Política

La Cámara valora la solidaridad y la transparencia en los incendios

La comparecencia de Torres ha servido también de homenaje a las personas que han fallecido en otros siniestros forestales, al cumplirse hoy 35 años de la tragedia de La Gomera

Casimiro Curbelo recordó ayer el trágico incendio de La Gomera. S. M.
Casimiro Curbelo recordó ayer el trágico incendio de La Gomera. S. M.

La comparecencia a petición propia del presidente del Gobierno de Canarias sobre los incendios declarados el mes pasado en Gran Canaria se convirtió ayer en un homenaje al conjunto de la sociedad, los efectivos que colaboraron en las tareas y de las instituciones. El Parlamento valoró la transparencia de las autoridades, la solidaridad ciudadana, la coordinación institucional y la profesionalidad, con el recuerdo de la tragedia de La Gomera, de la que hoy se cumplen 35 años. Especialmente sensible y emocionado se mostró el portavoz de ASG y presidente del Cabildo, Casimiro Curbelo. Veinte personas perdieron la vida el 11 de septiembre de 1984 cuando una bola de fuego ascendió como una chimenea desde La Laja y les atrapó en plena carretera.

Ángel Víctor Torres afirmó que el tercer incendio que se declaró en Gran Canaria “fue grave pero pudo ser absolutamente catastrófico”, una circunstancia que requirió que se destinara el mayor número de medios aéreos que nunca antes habían trabajado en Canarias: 18, 11 de los cuales tenían su base en el Archipiélago. Torres abogó por que Canarias disponga de todos los medios aéreos “posibles” y que estén de acuerdo a parámetros objetivos. El jefe del Ejecutivo resumió la evolución de los incendios forestales en Artenara, Telde y Valleseco.

Estos tres son, en su conjunto, los más graves en los últimos 12 años y el primero, el de Artenara, y el tercero, el de Valleseco, están considerados como “grandes incendios forestales” por su dificultad para ser controlados por “personas anónimas” que lograron “salvar” Gran Canaria. “Toda Canarias sintió cómo el alma se le encogía y prácticamente hasta hoy dura el susto”. Torres informó de que en los incendios de Gran Canaria se registraron dos pyrocumulus, conocidos como nubes de fuego, fenómeno que solo se había producido en una ocasión en las Islas.

Uno de los momentos más críticos fue en la tarde noche del 19 de agosto, cuando los vientos alisios amenazaban con empujar las llamas hacia Tasarte, Tasartico, Tunte y La Aldea. Esa noche, los equipos contraincendios recorrieron “punto a punto” todos los focos del fuego y, a las 6:30 horas, el jefe de Emergencias del Cabildo de Gran Canaria, Federico Grillo, comunicó al Gobierno que el incendio no había sobrepasado los muros de la reserva natural de Inagua.

Torres recordó que los incendios motivaron la evacuación de 10.000 personas de 10 de los 21 municipios de la isla.