grimón y Porlier lo reforma completamente, recubriéndolo de piedra y dándole el aspecto actual.

El inmueble cuenta con planta rectangular, dos patios interiores y una huerta trasera. La fachada principal, enteramente cubierta de cantería y con fajas de almohadillado en ambas esquinas, es de dos plantas.

En la planta baja, la puerta de entrada, adintelada y con el escudo de los Grimón tallado en piedra sobre el friso, está flanqueada por columnas pareadas, corintias, sobre plinto con decoración romboidal. En el interior destaca el patio principal, al que se accede franqueando el zaguán y una verja de hierro. La galería alta es cerrada, de fábrica y con ventanas hacia el patio. Del corredor bajo, abierto con losa chasnera, destacan las columnas, que soportan la galería, talladas en piedra basáltica.

Una magnífica escalera de mármol abalaustrada, de tres tramos con dos descansillos, conduce a la planta alta. Sobre esta escalera se encuentra un artesonado ochavado, considerado por algunos autores como el mejor exponente de cubierta portuguesa en Canarias.