entrevista

Bigote Arrocet: “Cantinflas y Chiquito de la Calzada son mis máximos ídolos”

Bigote Arrocet (Buenos Aires, 1949) es el protagonista del programa producido de ReportLine Producción Audiovisual 'Ríete Tú' de esta noche (22.30 horas en la Televisión Canaria)

Bigote Arrocet. | JUAN CARLOS PÉREZ

Bigote Arrocet (Buenos Aires, 1949) es el protagonista del programa producido de ReportLine Producción Audiovisual Ríete Tú de esta noche (22.30 horas en la Televisión Canaria). Arrocet se descubre como una persona muy creyente, sensible y con el mismo sentido del humor con el que muchos lo conocimos en el mítico programa 1,2,3….

– Me han comentado que una de sus abuelas es herreña.

“Mi abuela Rosa Vargas Acosta. Somos parientes de los Acosta de Frontera y tenemos en Valverde también. La verdad es que me gustaría venir más. Cuando llegué a España quería vivir en Las Palmas de Gran Canaria, porque tengo grandes amigos allí, pero para que veas lo que es la vida. Uno propone y el jefe dispone. Me gustaría vivir aquí pero María Teresa tiene trabajo en Madrid”.

– ¿Cómo le dio por el mundo del espectáculo?

“La verdad es que yo quería ser cura. No quería nada con la vida artística lo que pasa que normalmente las personas somos como Doctor Jekyll y mister Hyde. Está lo que tú quieres ser y lo que en el fondo eres. Llevo desde los 16 años de artista y para mí, como con todo en la vida, pensé que iba a ser algo efímero pero he tenido suerte. Tengo un amigo, el cura Lira, que me dijo una vez: “Arrocet, lo que pasa es que los caminos del señor son muy extraños. Tú conquistas más a la gente hablando de Dios que yo. Porque yo, como cura, es mi obligación, pero tú, como humorista, que hables de Dios cautivas más porque lo tuyo no se lo esperan”.

– Usted se hizo muy famoso con el 1,2,3…

“Yo empecé con Kiko y luego con Mayra. Éramos los más antiguos allí y empezamos a llevar a amigos, como Arévalo. Los programas que más éxito han tenido en la televisión, por lo menos en aquella época, son los que tienen humoristas. Aunque el humor está como en un segundo término. Pero eso es un fallo. ¿Sabes que el ser humano puede llorar de tristeza o de alegría, y que se ha comprobado que las lágrimas de alegría desestresan más que las del llanto? La gente agradece el reírse y encima te hace bien. Te sube la adrenalina y te sientes maravillosamente”.

– Tuvo una relación muy estrecha con Cantinflas.

“Te voy a contar una historia porque fue muy bonito nuestro encuentro. A mí de pequeñito me gustaba mucho Cantinflas y siempre iba a ver sus películas al Cine Gardel, que estaba al lado del negocio de mis papás, y lo imitaba. Siempre fue mi ídolo absoluto. Él y Chiquito de la Calzada son mis ídolos máximos. Entonces, un día mi mamá me dijo que había muerto y yo me fui a la playa a llorar y a preguntarle a Dios, imitando a Cantinflas, que por qué se lo había llevado. Después nos enteramos que quien había muerto había sido su mujer. Años después, cuando lo conocí, le conté la historia y se puso a llorar, (y llora Arrocet recordando) y me dijo ‘Nadie me ha dicho algo tan bonito nunca”.