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El Obispo Bernardo Álvarez desplaza al párroco Rubén Gallego de Barlovento y los vecinos se movilizan

Los fieles del municipio norteño no entienden por qué el Obispado “destierra” al sacerdote Rubén Gallegos, muy popular y apreciado entre sus parroquianos y famoso por su afición a la música, los coches y las fiestas
RUBEN GALLEGOS PÁRROCO BARLOVENTO
RUBEN GALLEGOS PÁRROCO BARLOVENTO
El cura Rubén Gallego, activo en las redes sociales, aficionado a los coches, a las fiestas y a la música, y comprometido con la defensa de los derechos de las mujeres, será destinado a León. DA

La jerarquía eclesiástica no da marcha atrás. El obispo de la Diócesis Nivariense, el palmero Bernardo Álvarez, ha decidido, en una iniciativa que no parece tener vuelta atrás según se ha trasladado verbalmente al Ayuntamiento y a numerosos vecinos, desplazar de Barlovento al sacerdote Rubén Gallego, donde este hombre de 40 años, divertido, espontáneo, franco y campechano, ha predicado con un estilo propio la palabra de Dios durante los últimos tres años, tarea que antes también desarrolló en el municipio norteño de Garafía entre 2015 y 2016.

Los vecinos de Gallegos, La Cadena, el casco urbano de Barlovento y de otras zonas del norte de la Isla no entienden por qué razón “su cura”, con el que comparten no solo momentos de la liturgia y de la vida religiosa, sino fiestas populares y otros eventos de la vida social, tiene que sufrir lo que muchos entienden como un “destierro” a su tierra natal, León, donde el obispo de la Diócesis Nivariense quiere trasladarle a partir del 22 de julio, una vez concluyan las confirmaciones, para las que Rubén ha preparado a varios jóvenes. Ni las llamadas del alcalde de Barlovento al obispo, ni las cartas suscritas por grupos de vecinos, ni los correos electrónicos dirigidos por fieles de las parroquias de Barlovento, han conseguido que Bernardo Álvarez dé marcha atrás en una decisión que los fieles del norte palmero entienden que “no es justa” y sobre la que el Obispado no está dispuesta a negociar.

El espíritu abierto de don Rubén, que acaba de cumplir 40 años, si bien ha conseguido llevar a la iglesia a nuevos fieles, conectar la vida religiosa con la social y establecer vínculos humanos y emocionales con los más necesitados, no ha logrado encajar en la estructura de la Diócesis Nivariense.

Defensor del feminismo, reivindicativo y fiestero, sin complejos y aficionado a los coches de carreras, además de analítico con los problemas estructurales de la Iglesia católica, Rubén Gallego asume en silencio las órdenes del obispo y agradecido por las muestras de afecto que han llegado a desbordarlo. El mes pasado, en una entrevista con DIARIO DE AVISOS se reconoció “fan de los coches de carreras y del youtuber Luisito Comunica”, un mexicano que hace furor entre los adolescentes.

El joven don Rubén es el único cura palmero que nunca ha faltado a citas festivas y nocturnas ineludibles en su calendario social: el Borrachito Fogatero, en Mazo; la fiesta de la Peluca, con la que arranca el carnaval capitalino; la Danza del Diablo en Tijarafe; la Fiesta del Agua en Puerto de Naos, y los imprescindibles Indianos cada lunes de Carnaval.

Querido y reconocido por el pueblo, el sacerdote continuará su tarea eclesiástica fuera de los límites geográficos de la Isla Bonita, mientras los fieles, amigos y vecinos del norte de La Palma, se preguntan por qué.

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