La Palma

Otro aniversario, sin ruido, del fallecimiento de Anselmo Pérez de Brito, precursor de la democracia palmera

A doce días de las elecciones municipales, insulares, autonómicas y europeas, ayer se cumplió el 247 aniversario de la muerte del abogado garafiano precursor de la democracia palmera

Esta escultura en la plaza del Ayuntamiento de la villa norteña de Garafía, deteriorada por el paso del tiempo, recuerda al precursor de la democracia palmera. | RAFAEL LORENZO
Esta escultura en la plaza del Ayuntamiento de la villa norteña de Garafía, deteriorada por el paso del tiempo, recuerda al precursor de la democracia palmera. | RAFAEL LORENZO

A doce días de las elecciones municipales, insulares, autonómicas y europeas, ayer se cumplió el 247 aniversario del fallecimiento de Anselmo Pérez de Brito, quien junto al comerciante de origen irlandes Dionisio O’Daly, logró en 1773 que Santa Cruz de La Palma fuera el primer ayuntamiento en todo el país en elegir a su gobierno por sufragio, impregnados por un carácter democrático y social del librepensamiento.

Del recuerdo de Anselmo Pérez de Brito, dan fe la estatua frente al Ayuntamiento de la Villa norteña de Garafía, donde nació en el 21 de abril de 1728, una de las calles de la capital palmera donde casualmente se han iniciado estos días una obra de remodelación, así como el colegio público de Infantil y Primaria del mismo nombre en la capital palmera, donde el generoso y comprometido vecino Fulgencio García, tres años atrás, promovió la colocación de un pequeño mural que dimensiona para los escolares la figura de este abogado palmero que, tras lograr su licenciatura en leyes en Sevilla, regresó a la Isla Bonita para comenzar su profesión y lograr fama de ser el mejor abogado de su tiempo. Así lo recuerda en una de sus crónicas, el ya desaparecido Jaime Pérez García, quien fuera cronista oficial de Santa Cruz de La Palma hasta el año 2009, cuando falleció.

García recuerda en esa crónica sobre Pérez de Brito su papel esencial cuando “con las elecciones llevadas a cabo en virtud del real auto acordado del Rey Carlos III, promulgado el 5 de mayo de 1766, por el que se daba entrada a la vecindad en los ayuntamientos para desempeñar temporalmente los cargos de diputado del común y síndico personero, sin derecho a voto, empezó su vida azarosa al resultar elegido como diputado”. Fue desde esa posición y ya dentro del denominado “consejo capitular” cuando alzó su voz crítica contra los regidores perpetuos para exponer abiertamente lo que consideraba abusos de ese grupo de privilegio sobre el pueblo llano. El Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, a través de la Concejalía de Cultura y de su titular, Virginia Espinosa, recordó ayer en un comunicado este efeméride, anotando que el abogado palmero nació en Garafía para luego trasladarse, con tan solo dos meses de edad, a Santa Cruz, donde estudió en los frailes franciscanos y logró una preparación más profunda de lo que era normal en un joven de su posición en aquellos años.

Promovió la denuncia por malversación

Recordaba el que fuera cronista oficial de Santa Cruz de La Palma hasta 2009, que “al salir elegido el irlandés Dionisio O´Daly como síndico personero en 1767 y querer valerse los citados ediles de su calidad de extranjero para dejar sin efectos la elección, cosa que lograron al revocar el nombramiento la Real Audiencia de Canarias, recurrió el interesado ante el Consejo de Castilla y con ello dio lugar posteriormente a que se iniciara el célebre pleito del común de vecinos contra la gobernación municipal de los regidores perpetuos aprovechando para denunciarlos por malversación de fondos públicos”.

Fue también Anselmo Pérez de Brito, el letrado que llevó adelante esta singular causa, lo que le valió, según la crónica del investigador Pérez García, “las iras de los capitulares por su actuación y consiguieron que se incoara en su contra un proceso por sedición con posteriores ingresos en prisión el 9 de marzo de 1770 por orden del alcalde mayor, revocado después por la Audiencia”.