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Román Rodríguez: “La renta ciudadana es nuestra bandera; ningún canario debería ingresar menos de 600 euros”

Vuelve como vicepresidente y consejero del área que entonces no le dejaron ocupar; pero esta vez lo hace en una coalición de izquierdas inédita en Canarias que echa a andar en medio de un horizonte político y económico bastante incierto
Román Rodríguez. DA
Román Rodríguez. DA
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Román Rodríguez (La Aldea de San Nicolas, 1956) lleva tantos años en política que da para hacer mil metáforas. Médico de profesión, ha militado desde joven en la izquierda nacionalista. En 1993 se embarcó con sus compañeros de Iniciativa Canaria Nacionalista (ICAN) en la fundación de Coalición Canaria de la mano de los centristas de Lorenzo Olarte y el insularismo conservador de las AIC. Con ellos llegó a ser presidente del Gobierno, pero en 2005 se marchó y fundó Nueva Canarias con otros militantes de CC, fundamentalmente de Gran Canaria.

Unos dicen que fue porque el sector tinerfeño del partido no dejó a Román Rodríguez ser consejero de Hacienda. Él argumenta que por profundas diferencias políticas. 16 años después de dejar el Gobierno, vuelve como vicepresidente y consejero del área que entonces no le dejaron ocupar. Pero esta vez lo hace en una coalición de izquierdas inédita en Canarias que echa a andar en medio de un horizonte político y económico bastante incierto.

-Enfriamiento de la economía, disminución de la llegada de turistas a Canarias, la amenaza de un brexit sin acuerdo, ¿se trata de una tormenta perfecta?
“No sé si perfecta, pero es una tormenta. Estamos en un contexto internacional preocupante, con la guerra comercial entre China y EE.UU. y el impacto que tiene en Alemania, que es el motor de la economía europea. Y luego está el brexit: un tercio de nuestros visitantes son de origen británico. Si salen de la UE sin acuerdo, es probable que la libra se deprecie y pierdan capacidad de compra. También está el impacto en nuestra agricultura de exportación, fundamentalmente el tomate y el pepino. La mitad de la producción va a Reino Unido. Cuando se vayan, estos productos dejarán de tener ayuda europea para la comercialización y el transporte a suelo británico, aunque estamos intentando que Europa las transforme en otro tipo de ayudas”.

-Con esta situación, ¿no le preocupa que el Gobierno de izquierdas no pueda cumplir con las expectativas de la gente?
“Aunque nosotros mantenemos nuestra agenda social, en la vida hay un imponderable: las circunstancias afectan a la acción. Además, heredamos unas cuentas de 2019 con problemas de ingresos y gastos, como han señalado la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal y el Ministerio de Hacienda, y por eso hemos tenido que hacer reajustes, que no recortes, para no incumplir la regla de gasto. Nos faltan 223 millones de la financiación autonómica que la ministra María Jesús Montero se ha comprometido a pagar de aquí a final de año. Y ha habido un desplome en la recaudación del IGIC por la decisión del anterior gobierno de bajarlo medio punto. Eso fue oportunista e irresponsable”.

-¿Por eso pidieron 1.500 millones de euros al fondo de facilidad financiera?
“No, eso son recursos normales que se utilizan para tener liquidez, para el pago de los plazos de la deuda y los vencimientos. Nosotros no tenemos problemas de tesorería, como comunidades como Cataluña y Valencia. La deuda en Canarias está muy bien. Pero tenemos que ajustarnos a la ley de estabilidad. Aunque no me guste”.

-Esa situación positiva de la deuda también es herencia recibida, ¿no?
“La deuda en Canarias es históricamente baja. Otras comunidades están más endeudadas, pero también es verdad que tienen mejores servicios e infraestructuras. Aquí se ha llegado a gastar menos de lo que se permitía incluso durante la época de crisis”.

-¿Cuándo se pondrá en marcha la renta de ciudadanía?
“El próximo año aprobaremos la ley. Cuando esté aprobada, se iniciará el proceso de implantación. Y luego haremos todo de forma progresiva, empezando por los más necesitados. Los plazos y la financiación tendrán que adaptarse a las circunstancias. Pero es una bandera de este gobierno que mantenemos firme”.

-¿De qué cantidades estamos hablando para quienes la perciban?
“Yo creo que ningún canario debería ingresar menos de 600 euros al mes, y eso tendría que aumentar con las cargas familiares. Pero esas cantidades hay que analizarlas y negociarlas dentro del pacto. Tiene que ser una renta para los que no cobren nada, pero también para quienes tienen ingresos muy mínimos, como una pensión no contributiva de 300 euros de una señora en una familia sin recursos. Yo creo que habría que completarla hasta ese umbral de 600 euros”.

-¿Cuántas viviendas públicas tienen pensado construir?
“Todavía no hemos acordado la cantidad”.

-¿No pecan de una cierta inconcreción?
“Sí, pero esto es un gobierno a cuatro. Con un gobierno monocolor, yo tendría concretado todo. Aquí, cada uno tiene sus singularidades, y eso hace inevitable una cierta imprecisión hasta que se deciden las cosas. Pero si algo nos une es mejorar el derecho a la vivienda, que está quebrado en nuestra comunidad. Y hay suelo público para construir. Yo hice 5.000 viviendas cuando era presidente”.

-¿Mantienen el compromiso de invertir un 5% del PIB en educación al final de la legislatura?
“Así está en nuestro programa. Aunque lo verdaderamente determinante es que el sistema sea público, universal, moderno e integrador, que dé buenos profesionales y buenos seres humanos”.

-¿Y qué pasará con el gasto sanitario?
“Ya este año hay 120 millones de euros más de lo que estaba presupuestado. Es falso que hayamos recortado en sanidad, como dicen algunos. Lo que hemos hecho es sacarlo de otros capítulos, porque no podemos incumplir la regla de gasto”.

-¿Aumentarán los impuestos?
“Nos estamos planteando revertir algunas de las rebajas fiscales en el IGIC, pero eso tocará en el trámite presupuestario. También estamos evaluando si introducir la progresividad en el impuesto de sucesiones. No es lo mismo heredar un piso de 250.000 euros que un hotel de 18 millones. El problema con este impuesto es que es muy impopular y se recauda muy poco”.

-¿Y qué ocurre con la ecotasa?
“Vamos a estudiarla, aunque yo no tengo dudas. Lo hubiera hecho desde hace años. Somos de los pocos destinos importantes del mundo que no tenemos un impuesto de este tipo. En Cabo Verde, la entrada cuesta 30 euros y la estancia en hotel dos euros diarios. También la tienen Baleares y Cataluña, que la impulsó en plena crisis económica. Me siento capaz de convencer a la gente del sector”.

-¿Y a sus compañeros de gobierno? La consejera Yaiza Castilla parece reticente…
“También. Yo siempre intento convencer”.

-¿Qué va a pasar con el dinero del convenio de carreteras?
“El Gobierno canario defiende con contundencia recuperar los mil millones de euros pendientes. Hasta que llegamos, la negociación estaba rota. Ahora hemos abierto la posibilidad de que los 500 millones reconocidos por el Estado que computan como superávit sean utilizados para gasto público. De los 101 millones pendientes de la adenda del anterior convenio, estamos negociando para recuperar no solo los 40 que se ejecutaron en obras, sino los 61 restantes. Y ahora parece que el Gobierno central se abre a que los 400 millones que antes no reconocía se incorporen al convenio ordinario de carreteras. Cuando exista un Gobierno central con plenas competencias, se supone que estas cuestiones se desbloquearán”.

-Pablo Ródenas, que es un pensador influyente en la izquierda canarista, afirma que hay que plantearle un pleito bien articulado al Estado para solventar nuestros problema estructurales de desarrollo. ¿Qué opina?
“Nunca he visto un Gobierno central comprensivo con nuestras singularidades, nunca. En la meseta, la gente confunde nuestro clima y nuestra naturaleza con las condiciones de vida de nuestra gente. Por eso yo siempre he defendido y he militado en organizaciones políticas propias. Y por eso, este gobierno, que es la síntesis programática de cuatro partidos, no renuncia a la defensa del REF, el Estatuto de Autonomía o a recuperar el dinero de las carreteras”.

-Después de 26 años de hegemonía de CC, ¿se termina de creer uno el terremoto político que se ha producido?
“Yo formo parte de un pedazo de esa historia y la reivindico, pero lo que ha ocurrido es democracia, alternancia. Y tocaba, porque CC había entrado en una etapa de agotamiento. También se ha producido una rebelión de lo que ellos denominaron “los medianeros” [los líderes autonómicos de los partidos estatales], que eran sus potenciales aliados. Yo sabía que Clavijo iba a pagar el trato al PSOE. Hubo una borrachera de poder, creían que siempre iban a estar.”

Román Rodríguez. DA
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-¿El futuro del nacionalismo va hacia la recomposición de algo parecido a lo que fue CC en sus orígenes o debe mirar más a la izquierda?
“No creo que estas cosas sean de laboratorio. Lo que sí creo es la necesidad del nacionalismo. Y creo que debe ser popular, pensar en los pobres, ambientalista, feminista, defender los servicios públicos, el autogobierno, la identidad y la cultura. Esto puede aunar a mucha gente y conseguir el apoyo de entre el 24% y el 35% de los votantes”.

-Sí, pero hay referencias nacionalistas diferentes: no es lo mismo Compromis que lo que era CiU.
“Nosotros estamos mucho más cerca del modelo Compromís que de lo que era CIU. Con el PNV tengo más dudas, porque aunque es un partido cristiano liberal en términos ideológicos, ya nos gustaría tener aquí sus políticas sociales”.

¿Tiene sentido una cumbre como la promocionada por el presidente del PNC, Juan Manuel García Ramos, a la que vaya Fernando Clavijo?
“Yo me voy a reunir con quien haga falta, pero sé que las cosas no se construyen de arriba a abajo. También hay otras iniciativas, como un encuentro que va a organizar la Fundación Tamaimos, donde hay gente muy joven, mucho más fresca”.

-¿Y si hay elecciones en noviembre, se plantea presentarse con CC?
“Yo espero que no las haya, hay gente que no entendería otras elecciones. Pero esas cuestiones se debaten en la Ejecutiva Nacional de NC”.

-¿Cómo se siente con Sebastián Franquis al lado, que maniobró para quitarle varios municipios a NC?
“Eso está ahí, tiene sus consecuencias y marca las relaciones. Pero yo, en la Ejecutiva Nacional planteé que, por encima de las circunstancias locales, había una oportunidad de cambio. Yo no apunto nunca nada del pasado, porque es ineficaz y te hace infeliz. No tengo ningún problema en gobernar con él teniendo un programa, unas reglas, voz e influencia. Y el día que no me interese, lo discuto con mis compañeros y me mando a mudar”.

-La relación entre el nacionalismo de izquierdas y el PSOE oscila entre el acuerdo y la traición, ¿no cree?
“Ahí yo creo que la dirección del PSOE ha sido históricamente más cambiante. Pero con Ángel Víctor tengo una excelente relación política y personal. También tuvimos una gran sintonía con José Miguel Pérez, lo que nos permitió formar una coalición con el PSOE. Nosotros somos socialdemócratas serios. Hay sectores del PSOE con los que nos sentimos cómodos”.

-¿Qué modelo de radiotelevisión canaria va a defender dentro de su gobierno?
“Yo defiendo la profesionalidad al frente de la RTVC, de la manera más concurrente posible. Un concurso de méritos para elegir a los responsables, como el modelo estatal”.

-¿Y los informativos deben ser completamente públicos o externalizados en un productora?
“No creo que sea tan importante. TV3 es totalmente pública y está muy manipulada. Lo importante es que los que mandan sean profesionales independientes, no comisarios políticos”.

-Fuerteventura ha dicho adiós al proyecto de Tindaya, donde se perdieron en torno a 20 millones de euros. Usted era presidente cuando se denunció a la empresa que hizo los estudios. ¿No debió haber mirado hacia los que impulsaron la obra, que también estaban en CC?
“Eso es fácil de decir ahora. Lo que hicimos fue pedir responsabilidades a quienes nos indicaron los servicios jurídicos. Ese fue un expediente que yo heredé y que estuvo mal desde el minuto uno, aunque pudiera haber gente que lo ideó de forma honesta. Entiendo que la nueva mayoría del Cabildo de Fuerteventura, de la que nosotros formamos parte, tome esta decisión”.

Un viejo ‘rockero’ de la política canaria

Salvo su compañero en el Gobierno Julio Pérez, es probable que nadie atesore tanta experiencia en la primera línea de la política canaria. Rodríguez forma parte de una larga estirpe de nacionalistas de izquierdas que un día, con los cascotes del Muro de Berlín vendiéndose por ahí, abandonaron el marxismo y el derecho a la autodeterminación para formar Coalición Canaria. De la mano del insularismo conservador y los restos del CDS, formaron un nacionalismo posibilista de rostro amable que siempre ha tenido muy buena imagen en Madrid. Pero un día, Román Rodríguez se salió de allí. Y la suerte, la fortuna o la travesía en el desierto de la oposición parlamentaria lo han devuelto renovado a la primerísima línea política con mucho poder. Lo hace en un partido de discurso progresista y medioambiental que tiene también sus resbalones, como haber pactado en 2011 una alianza electoral con el PIL de Fabián Martín, hijo de Dimas Martín, para superar los topes electorales. ¿Se marchará Román Rodríguez al acabar la legislatura, con la edad de jubilación ya cumplida? “Eso ya se verá, depende de la familia, la salud y el partido. Lo importante ahora es aprovechar la oportunidad para servir a los ciudadanos”. Los viejos rockeros nunca pueden parar.

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