CULTURA

Juan Cruz: “Mi vida por escrito ha sido un ejercicio de melancolía”

El periodista y escritor tinerfeño presentará la reedición de Viaje a las Islas Canarias el próximo jueves, día 13, en el Parlamento de Canarias

El amor que Juan Cruz siente por Canarias, la tierra que le vio nacer, vuelve transformado en un libro que, si bien podría considerarse literatura de viajes, ha acabado convirtiéndose en un texto muy personal. El periodista y escritor tinerfeño presentará la reedición de Viaje a las Islas Canarias el próximo jueves, día 13, en el Parlamento de Canarias.

-Para escribir Viaje a las Islas Canarias tengo entendido que le influyó Cuaderno de godo, de Ignacio Aldecoa.
“El origen de este libro es un encargo que me hizo un editor norteamericano, Peter Mayer. Me dijo que hiciera un viaje a Canarias y lo convirtiera en una historia cultural. Las costumbres, la vida, las personas, la personalidad, la identidad del lugar, y entonces recordé que unos años antes en la librería Dedalus de Madrid encontré un libro de Aldecoa que se llamaba Cuaderno de godo, que escribió para una colección que se publicó en 1960 patrocinada por el Banco de Bilbao y que le llevó a todas las islas. Menos a El Hierro, donde no pudo desembarcar. Mi libro sigue ese recorrido, aunque yo empiezo por La Gomera. El suyo es un libro muy breve y bello. Muchas de las cosas las recupero en mi propio libro. De La Gomera, desde mi punto de vista, las cosas que siempre me han impresionado más es el Garajonay, Valle Gran Rey, los barrancos. Después está La Palma, que es la más cumbrosa y la más misteriosa también. El Hierro la conocí muy jovencito y mantiene esa soledad como de despedida que tiene el archipiélago mirando América. Fui también a Lanzarote, donde me centré mucho en la huella de César Manrique y el accidente que le costó la vida. A Fuerteventura la miré desde la mirada de Miguel de Unamuno. Y bueno, Tenerife, que es mi tierra, hay un caleidoscopio de miradas. Estuve también en Gran Canaria, Lobos, La Graciosa, que fue desde donde partió Aldecoa. La inspiración fue él, pero mi alma está volcada en cada una de ellas porque ningún texto es reproducción de nada, sino mi propia imaginación y mi propio viaje”.

-En el libro habla de su infancia. ¿Sería un poco como un viaje desde el pasado?
“Bueno, como dice Samuel Beckett, uno nunca abandona la isla en la que nació. Una isla es como un eterno retorno y es inevitable que al volver nosotros regresemos como niños. Y yo me siento renacer cada vez que voy a Canarias”.

-Carlos Fuentes dice de usted que es “la ternura asociada a la memoria” y Arturo Pérez-Reverte habla de melancolía y evocación cuando se refiere a algunos de sus escritos. ¿Mirar al pasado es importante en su literatura?
“Yo he escrito libros de memorias, sobre mis padres, mi barrio, el oficio de periodista, el de editor. Mi vida por escrito ha sido desde mi niñez o desde mi adolescencia un ejercicio de melancolía. Pero la buena, porque no tengo rencor por el pasado ni me recreo en el dolor”.

-¿Ha vuelto a leer Viaje a las Islas Canarias?
“El otro día en la Televisión Canaria me hicieron una entrevista y leí un párrafo, y la verdad es que no tengo yo tanta conciencia de haber escrito un libro tan personal. Pero ahora que lo he releído en parte me parece que es un libro honesto, lleno de cosas que son auténticas y que parten de mi verdad. De mi manera de ver la vida de verdad”.

-Digamos que un poco empezó siendo literatura de viaje y ha acabado convirtiéndose en otra cosa.
“Yo creo que es una purga de mi corazón como isleño. Estoy muy orgulloso de mi tierra. Nunca he sido isleñista, soy canario, de todas las islas, y de todas ellas he aprendido algo. Pero sobre todo de las personas. De los que ya son de aquí y de los que se han ido haciendo de aquí al vivir en ellas”.

-Menciona en el libro a Gabriel García Márquez…
“Gabriel García Márquez nunca estuvo en la tierra, pero en algunos de sus libros habla del Teide y de La Gomera. Y para mí esas reflexiones suyas o esos encuentros con Canarias, que parten sobre todo del paso de Colón por aquí, igual que el caso de Caballero Bonald, me bastan para considerarlos parte de la biografía literaria de las Islas”.