CD Tenerife

El infortunio y los errores en defensa privan al Tenerife de sumar en Montilivi

El pichichi de la categoría batió a Ortolá, pasando lo que todo el mundo sabía que iba a pasar tarde o temprano

Una semana más, el Tenerife no fue un juguete roto en manos del potente Girona. Pero sí que pecó otra vez de generosidad cometiendo errores imperdonables atrás. El más grave, un penalti cometido por Sipcic que Stuani transformó en el gol del triunfo. No obstante, a los blanquiazules le valen como atenuantes la lesión en el calentamiento de Luis Pérez, el cabezazo que dejó fuera de concurso a Carlos Ruiz y la expulsión de Aitor Sanz, quien derribó por detrás a un jugador rival, viendo por esto la tarjeta roja directa. El Girona pudo sentenciar en numerosas ocasiones, pero especuló y a punto estuvo de perder dos puntos. El Tenerife ya suma siete semanas consecutivas sin ganar y el próximo domingo recibe al líder de la categoría.

El infortunio se cebó con el equipo blanquiazul durante el calentamiento. López Garai tenía la intención de colocar a Shaq Moore en el lateral izquierdo, pero Luis Pérez se lesionó y no pudo jugar en el once inicial. El entrenador vasco tuvo que recomponer la defensa y finalmente el defensa norteamericano tuvo que salir de inicio en su puesto natural: el lateral zurdo. Esto obligó a que Álex Muñoz se escorase a la izquierda y en el centro de la zaga se acompañaron Sipcic y Carlos Ruiz. El defensa de Baza fue el gran beneficiado de la lesión de Luis Pérez.
En el otro bando, se despejó la gran incógnita de la semana y Stuani jugó de titular.

La primera ocasión del partido fue para el cuadro local y llegó en el minuto 5. Un disparo de Granell se estrelló en el palo de la portería defendida por un Ortolá que se estiró para evitar el tempranero gol del Girona.

No se acobardó por esto el equipo blanquiazul, que devolvió al equipo catalán el tiro al palo en el minuto 10. Luis Milla centró, pero el balón se fue cerrando, sorprendiendo al meta Juan Carlos. Finalmente seacabó estrellando también en uno de los postes del portal local. Antes de eso, Moore centró y Dani Gómez no llegó a rematar de cabeza en lo que hubiese sido una buena ocasión de gol.

Cuando se alcanzó la primera media hora de juego, el Tenerife dominaba ligeramente el partido, pero las ocasiones estaban repartidas entre los dos bandos. La peor noticia de este tramo fue la tarjeta amarilla que Moore recibió. El lateral se quedaba advertido demasiado pronto.

La primera advertencia de Stuani en el choque fue un cabezazo que se fue fuera tras un buen pase de Mojica (min 29).

El exblanquiazul Jairo metió de nuevo el miedo en el cuerpo a Ortolá con un centro-chut que nuevamente se estrelló con uno de los palos de su portería. Eran momentos de mucho sufrimiento para los de López Garai.

En el minuto 38, el partido se paró debido al enorme choque de cabezas que protagonizaron Alcalá y Carlos Ruiz. El peor parado fue el central blanquiazul, que acabó tendido en el césped con el rostro ensangrentado. El duelo estuvo varios minutos detenido y se reanudó sin Carlos en el campo.

El partido acabó de torcerse con la expulsión de Aitor Sanz poco antes de la conclusión de la primera parte. Stuani le cogió la espalda al mediocentro para aprovechar un pase filtrado, pero el capitán blanquiazul se tropezó y calló mientras derribaba al mismo tiempo al delantero del Girona. El colegiado le señaló la tarjeta roja directa, por lo que el Tenerife se quedaba con uno menos. Peor no se podían poner las cosas.

En los vestuarios, López Garai intentó recomponer un equipo que se había quedado con uno menos, con Moore con amarilla y Carlos Ruiz tocado por el impacto. Precisamente el central se quedó en el banquillo y salió en su sitio Alberto. Además, Undabarrena se fijó en el centro del campo y Malbasic fue el sacrificado.

Obviamente, el Girona salió a por todas hasta el punto de acosar y embotellar a los blanquiazules, que se defendieron como pudieron hasta el minuto 62. Justo en ese momento Sipcic cometió penalti al derribar a Samu Saiz. Cuando parecía que tenía ganada la posesión, el central se echó al suelo y derrumbó el atacante del Girona. El colegiado no se lo pensó dos veces y Stuani tampoco al coger la pelota para lanzar la pena máxima. El pichichi de la categoría batió a Ortolá, pasando lo que todo el mundo sabía que iba a pasar tarde o temprano. No engañó a Ortolá pero el lanzamiento del delantero charrúa llevaba la potencia y la precisión necesaria para que el balón acabase en el fondo de la red.

El Girona aflojó el acelerador tras el gol y López Garai lo intentó a la desesperada. Metió a Suso en el campo y el de Taco logró revolucionar el partido. A raíz de su entrada, el Tenerife renació en ataque. En un solo minuto, el capitán ofreció un pase de gol que Moore falló de manera incomprensible. Con un pase perfecto, el extremo habilitó al norteamericano, que llegó muy forzado y remató casi a portería vacía por encima de larguero. Era clarísima. Eso ocurrió en el minuto 77. Tres minutos después, el VAR anuló un gol de Stuani por fuera de juego claro.

Esto no amedrentó a los blanquiazules, que tiraron de coraje para asustar al Girona. Eso hasta que le fallaron las fuerzas, que ya fue en el tiempo de prolongación, que fue de tres minutos. Justo en el 93, Stuani falló en un mano a mano ante Ortolá. El delantero del Girona cruzó demasiado el esférico a la hora de definir.

Así acabó un partido plagado de accidentes que privaron al Tenerife de pescar algo positivo en Montilivi.