SOCIEDAD

El Obispado rectifica y el cura Rubén Gallego se queda en La Palma

La presión social e institucional, que se llevó a cabo desde varios ayuntamientos del norte palmero, así como por cientos de vecinos y a través de redes sociales, han logrado que el Obispo diera su brazo a torcer

El cura Rubén Gallego se quedará en La Palma. El propio sacerdote reveló en el transcurso de la homilía del pasado domingo en el municipio norteño que se quedará, de momento, en Barlovento. Ni el alcalde, Jacob Qadri, que medió junto con numerosos vecinos para conseguir que Rubén permaneciera en la parroquia, ni el propio sacerdote, amenazado con un destierro a León finalmente suspendido por la enorme presión social de los vecinos del norte de la Isla, saben cuánto tiempo permanecerá aún ejerciendo el sacerdocio en La Palma, pero de momento los meses que quedan por delante son una victoria para los feligreses, que respiran aliviados.

El párroco, que evita cualquier manifestación al respecto y que quiere mantenerse en un segundo plano, sí ha expresado su felicidad a los más cercanos de su parroquia, donde el Obispo de la Diócesis Nivariense, el palmero Bernardo Álvarez, se encontró el pasado mes de julio, con motivo de las confirmaciones celebradas en Barlovento, con una concentración de cientos de personas que pedían la permanencia de Rubén en la Isla y que expresaron así una defensa de las formas de un cura transgresor y moderno, que se ha implicado de forma activa en la vida social de la comarca, participando en fiestas populares e integrándose como uno más en las celebraciones festivas. Pese a todo el cura mantendrá las premisas marcadas por el Obispo, que le ha conminado a ceñirse a los dictados de comportamiento que rigen los ritos eclesiásticos.