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Alberto (Miss Caffeina): “Ahora más que nunca hay que ser reivindicativos y rebeldes”

Miss Caffeina regresa esta noche a Tenerife como cabeza de cartel del ARN Music Festival, dentro del ARN Culture&Business Pride. La banda presentará su nuevo disco 'Oh Long Johnson' en el Parking Arenas Blancas de Playa de Las Américas
Miss Cafeína. Cedida
Miss Cafeína. Cedida
Miss Cafeína. Cedida

Miss Caffeina regresan a Tenerife como cabeza de cartel del ARN Music Festival, dentro del ARN Culture&Business Pride, que se celebra este fin de semana. Charlamos con su cantante Alberto Jiménez. La banda tocará esta noche (a partir de las 22.00 horas) en el Parking Arenas Blancas en Playa de Las Américas y presentará su último disco Oh Long Johnson

– ¿Conocían el ARN Cultura&Pride?

“La verdad es que no, pero hace unos meses cuando nos propusieron ir estuvimos viendo de qué trataba y qué tipo de pride era, diferente y más cultural, y nos pareció muy interesante. Además es una oportunidad para ir a Tenerife muy buena porque siempre es como más difícil ir a las islas”

– ¿Qué tienen preparado para esta noche?

“Llevamos el formato de festivales, más o menos, que es ir más a piñón, a lo que sabes que funciona. Que la gente va a pasárselo bien y divertirse. En esta gira estamos haciendo un show que va por partes y terminamos con una pequeña rave. Creo que va a ser divertido y pega mucho para el tipo de evento que es. Tenemos muchas ganas”

– ¿Qué significa Oh Long Johnson para Miss Caffeina?

“Significa un paso adelante. No sé si hacia adelante o hacia otro sitio. Si coges nuestro primer disco y este último igual no parece ni el mismo grupo. Pero veníamos de hacer un disco bastante más electrónico como Detroit y se nos abrió un mundo por explorar y descubrir, y con Oh Long Johnson lo hemos llegado más al límite. Es mucho más electrónico. La máxima era que todo sonase menos lleno pero que todo fuese más sencillo y directo. Que fuera un disco pop tal y como nosotros entendemos el pop. Ha costado trabajo porque es el disco con el que más hemos currado pero el resultado ha sido muy bueno. Estamos muy contentos por dónde han ido los tiros con este disco”

– ¿Tenían miedo de esas críticas tipo “más sencillo, menos calidad”?

“No. A lo mejor cuando estás empezando intentas encajar pero cuando ya llevas mucho tiempo y ves que tu público además espera los cambios, que se han acostumbrado a que un disco no se parezca al otro, que tienes ese apoyo, tienes mucho menos miedo y menos obsesión por encajar y por ser cool. Que no hay nada más cool que ser tú mismo y hacer lo que te dé la gana. Es arriesgado siempre pero es lo que te da vidilla”.

– Llevan ya 13 años y el éxito de Miss Caffeina se ha ido construyendo poquito a poco.

“Ha sido muy progresivo. Siempre hemos buscado una carrera a largo plazo y de poco a poco, siempre dando los pasos que nos parecían más lógicos y que nosotros queríamos dar. Había más caminos, más rápidos, como ‘haz un disco con este productor y con esta gente y te aseguras el éxito más rápido’. Pero es que al final eso da más miedo y tampoco hemos sido un grupo del pelotazo. Ha sido más por acumulación y por intentar hacer las cosas bien durante más tiempo. Creo que eso es lo que consolida una carrera. Tampoco nos ha pasado otra cosa con lo cual estamos muy orgullosos con la carrera que hemos vivido”.

– ¿Se han encontrado con alguna dificultad? Porque a veces es difícil decir no en la industria musical.

“Sí, siempre hay cosas así. De hecho en el disco hay un tema que se llama Fiesta nacional que habla exactamente de esto. Siempre hay gente que viene, y te dice, y te comenta y da su opinión sobre lo que deberías hacer, cómo deberías sonar. Tienen una opinión que supuestamente es más elevada que la tuya. Hay muchos expertos de todo pero al final se convierten en ruido, y dejas de escucharte a ti mismo porque hay mucho ruido alrededor. Muchas veces nos preguntan ‘¿qué les aconsejarías a grupos que empiezan ahora?’, pues sobre todo no escuchar el ruido que hay alrededor y ser lo más fiel posible a ti mismo, porque al final a la gente lo que le gusta es la naturalidad y lo real, lo más honesto. En la industria siempre va a haber gente que cree que sabe hacer las cosas mejor que tú pero hay que saber torearles”.

– Lo que no ha cambiado en Miss Caffeina son las letras con mensaje

“Le damos mucha importancia y a las letras, que tengan un mensaje. Puedes hacer un riff increíble de guitarra o de repente una melodía increíble, pero si no tiene contenido nos parecería peor. La canción no tendría la misma dimensión. No somos muy de lanzar mensajes universales porque no somos un grupo de ska, de repente, que va contra el sistema, pero sí nos gusta dar nuestra opinión sobre las cosas que nos rodean y cómo vemos el mundo. A veces más explícitamente y otras por el sentimiento que tenga la canción. Al final somos gente que vivimos en el mundo que nos ha tocado y tenemos opinión sobre las cosas que pasan. Y a veces si hablar de según qué temas puede ayudar a la gente o que se sienta identificada, pues fíjate que honor”.

– Además, que los ritmos bailables de Oh Long Johnson no tienen que estar reñidos con esas letras más profundas.

“Son como capas. Puedes quedarte con la capa de pasártelo bien y que tiene un ritmo que te hace bailar, pero si nadas un poco más y vas a la siguiente capa ves que tiene un mensaje. Y luego la interpretación que tú le des. Siempre se relaciona la música de baile o de disco con un contenido vacío, pero desde siempre ha habido mucha reivindicación en la música disco. Fíjate I will survive”.

– En el tema Reina hablas de bullying, que tú mismo sufriste en tu infancia y adolescencia. ¿Es tema terapéutico? ¿Se puede sacar algo positivo?

“Es muy complejo. Al final de todo se puede sacar una enseñanza. Incluso puedes pensar también que te hace crecer más rápido, que no sería lo ideal porque no tienes por qué crecer antes que otra gente. Es injusto. Pero sí es verdad que es como cerrar un ciclo en el que con el paso del tiempo vives con rabia dentro, con rencor, y con el paso del tiempo se va haciendo más pequeño. Todo el mundo tiene su mochila. No puedes creerte especial porque te hayan pasado cosas así porque hay mucha gente a la que le ha pasado también y cada uno tiene sus movidas, y le han pasado cosas similares o que son igual de importantes. Lo que hay que hacer es aceptarlo, intentar convertirlo en algo positivo. Hubo un momento del proceso de componer el disco en el que escribí una canción que se llamaba Calambre, que hablaba de los mismo pero desde el rencor, en plan ‘pues ahora os jodéis que me ha ido bien en la vida’. Pero cuando la volví a escuchar un tiempo después me di cuenta de que yo ya no estaba en ese momento. Que estaba en un momento más de paz y conciliación. De ‘esto es lo que me ha tocado pero luego yo lo he convertido en algo mucho más positivo’. Y entonces tuve la necesidad de escribir Reina, porque era como cerrar el capítulo. Estar en paz. Y fue un momento muy bonito porque de repente es una de las más coreadas en los conciertos y para mí es muy emocionante, la verdad”.

– Como parte del colectivo LGTBIQ, ¿por qué crees que a los artistas les cuesta salir del armario?¿Hay rechazo por parte de la industria?¿Miedo a perder público? ¿A ti te costó?

“No, porque lo hice en un momento en el que la popularidad del grupo no era como ahora. Es que también depende de los referentes que tengas, por eso es muy importante que haya referentes en este tema y muchos más, incluso también en la lucha feminista. Los artistas a los que he admirado siempre han sido muy combativos con causas sociales o los derechos de la mujer, los homosexuales o los negros, o cualquier otro tipo de lucha, y creo que tener este altavoz y no utilizarlo sería desperdiciarlo. A mi me gusta admirar a un artista no solo basándome en la parte musical sino también en lo que opina, siempre pensé que si me dedicaba a esto tenía que ser de esta manera. No podía ser de otra. Entiendo que a lo mejor a una discográfica que tiene a un artista de éxito y además el tanto por ciento de público femenino es muy grande pues les de un poco de cague que de repente salga del armario. Es un debate que puedo llegar a entender pero no lo comparto. Entiendo el miedo que se pueda llegar a tener pero es que hoy en día me parece… no sé. Es paradójico que siga habiendo pocos referentes en el mundo de la música. Es un debate muy complicado la verdad”.

– Y no sé si se está complicando más con el auge de Vox…

“Pero debería ser más reactivo. A mí me cabrea esto. En vez de someterte a lo que está pasando creo que hay que ser más reivindicativo, ahora más que nunca. No dar por hecho jamás las libertades sociales. El otro día en el Ayuntamiento de Madrid, lo primero que dijo el nuevo gobierno fue ‘Bueno, a ver si os quitamos el orgullo’ y mi reacción fue pensar ‘a ver si consigues tú quitárnoslo’. Creo que hay que ser rebelde con este tipo de cosas porque además ahora, hace 50 años de Stonewall, que fue donde surgió el orgullo y el primer pride , y no se consiguió siendo sumisos, se consiguió siendo reivindicativos y rebeldes. Y ahora más que nunca hay que serlo”.

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