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“Facebook es un peligro para la democracia”: Chris Hughes, el cofundador de la red social

En una columna de opinión publicada en el diario The New York Times, Hughes considera que "ha llegada el momento de romper Facebook"

Las dimensiones y la importancia que ha alcanzado Facebook, que cuenta actualmente con 2.380 millones de usuarios activos cada mes solo en su red social homónima, han convertido a la compañía en “un peligro para la democracia”, según el cofundador de Facebook Chris Hughes, que también critica el poder “sin precedentes” de Zuckerberg, CEO y cofundador de la compañía.

En una columna de opinión publicada en el diario The New York Times, Hughes considera que “ha llegada el momento de romper Facebook”, apelando al espíritu económico contra los monopolios de los padres fundadores de Estados Unidos, como Thomas Jefferson y James Madison.

La red social Facebook cuenta actualmente con 2.380 millones de usuarios activos al mes, con alrededor de 2.700 millones de personas que utilizan al menos uno de los servicios de la compañía, entre los que también se incluyen Instagram y WhatsApp, según sus últimos resultados de finales de abril.

Según las estimaciones de Hughes, Facebook acumula más de un 80 por ciento de los ingresos de redes sociales en el mundo, lo que convierte la compañía en un monopolio, “un leviatán que expulsa el emprendimiento y restringe la elección del consumidor”, asegura su cofundador.

Hughes, que estuvo presente en Facebook desde su inicio en 2002, ejerciendo como su portavoz, conoció a Mark Zuckerberg en la Universidad de Harvard en 2002, y abandonó la compañía en el año 2007 para formar parte como voluntario en la campaña presidencial de Barack Obama de 2008.

Ahora, Hughes ha denunciado que “Facebook domina tanto las redes sociales que no tiene que responder por sus acciones ante los mercados”, con una estrategia que desde gobiernos y reguladores han aprobado como parte responsable.

Hughes ha denunciado que “el mayor error de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) fue permitir a Facebook adquirir Instagram y WhatsApp”, una acción que consolidó la posición de la compañía también en el mercado móvil.

El confundador ha propuesto varias medidas que los gobiernos, en especial el de Estados Unidos, deberían tomar para evitar el monopolio de la compañía. Según la primera de ellas, “Facebook debería separarse en varias compañías”.

Hughes cree que la Comisión Federal de Comercio estadounidense “debería aplicar las leyes antimonopolio para cancelar las adquisiciones de Instagram y WhatsApp y prohibir futuras compras en los próximos años”.

Como medida adicional, Hughes asegura que Estados Unidos necesita “una nueva agencia, dependiente del Congreso para regular a las compañías tecnológicas”, destinada a proteger la privacidad de los usuarios, y que “debería crear principios rectores para el discurso aceptable en redes sociales”.

Como ejemplo, cita legislaciones como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea, que entró en vigor el año pasado.

LIDERAZGO DE ZUCKERBERG

Asimismo, Hughes apunta al liderazgo de Zuckerberg como una de las causas que justifican la necesidad de la desaparición de Facebook. “El aspecto más problemático en el poder de Facebook es el control unilateral sobre el discurso de Mark (Zuckerberg)”.

“No existen precedentes para su habilidad para monitorizar, organizar e incluso censurar las conversaciones de dos mil millones de personas”, según Hughes, que valora la influencia de su excompañero como mayor que la de cualquier otra persona en el sector privado o en los gobiernos.

Esta influencia no cuenta tampoco con límites dentro de la propia empresa, de la que asegura que “la junta de Facebook funciona más como un comité consultivo que como un inspector”, debido a que Zuckerberg controlaría alrededor del 60 por ciento de los votos totales.

Por sí solo, Zuckerberg “puede decidir cómo configurar los algoritmos de Facebook para determinar qué pueden ver las personas en los Feed de noticias, qué ajustes de privacidad pueden usar e incluso qué mensajes se envían”, denuncia Hughes.

Aunque lo define como “una persona buena y amable”, Hughes cree que “su fijación por el crecimiento le ha llevado a sacrificar la seguridad y el civismo por los clics”, y se muestra decepcionado por no haber predicho la influencia social que alcanzaría en la actualidad el Feed de noticias de Facebook.