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Un ‘trueque’ por el desarrollo y el consumo sostenibles

La Caja de Trueque, en el Mercadillo del Agricultor de Tegueste, es una apuesta por la reutilización de los objetos y por un modelo de compraventa más responsable
La Caja de Trueque, en el Mercadillo del Agricultor de Tegueste, arrancó en 2015 y hoy en día es todo un éxito. Fran Pallero
La Caja de Trueque, en el Mercadillo del Agricultor de Tegueste, arrancó en 2015 y hoy en día es todo un éxito. Fran Pallero
La Caja de Trueque, en el Mercadillo del Agricultor de Tegueste, arrancó en 2015 y hoy en día es todo un éxito. Fran Pallero

La Caja de Trueque, ubicada en el Mercadillo del Agricultor y Artesano de Tegueste, cumple cuatro años como un espacio para el intercambio de objetos entre los vecinos del municipio, dando una segunda vida a piezas que quizás hoy ya no son útiles para alguien, pero que sí pueden serlo para otra persona, fomentando así la reutilización y una alternativa más sostenible y responsable de consumo.

En esta línea, el concejal de Medio Ambiente, Desarrollo Local y Participación Ciudadana de Tegueste, Manuel Martín, destaca que esta iniciativa conecta “muy bien con el concepto que queremos darle al Mercadillo, de un espacio sostenible, de consumo de productos locales. No debemos olvidar que consumir producto local y directamente de los productores favorece la soberanía alimentaria, el sostenimiento de nuestro sector primario y la lucha contra el cambio climático”.

Esta novedosa iniciativa nació en 2015 y fue impulsada por tres jóvenes vinculados al municipio: Zebenzuí González, Silvia García y Sandra Marrero, pertenecientes al colectivo El Salón Colaborativo, según detalla el propio Ayuntamiento. El proyecto se inspiró en otras iniciativas similares que ya se venían realizando con éxito en el norte de Europa, manteniendo hoy en día, cuatro años después de su implantación, su éxito también en el municipio.

El proyecto ganó el Bronce en los Premios Canarias de Diseño 2015, en la categoría Espacio Comercial, que organizó la Asociación de Profesionales y Empresas de Diseño de Canarias (di-Ca), y, siguiendo el esquema habitual de estos espacios, se trata de un pequeño estand abierto y elaborado con materiales reutilizados.

El espacio tiene en la actualidad el mismo horario de funcionamiento que el del Mercadillo, es decir, los sábados y domingos, de 8.00 a 14.00 horas, aunque el concejal Manuel Martín añade que están valorando instalar más cajas de trueque en otros puntos del municipio, como en los centros educativos o en el propio Ayuntamiento.

En la caja, los vecinos pueden dejar lo que quieran, excepto artículos perecederos, como alimentos o medicamentos, u objetos muy deteriorados; y, a su vez, también pueden recoger lo que crean que les puede ser útil. “Un lugar para inspirar transformando nuestros hábitos, compartiendo objetos con historia, piezas que nos han acompañado durante un tiempo y que no tienen por qué morir. Lo que un día fue útil para nosotros podrá serlo hoy para otra persona, por el mínimo gesto de compartirlo en nuestra caja de trueques; a fin de cuentas, es darles otra oportunidad y un espacio de tiempo en la vida de otra persona”, es la filosofía de la iniciativa.

Ropa, juguetes, libros

El edil explica que la mayoría de los objetos que se dejan y recogen son ropa, libros, juguetes, artículos de deporte… “De manera puntual hay gente que ha dejado medicamentos o ropa deteriorada, pero no es significativo”, añade. También se han encontrado con la situación de que “a veces la gente lo entiende más como un sitio donde dejan cosas que le sobran para que las reutilice alguien, pero no siempre recogen algo de esa Caja de Trueque, y muchas veces se acumulan cosas allí. Pero bueno, después van otras personas y miran y se llevan cosas”.

Por ello, el concejal señala que “estamos pensando mejorar la señalización de la caja para informar a la gente de que la idea es que sea un espacio de intercambio y no de depósito, sino donde tú llevas y recoges cosas, con la idea de fomentar la reutilización y el trueque”. “Hemos hablado con los chicos que diseñaron la caja la idea de pensar un poco si hacerla más grande o señalizarla mejor. Por lo pronto, señalizarla mejor sí que queremos hacerlo y a lo mejor hay que rediseñarlo de otro manera y hacerlo más grande, o replantearlo completamente…”, apunta.

El éxito de este espacio se mantiene desde su creación en el año 2015. “Como usuario del mercadillo y de la Caja de Trueque, y como concejal ahora, veo que el uso ha ido cada vez a más. Me llama la atención cómo muchos chiquillos que van al Mercadillo con su familia ya van allí a tiro hecho a ver qué hay y a entregar también cosas, y a esas edades empiezan a asumir el intercambio y la reutilización como algo normal”, destaca Manuel Martín.

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