Sociedad

Pedro Hernández: “El altruismo, el humor y la queja retratan al canario”

El catedrático de Psicología y divulgador tinerfeño elabora un estudio comparativo entre los habitantes del Archipiélago y de Bali (Indonesia) que revela los diferentes enfoques mentales en dos contextos culturales casi opuestos

Pedro Hernández. DA
Pedro Hernández. DA

La reiteración en la forma de enfocar la realidad o de mirar al mundo se convierten en patrones de pensamiento que actúan de plantilla, determinando lo que pensamos, sentimos o hacemos. Es lo que el catedrático de Psicología Evolutiva de la Educación Pedro Hernández Guanir define como moldes mentales. Bajo esas premisas, y después de numerosas investigaciones realizadas a lo largo de su carrera, este experto ha diseñado un retrato robot con los rasgos psicológicos más comunes que definen el carácter del canario, y ha tomado como ejemplo comparativo a los habitantes de Bali.

Los moldes mentales son los que más determinan la felicidad, pero varían según el contexto cultural. Así, siendo igual de felices los canarios que los balineses, cada grupo resalta aquellos enfoques que mejor encajan en sus creencias, valores, normas o costumbres.

¿Qué moldes mentales son los que más contribuyen a diferenciar a los canarios más felices de los más infelices? “Los más felices tienen mayor autoconfianza, saben transformar las situaciones negativas en positivas y se autoaniman. Las más infelices tienden a encontrar fallos, anticipar peligros, exagerar esfuerzo y ver malas intenciones en los demás, así como a no valorar lo que se tiene”, sostiene Hernández. “Así como en Bali predomina la espiritualidad, la búsqueda del propio perfeccionamiento, el respeto y la potenciación de sentimientos positivos, en Canarias hay que valorar un alto componente de altruismo, pero es notable la descarga emocional insatisfactoria, es decir, la manifestación de la queja, el lamento o el enfado.

Guanir, artífice del Natura y Cultura de las Islas Canarias, el libro más vendido en la historia de las Islas, destaca las bondades de la personalidad canaria. “Somos fiesteros, alegres, cariñosos y amables, nos gustan las bromas”, explica, y destaca la sencillez y la tolerancia como otros dos trazos del retrato del isleño. “El canario es comedido, sin ningún lado oculto, con alma de niño y bordeando la timidez; y digo más, evita el halago o cualquier actitud que suponga rebajarse con fines interesados, aquí no somos mucho de hacer la pelota”.

A su juicio, la tolerancia va de la mano de la indecisión y la calma, lo que hace que “rara vez se encuentren canarios pedantes, dogmáticos o autosuficientes”. El esfuerzo y la capacidad de lucha contra la adversidad es otra de las características más comunes, “aunque la falta de iniciativa no es uno de sus fuertes”.

Entre los aspectos más negativos, Pedro Hernández subraya la existencia de una “baja motivación de logro, una baja tendencia a destacar y una escasa aspiración a puestos directivos”. Además, sostiene que la introversión y la expresión contenida forman parte del perfil del canario. “Se cuida mucho de guardar su privacidad, así como cierta suspicacia ingenua, que es algo propio de las personas inseguras, temerosas a hacer el ridículo”. En general son contenidos, escasamente asertivos, ocultan sus emociones incómodas, usando bromas o insinuaciones en la comunicación, acumulan una fuerte carga emocional, bloqueándose o explotando bruscamente”.

Según el investigador, son muchos los factores que han moldeado a lo largo de los siglos la personalidad canaria, desde los físicos y geográficos, entre los que destaca el hecho insular, el volcanismo, los contrastes de paisajes y el clima. “Hay estudios que indican que las depresiones y los suicidios aumentan en las Islas en primavera y verano, cuando más fuerte sopla el alisio”, pone como ejemplo. En su opinión, el pasado tiene un notable peso, “como las raíces guanches, la conquista, la esclavitud, la colonización, la dependencia, el papel remarcado de la madre…”

Gran Enciclopedia Virtual: extenuación ante las promesas incumplidas y truncadas

Pedro Hernández, Pedro Félix González, con el aliento de Pedro Molina (ya fallecido) afrontaron hace 15 años el gran reto de crear la Gran Enciclopedia Virtual de las Islas Canarias (Gevic) con material público y gratuito. Pese a los contenidos pendientes por desarrollar, cuenta con un visionado diario de 7.000 páginas, correspondiente a unas 500.000 visitas anuales y más de 2.550.000 páginas, según el registro oficial de Google Analytics.

La enciclopedia ha recibido elogios de personalidades como el catedrático de Historia y Premio Canarias, Antonio Tejera Gaspar o Vicente Manuel Zapata, profesor titular de Geografía.

Los promotores depositaron todas sus ilusiones y recursos económicos para afrontar unos gastos de 3.137.388 euros y una plantilla de 17 expertos y técnicos. “Animados desde 2007 por promesas incumplidas de diferentes instituciones, se ha generado una deuda millonaria”, relata Pedro Hernández, que reconoce que han sido años “durísimos” para sacar adelante un proyecto sin parangón en las Islas.

“Cada vez que se debía cumplir lo prometido, llegaba un cambio de legislatura, impedimentos de toda índole, incluidos informes sospechosamente distorsionados, erróneos y aplazados. El caso más sangrante es el de estas últimas fechas”, indica. A Pedro Hernández, ya casi sin fuerzas, no le queda otra que confiar en que la pesadilla acabe por fin con la llegada del nuevo Ejecutivo regional.