
Un gran festival urbano que haga de Santa Cruz una ciudad única, una capital cultural. Esa es la idea sobre la que trabaja la primera teniente de alcaldesa de la capital y concejal de Cultura, Matilde Zambudio. La también edil delegada de la Sociedad de Desarrollo, está convencida de que la cultura puede relanzarse en Santa Cruz, un área que, considera, “se ha dejado morir” por los gobiernos anteriores.
Preguntada por si es posible que Santa Cruz cuente con festivales como Mueca o Phe Phestival, que han convertido al Puerto de la Cruz en referente del arte en la calle y la dinamización cultural, Zambudio responde que “sin duda”. “Me gustaría -agregó-que desde Cultura saliera un festival que fuera referencia, que Santa Cruz fuera referencia y que no se dé en el resto de España y si puede ser tampoco en el resto del mundo. Ya se trabaja en esa línea barajando ideas para crear un festival referente”.
Aún así, la edil no quiere olvidarse de grandes encuentros que ya hay en la capital y que cree que no están recibiendo el suficiente reconocimiento. Se refiere, por ejemplo, al Fimucité, el festival de música y cine. “Es un proyecto que nace aquí, y que se ha duplicado en Cracovia, donde 15.000 personas disfrutan en un estadio de las bandas sonoras. Sinceramente, no era consciente del potencial brutal que tiene. Me parece justo felicitar a la organización por el esfuerzo de realizar un festival que es único en el mundo”.
Pero ha querido empezar la casa por los cimientos. La primera teniente de alcaldesa se ha puesto manos a la obra para “poner orden” en el Organismo Autónomo de Cultura, cuya gestión hasta el momento tilda de “desastrosa”. “Me encontré Cultura hecha un auténtico desastre. Afortunadamente, ya hemos empezado a tomar decisiones de organización como por ejemplo cubrir el puesto de coordinadora”. Explica Zambudio que este puesto, “en el mandato pasado parecía imposible de cubrir porque se intentó hasta no se cuántas veces que la misma persona que se ha incorporado ahora, viniera, y no había manera”. Según detalló, desde mediados de julio esa persona está trabajando.
Además, en breve saldrán los pliegos para la elección del gerente del Organismo Autónomo de Cultura. “Espero que, como muy tarde, para mediados de octubre esté adjudicada la plaza”, avanza. En estos momentos, la coordinadora se encuentra analizando la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) para ver todos los puestos vacantes a cubrir.
“Durante muchos años el personal se ha ido jubilando, de hecho, el año que viene hay cuatro personas más que están en previsión de jubilarse, cuyas plazas debemos prever el próximo año y sin embargo no se han cubierto esas plazas”, explica, y considera que “ha habido una decrepitud tremenda en el área de cultura. En el 2010, la crisis justificó una bajada sustancial del presupuesto, pero la crisis pasó y nunca se le dio el valor que tenía el área, la dejaron morir, y lo único que hacen es mantener el teatro Guimerá y poco más se ha venido haciendo”, explica Zambudio.
Cuando se le pregunta qué medidas va a tomar para deshacer esa decrepitud, detalla que, “por ejemplo, ni siquiera se ha hecho una revisión de las esculturas, algo que vamos a hacer ya este año, ni tampoco de las salas de arte. La semana que viene vamos con Juan Ramón Lazcano a revisar las seis salas de exposición que tiene la ciudad porque, entre los motivos principales por lo que no vienen grandes artista a exponer es porque las salas no reúnen los requisitos ni de humedad ni iluminación, haremos una revisión completa para intentar traer otro tipo de exposiciones”.
Teatro Guimerá
En cuanto a la programación del Teatro Guimerá, la concejal de Cultura considera que es un ejemplo de que la Cultura en la capital nunca se ha entendido como una industria. “Si miramos las actividades del Guimerá en el 2017, solo tuvo 22 actuaciones. De 365 días del año. Visto así, el Guimerá es un gasto y lo que tenemos que hacer es que sea una industria”. “Si lo comparamos con lo que otras capitales de provincia -continuó- tienen programado de aquí a final de año se te cae el alma a los pies. Por eso quiero darle un giro importante. Ya he pedido que me rescaten el convenio que teníamos con el teatro Cuyás de Las Palmas, que caducó, para reeditarlo y aprovechar esa sinergia de modo que, si los espectáculos vienen aquí, podamos incluso compartir gastos”.
Respecto al sueño de muchos de que Santa Cruz pueda acoger una tercera edición de la Exposición Internacional de Esculturas en la Calle, uno de los mayores acontecimientos culturales que ha vivido Santa Cruz, Matilde Zambudio no desecha esa idea: “Ya me he reunido con la Comisión de Esculturas y, bueno, ese es uno de los temas que se puso sobre la mesa. Sería cuestión de estudiarlo y, si es bueno para la ciudad, saldrá adelante”.




