la palma

Luis Morera realiza su obra cumbre: ‘Ach Guañac’

El artista palmero lleva a un gran tríptico la legendaria pintura que ilustró el segundo disco de Taburiente, que tiene el mismo título
Luis Morera trabaja en el tríptico. | Facebook de L. M.
Luis Morera trabaja en el tríptico. | Facebook de L. M.
Luis Morera trabaja en el tríptico. | Facebook de L. M.

El artista Luis Morera trabaja en un gran cuadro que será la cumbre de su obra artística en el terreno de la pintura y el legado cultural en el que quiere concentrar todo su pensamiento sobre Canarias, que ha ido narrando con su voz durante más de cuatro décadas como alma de uno de los principales grupos musicales que han dado las Islas, Taburiente.

El cuadro, Ach Guañac, forma parte del imaginario canario porque fue la portada de un disco legendario, el segundo de Taburiente (1978), que lleva el mismo nombre. El álbum incluye el tema musical Ach Guañac que se ha convertido en todo un himno popular de las Islas y, especialmente, de las corrientes independentistas.

Aquel cuadro inicial lo está desarrollando ahora en un tríptico de grandes dimensiones (alrededor de 4 metros de largo por 2,5 de alto) porque el Ach Guañac de los setenta del siglo pasado se quedaba pequeño para recoger la historia de libertad y opresión del pueblo canario que Morera pretende plasmar en el tríptico.

“Es mi obra cumbre”, comenta el artista palmero, que defiende que “no ha habido un cuadro así en Canarias, que reúna tantas cosas de identidad”. Este último concepto lo repite con insistencia el autor como una clave para conocer y reconocer los elementos simbólicos que se van desplegando sobre el gran lienzo, que tiene como eje central un árbol tan icónico para los isleños como el drago.

Un drago inspirado en el milenario de Icod y que, echando mano del “surrealismo”, lo envuelve de figuras humanas. “En la parte de arriba, que vive, están los embriones de toda la raza. El feto, se forma el niño y luego el hombre. Esa es la parte verde, la copa. Hacia abajo empieza el mundo prehispánico, con el tagoror, la música, la cerámica, el juego del palo, la lucha canaria”, explica el autor.

En el tronco del árbol aparece “la raza abatida por los conquistadores, hasta fundirse en una batalla en la que vence el que conquista de una manera brutal”. “En esas raíces está el drama de la conquista. Ahí la raza se hunde en el tronco y como algo simbólico, en un paisaje volcánico, entre las grietas, salen nuevas generaciones que levantan la bandera de las siete estrellas. El símbolo de los nacionalistas, no lo de Coalición Canaria, que es todo una mentira”, explica el autor.

Morera habla de identidad y de autenticidad en esta imagen simbólica. “Guañac es patria, es lo que está dentro de los ancestros”. Así define el tríptico como “un tótem de identidad en el que las generaciones nuevas tienen un espejo donde mirarse”. “No creo que haya un cuadro más representativo de Canarias”, argumentó el artista palmero, que con 72 años continúa trabajando con mucha intensidad en distintos frentes, como la plaza que está realizando en Tijarafe.

Un cuadro con este poder de aglutinar la identidad canaria, a juicio del autor, debería estar en una institución pública que represente a los isleños, como el Parlamento. Pero, de momento y hasta que “no exista un Parlamento con identidad”, lo mantendrá la fundación que tiene previsto poner en marcha con su legado artístico. “Vienen a sacarse fotos conmigo envueltos con la bandera de las siete estrellas y tienen la de los perros en el Parlamento. Es tremendo como juegan con el pueblo”, se queja del doble lenguaje político.

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