baloncesto

El Iberostar Tenerife, sin aire y sin ideas ante el Delteco GBC (60-67)

Los aurinegros sufren su quinta derrota consecutiva de la temporada ante un rival que supo maniatarlos en todo momento

Cinco derrotas consecutivas en Liga Endesa son muchas, demasiadas si uno mira las últimas temporadas del Iberostar Tenerife, pero son las que llevan, a día de hoy, los aurinegros, después de perder ayer, por 60-67, ante el Delteco GBC. Los aurinegros parecen tener demasiado cansancio físico y mental, jugando presionados, precisamente, por esas derrotas, justo antes de afrontar uno de los partidos más importantes del curso, ante el Hapoel en la Basketball Champions League.

¿Es preocupante? Seguro, pero no solo el mal bache en sí, sino la manera de afrontarlo. Desde fuera parece que, tras un enorme esfuerzo realizado para entrar en Copa del Rey, al equipo le falta aire, pero, sobre todo, calma. Perderla sería dar un paso atrás, no reconocer que existe un problema, otro.
El Delteco llegó a la Isla como colista y, como otros tantos rivales, con la idea clara de trabar el duelo, de ser agresivo y de no pasar una a los jugadores del Canarias. Con un potencial limitado, lograron maniatar a su oponente y, llegado el momento, falló, porque no fue un equipo brillante, pero el Iberostar, lógicamente, falló más.

Los errores en ataque y las pérdidas de balón, nueve al descanso por parte de los locales y ocho, por los visitantes, condicionaron todo el partido, pero, especialmente, el primer tiempo. Sin acierto exterior, el primer triple llegó después de haberse jugado durante nueve minutos, el Canarias tuvo que agarrarse a algunos destellos para poder cerrar el primer cuarto por delante en el marcador (11-10). Hacía tiempo que no se veía un compromisos con tantos errores por parte de dos equipos.

A falta de mejores resultados por parte de los titulares, Pierre Antoine Gillet asumiría el mando para que su equipo pudiera darse un respiro. El belga lo intentó y anotó, pero coincidió en el tiempo con un Rebec que, con Dani Pérez lesionado, lideró a los suyos y tuvo acierto desde el exterior.
El partido llegaría al descanso con28-26 gracias a dos triples el balcánico del equipo visitante y a dos tiros libres de Abromaitis, que tampoco estaba bien. Y ya se sabe, si el estadounidense no está bien, no suele estar bien el Iberostar Tenerife.

Si malo había sido el primer tiempo, peor sería el segundo. Dos minutos tardó en moverse el marcador en la tercera manga, gracias a un canasta de Richotti que facilitó que diera la impresión de que las cosas habían cambiado. Burjanadze y Zeisloft mantenían al GBC (37-37) y el público empezaba a desesperarse con White, negado en el día de ayer de cara al aro. Un parcial de 1-7 hizo saltar las alarmas porque el tiempo se acababa y el panorama no mejoraba. Los vascos, poco a poco, lograban su objetivo antes de que comenzara el último cuarto (40-46).

Sentencia

Una antideportiva a favor del Canarias parecía ser una buena oportunidad para buscar la remontada pero, una vez más, fue un espejismo. El 53% de acierto desde el tiro libre tampoco ayudaba. La clave era que los visitantes creían y estaban más frescos, por lo que el 30-37 a falta de solo tres minutos pareció definitivo. Aquello era un mundo para los de Txus Vidorreta, que buscó incluso, dando minutos a Lucca Staiger, cualquier tipo de solución que revirtiera aquello.
Solo Javier Beirán transmitió esperanzas a los suyos (56-61), pero Burjanadze seguía a lo suyo. San Miguel dispuso de un 2+1 (58-61), pero Nevels sentenció (58-63) para un GBC que lograba ganar en un Santiago Martín de cuyas gradas muchos aficionados decidieron marcharse antes de que concluyera un encuentro que deja aspectos preocupantes de cara al futuro (el próximo rival del Canarias es el Real Madrid) que deben superarse antes de afrontar el compromiso con el Hapoel, el miércoles, en Champions.

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