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Ella flirteaba con el dueño de la casa mientras su pareja la desvalijaba; han sido condenados

Se trata de una versión urbana de los "timos del amor" frecuentes en internet, como se refiere a ella la propia sentencia
ARRESTO DETENCIÓN POLICIA
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PIXABAY

El Juzgado de lo Penal número 3 de Arrecife (Lanzarote) ha condenado a penas de hasta tres años y nueve meses de cárcel a una pareja de ladrones que confabuló para asaltar una vivienda: mientras ella mantenía entretenido y lejos de la casa al dueño con un falso flirteo, él la desvalijaba.

En esta versión urbana de los “timos del amor” frecuentes en internet, como se refiere a ella la propia sentencia, la procesada Claudia Viviana R.M., de 39 años, se aprovechó de un hombre al que había conocido poco antes al intentar alquilar su vivienda.

Ese contacto inicial para un posible arrendamiento no solo permitió a la procesada conocer en detalle la casa y tomar nota de los objetos de valor que había en su interior, sino que además le hizo ver que su interlocutor sentía por ella cierta atracción.

La sentencia considera probado que Claudia Viviana R.M. flirteó con la víctima con el propósito de alentar sus expectativas de una relación, hasta quedar con él la noche del 29 de marzo de 2015 para salir a cenar fuera de Arrecife, en Costa Teguise.

Mientras ambos estaban lejos de la casa, el otro acusado, Diego Armando G.C., de 25 años, entró en la vivienda forzando una ventana y se llevó de su interior tres joyas, dos relojes, una fotocopiadora y una caja, objetos todos ellos valorados en 1.667 euros.

La investigación realizada por Policía consiguió identificar al autor material del robo, que había dejado hasta diez huellas digitales en la vivienda, y vincular con los mismos hechos a la procesada Claudia Viviana R.M., su expareja.

La juez reconoce que la víctima ha sido “reticente” a reconocer que tenía la esperanza de mantener una relación con Claudia Viviana R.M., algo que la defensa le ha reprochado como un indicio que, bajo su criterio, pone en duda la credibilidad de su testimonio.

“Pero esta reticencia puede ser debida a que a nadie le gusta reconocer que ha sido víctima de un delito por parte de una persona con la que se pretendía mantener una relación amorosa más allá del estricto margen del contrato de arrendamiento que es el motivo por el que se conocieron y para lo que quedaron en principio”, añade la magistrada.

La sentencia condena por un delito de robo con fuerza en vivienda a los dos procesados: a tres años y nueve meses de cárcel a Diego Armando G.C., que tiene antecedentes por delitos contra el patrimonio, y a dos años y medio a Claudia Viviena R.M.

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