Gastronomía (DOMINGO)

Isabel Rodríguez: “Ya tenemos la segunda generación que viene a La Posada. Es muy gratificante”

Sito en la calle Méndez Núñez, número 61 de Santa Cruz, uno de los locales de más éxito de público de la capital

 

Isabel Rodríguez Calvín, es la chef propietaria del restaurante La Posada, sito en la calle Méndez Núñez, número 61 de Santa Cruz, uno de los locales de más éxito de público de la capital. Nació en Taramundi (Asturias), cuna del turismo rural en esta comunidad y a dos kilómetros de Galicia. Llegó a Tenerife de la mano de su hermano y en el año 1992 abrió este restaurante que se ha especializado en la gastronomía de su tierra natal, sin olvidar otros platos de otras regiones españoles y algunos canarios. “Ya llevo 27 años al pie del cañón. No me lo creo ni yo misma” afirma Isabel, de quien siempre se sabe que “está todos los días, pero todos sin excepción, al frente de su restaurante”. El público adora sus platos: fabada asturiana, la tortilla de papas, las carnes y como no el queso de Cabrales,entre otros.

-¿En algún momento te ha apetecido hacer otro tipo de cocina que no sea la asturiana?
“Nosotros hacemos cocina asturiana pero también basada en muchos productos de aquí. No sólo asturiana, sino del norte, cocina española, porque tenemos las fabes, la sidra, los quesos de Cabrales para las salsas. Y luego trabajamos los productos frescos como el atún, que creo que lo hacemos bastante bien, y al margen de lo tradicional se van incorporando cosas como el tartar de atún o de salmón, platos que están teniendo mucha aceptación. Los platos fuertes siguen siendo las fabes con almejas, las croquetas de ibérico, los mejillones tigres, los callos, la tortilla de papas con chorizo, cocina elaborada que son platos que hay que tener sí o sí. Hacemos cocina tradicional modernizando cosas siempre. Ahora no se hacen los platos con tanta grasa, por ejemplo”.

-¿El hecho de ser mujer ha supuesto una mayor dificultad?
“No. Para mí no. Nunca he sentido ese complejo. Quizás porque mi madre tenía un negocio porque mi padre murió cuando éramos pequeños y siempre fue una luchadora y nos inculcó eso. Pero ya te digo nunca he sentido eso, ni he tenido ninguna falta de respeto de los empleados y mira que ya son 27 años”.

-Cuando usted abrió había varios restaurantes gallegos o de cocina tradicional y ahora prácticamente han desaparecido…
“Sí, muchos. Es que ahora cuando montan un restaurante van más a un estilo asiático, peruano… pero yo pienso que la cocina tradicional bien hecha siempre estará ahí. Aquí trabajamos mucho los ingredientes naturales y de calidad porque tienes que cuidar al cliente. Yo de momento no noto ningún bajón, al contrario, tenemos bastante demanda de mesa. También tratamos de cuidarlo todo bien, de dar buen producto”.

-¿En qué se basa el éxito de La Posada?
“Pues para empezar trabajamos buen producto: Y desde el principio he estado yo en la cocina y hay una línea que es importantísimo en un restaurante pequeño, y bueno, se buscan sabores. Ya tenemos la segunda generación que viene a La Posada, primero vinieron los padres con los niños y ahora vienen esos niños con sus hijos y eso es muy gratificante”.

-¿Esa comida tradicional es la que llevamos en los genes y te evoca recuerdos?
“Esta es una cocina base que hace todo el mundo, de una forma o de otra. Lo que pasa es que ahora se cocina menos en casa porque la gente está trabajando y le gusta salir y eso es bueno porque la hostelería da bastantes puestos de trabajo”.