
La Fundación CajaCanarias ha presentando este martes el proyecto Memoria Isleña, una iniciativa que pone en valor la tradición y el patrimonio humano del pueblo canario, y que pretende rescatar, conservar y difundir “un bien tan preciado” como su memoria histórica y colectiva.
Más de 60 jóvenes procedentes de cuatro centros escolares de la provincia de Santa Cruz de Tenerife han participado en el proyecto, que rescata, a través de entrevistas filmadas, “la palabra y la experiencia de nuestros abuelos”, ha afirmado el director general de la Fundación CajaCanarias, Alfredo Luaces, durante la presentación.
“Nuestros mayores nos cuentan su infancia, sus historias, sus tradiciones y cómo vivían en aquella época. Este proyecto es una manera de reconocer su trabajo en tiempos difíciles, porque gracias a ese esfuerzo hoy podemos disfrutar de una sociedad mejor”, ha aseverado Luaces.
El director ha incidido, además, en la “importancia” de que los más jóvenes escuchen a sus mayores y difundan su legado, porque no solo “forma parte de nuestra seña de identidad”, sino que “nos aporta mucho valor cultural y etnográfico”.
Durante el acto se ha proyectado una breve muestra, en formato documental, del trabajo realizado, aunque todo material recabado será puesto próximamente a disposición de la sociedad y de la comunidad educativa de las islas, ha precisado Luaces.
Las entrevistas realizadas por los alumnos a sus abuelos abordan cuestiones como la emigración canaria a Venezuela, Argentina y Cuba a finales de la década de los cuarenta, el hambre durante la guerra y la posguerra, la utilidad del silbo gomero, o cómo se desarrollaban las prácticas agrarias y pesqueras en el archipiélago hace cuarenta o cincuenta años.
En el documental, muchos de los entrevistados también recuerdan las dificultades que había para conseguir y transportar el agua, la cooperación entre vecinos y los trueques de alimentos, las plantaciones de tabaco, y las historias y cuentos de brujas que habitaban en algunos municipios.
El objetivo, asegura Cirilo Leal, guionista del proyecto, es establecer un diálogo, un puente de entendimiento entre abuelos y nietos, “y que de alguna manera este patrimonio se vaya transmitiendo y no se pierda”.
Por su parte, el cineasta y codirector del proyecto, David Baute, ha resaltado que lo “fundamental en estos proyectos” es que ver cómo afloran los sentimientos entre las distintas personas que lo realizan, y continuar generando una mayor cohesión social entre los jóvenes y los mayores.
Además, en representación de todos los colegios participantes ha hablado Aday García, procedente del IES Las Breñas (La Palma), que ha alertado sobre el abandono de la agricultura y “de la cultura de la tierra” en Canarias en favor del sector turístico y la construcción hotelera.
“Estamos dejando atrás todo lo que han caminado nuestros mayores, estamos olvidando sus historias y sus vivencias, y creo que proyectos como este contribuyen a avivar nuestras ganas de conocer el pasado”, ha declarado.
El acto ha finalizado con una actuación de la compañía de artes escénicas Pieles.




