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La OMM constata en el Teide el máximo histórico del calentamiento global

El Gobierno regional presenta el libro Cambio climático en Canarias, Impactos, que advierte de un escenario “aterrador"
Moreno (Editorial Turquesa), Valbuena (Consejero de Transición Ecológica), Martín (biólogo) y Pérez (geógrafa). DA
Moreno (Editorial Turquesa), Valbuena (Consejero de Transición Ecológica), Martín (biólogo) y Pérez (geógrafa). DA
Moreno (Editorial Turquesa), Valbuena (Consejero de Transición Ecológica), Martín (biólogo) y Pérez (geógrafa). DA

Los efectos del calentamiento global son más visibles en cumbres como la del Parque Nacional del Teide. Allí puede verse in situ, cómo las previsiones de algunos teóricos ya están sucediendo. “Hay especies nuevas y otras que desaparecen, esto significa que los modelos de previsión son, en realidad, bastante conservadores”, explica el biólogo José Luis Martín. A una semana de la celebración de la Cumbre del Clima (COP25) en Madrid, el investigador presentó ayer la obra ‘Cambio climático en Canarias. Impactos’, de la que comparte autoría con la geógrafa María José Pérez, y que ha contado con el respaldo de la consejería de Transición Ecológica, que gestiona José Antonio Valbuena.

Es la primera vez que una obra refleja los efectos constatados del cambio climático en las Islas, como la subida de una décima de grado de temperatura por década. Un aumento que según Martín, es de dos décimas en el caso de las cumbres. Los investigadores también son capaces de mostrar en datos la subida del nivel del mar en casi 25 centímetros, la acidificación de los océanos y la desaparición de especies. Este mes de noviembre, además, ha sido uno de los menos lluviosos en décadas en las Islas. Hechos que motivan a Martín a valorar que los efectos del cambio climático son “mucho peores” que los previstos por los científicos.
Con infografías y textos sencillos, se busca que la obra llegue a todos los públicos y será distribuida en diferentes colegios de Canarias. Para su redacción se tuvieron en cuenta “las obras dispersas que le preceden”, y se elaboró este “estado del arte” que “servirá para que cualquier persona conozca lo que dicen los trabajos científicos y puedan aportar su granito de arena en la lucha contra el cambio climático”, expuso María José Pérez.

La utilidad de la obra reside en que el análisis de los impactos del cambio climático sirven como base para sustentar herramientas de mitigación y adaptación. Es por ello que el consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, José Antonio Valbuena, felicitó el trabajo de los investigadores y anunció que quienes quieran seguir desarrollando este tipo de estudios, contarán con el respaldo de la consejería.

“La imagen es aterradora, pero no solo en Canarias, sino a nivel global. Las Islas, dentro de esa imagen aterradora, están en una situación preocupante por la debilidad de ser un territorio archipielágico, donde las especies encuentran obstáculos a la hora de desplazarse para buscar una adaptación, esto se vive de forma diferente en los territorios continentales”, afirmó Valbuena.
Ante esta visión desalentadora, Valbuena señala que es posible mitigar los efectos del cambio climático; “no será sencillo, tendremos que cambiar nuestros hábitos por otros más sostenibles, buscando que esto no modifique de forma importante nuestro día a día”.

Asimismo, Valbuena apuntó que el calentamiento global es fruto de 250 años basados en un modelo de desarrollo sustentado en el carbón, un periodo que “no es nada” si lo comparamos con la escala temporal del planeta. Pero no pierde de vista la mitigación y la adaptación, como herramientas “imprescindibles” ante los efectos “más dantescos” del cambio climático.

La idea de crear una obra sobre las consecuencias de la emergencia climática en la Isla surgió hace más de diez años, aunque hasta ahora, según José Moreno, director de la editorial Turquesa, “no había apoyo institucional”. Moreno asegura que el libro estará disponible en la mayoría de las librerías de Canarias y que llegará también a la Península. Además, entre sus planes está conseguir que sea editado también en inglés; “lo esencial es hacer llegar la problemática, concienciar a la población en general y llegar a los colegios, y esa labor la va a realizar la consejería de Transición Ecológica”.

Parque Nacional del Teide

Con motivo de la Cumbre del Clima que se celebrará en Madrid del 2 al 3 de diciembre, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) publicó ayer el máximo histórico de gases de efecto invernadero en la Tierra, de 407,8 partículas por millón (ppm), alcanzado en 2018.

Para obtener esta cifra, la OMM realizó la media de las mediciones obtenidas por diferentes estaciones del mundo, entre ellas, la del Observatorio de Izaña. Su director, Emilio Cuevas, recuerda que desde el observatorio ubicado en el Parque Nacional del Teide, se detectó en la primavera de este año otro máximo histórico, el de 415 ppm. “Este dato refleja lo detectado desde un punto concreto del globo este mismo año, mientras que el de la OMM supone una media de lo recogido en diferentes lugares durante el 2018, por eso son ligeramente diferentes”, explicó Cuevas.

Asimismo, el director del Observatorio de Izaña expuso que tanto desde su centro de trabajo como desde la OMM se aporta esta información con el fin de “llamar la atención” sobre las concentraciones “tan altas” de CO2, “que son las que producen el cambio climático”.

El Observatorio de Izaña, referente mundial en la medición de CO2

La gran precisión de las mediciones obtenidas por el laboratorio de Izaña se debe al uso de dos técnicas diferentes, por un lado con un programa que mide in situ, y por otro lado con herramientas similares a las que disponen los satélites. “Estar a 2.400 metros del nivel del mar nos permite acceder a la atmósfera en su estado más puro y obtener resultados más significativos que otras estaciones”, sostuvo el director del Observatorio Atmosférico de Izaña, Emilio Cuevas.

El borrador de La Ley de Cambio Climático estará listo en primavera

El primer borrador de la Ley Canaria de Cambio Climático verá la luz en la primavera de 2020, según anunció ayer el consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias, José Antonio Valbuena. La redacción de la norma aún no ha comenzado, aunque Valbuena aseguró que “estará basada en el conocimiento científico” y que la consejería se encuentra en estos momentos “en conversaciones” con colectivos sociales para tener en cuenta “todas las valoraciones”.

Sobre la modificación de la Ley del Suelo, Valbuena planteó que “habrá que tocar esta norma”, aunque aún se desconoce “si mucho o poco”, ya que en su opinión, “dependerá de lo que diga la propia Ley de Cambio Climático”.

La actual Ley del Suelo, “no ha resuelto los problemas que un principio debía arreglar”, según valoró el consejero. Además, adelantó que “es el momento” de que los servicios técnicos del Gobierno de Canarias “la evalúen”, un trabajo que, según apuntó, “deberá hacerse en conjunto con los municipios” para así dirimir qué cambios son necesarios para conseguir su mejora.

El consejero de Transición Ecológica explicó que “no tiene sentido” que una ley del territorio no contemple “la previsión de la subida de un metro del nivel del mar en los próximos 50 años”, y valoró que estos pronósticos deberán cambiar los planteamientos “de ordenación, calificación y clasificación del suelo”.

Asimismo, Valbuena adelantó que La Ley del Suelo no será la única norma que deberá modificarse; “la lucha contra el cambio climático es una batalla global que se vence con acciones locales, así que los ordenamientos de los municipios tendrán mucho que decir”.

Ordenanzas municipales

Como requisito, Valbuena afirmó que los municipios deberán ser “sostenibles”, un calificativo que implica “ser neutros” respecto a las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto no supondrá, en su opinión, una intromisión, porque cada municipio “podrá decidir qué desarrollo quiere para sí mismo desde el punto de vista territorial, porque así se ampara en la autonomía municipal de la ordenación de su territorio” una situación que sin embargo, no les eximirá “de ser evaluados sobre el balance de emisiones de gases de efecto invernadero en función de su modelo de desarrollo”.

El consejero explicó que las distintas mediciones se deberán a las diferentes actividades en las que se sustentan los territorios, como lo son la industria o el sector primario. “Parece lógico pensar que aquellos municipios que quieran sustentar su desarrollo en un modelo que sea actualmente emisor de gases de efecto invernadero , se les exigirá que articulen las medidas para neutralizar las emisiones; bien con ordenanzas sobre el tipo de industria o bien con la creación de sumideros de carbono”.

Todo ello propiciará que los municipios creen, tras la aplicación de la nueva Ley de Cambio Climático, “un sistema de ordenación que desde el punto de vista de la huella de carbono, les permitan ser neutros”, sentenció el consejero.

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