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Conservador, rural y poco identitario: así es el votante de CC

Un estudio revela que el elector de CC tiene un componente nacionalista muy diluido, centrado en demandar competencias y recursos

“La excepción que confirma la regla”. Así considera a Coalición Canaria una investigación reciente publicada en la Revista Española de Ciencia Política. A pesar de que el partido se define a sí mismo como nacionalista, el sentimiento identitario no es “un factor explicativo principal del apoyo a CC”, como ocurre en otras fuerzas nacionalistas como el PNV, Bildu o Junts pel Sí, la coalición electoral que formaron ERC y el PdCAt en 2015. El artículo también revela que el votante de CC es fundamentalmente rural y conservador.

El estudio, elaborado por los politólogos Ayoze Corujo, Carlos Fernández-Esquer y José Rama y titulado ‘¿Quién vota a los partidos nacionalistas en España? Un análisis de las bases electorales de Coalición Canaria’, aparece en plena travesía del desierto de CC, con un congreso previsto para 2020 y con varios sectores del partido chapoteando en distintas aguas. ¿Empezar un giro progresista, como defienden en las Islas orientales, partidarias de iniciar un acercamiento a Nueva Canarias, o mantenerse anclados en el centro-derecha, que es donde siempre han estado en las islas occidentales? ¿Apoyar un Gobierno Sánchez-Iglesias o mantener la retórica antipodemita, tan popular en la población de origen venezolano y en los votantes que oscilan entre PP y CC?

Un debate en términos ideológicos que quizá tenga más trascendencia que enredarse en cuestiones identitarias. Según el artículo, no existe una relación entre quienes se sienten más canarios y españoles o exclusivamente canarios y el voto a CC. En 2015, entre quienes votaron a Podemos, había mayor porcentaje que se sentía más canario que español, un 35,2%, que entre los votantes de CC, un 21,3%. Mientras, un 20% de los los votantes de CC se sentían exclusivamente canarios, frente a un 12,7% de los votantes de Podemos. Según el artículo, no existe un alineamiento entre lo que denominan “la élite nacionalista” y el electorado “identitariamente canario”.

“La identidad canaria no está activada políticamente”, afirma Ayoze Corujo. “Haciendo un paralelismo con lo que decía Massimo Taparelli sobre la independencia de Italia, CC ha sido muy importante para crear Canarias políticamente hablando, pero se ha olvidado de crear a los canarios”, reflexiona Corujo. Una hipótesis que maneja el artículo es la injerencia del insularismo. “No podemos asegurarlo, porque no tenemos datos”, afirma Corujo, “pero quizá, la desactivación de la identidad nacional o regional canaria pudiera estar relacionada con la interferencia de una fuerte identidad insular”.

El artículo sí considera que la política de descentralización y desarrollo del autogobierno que ha impulsado CC desde sus inicios, en 1993, se mueve dentro de las coordenadas de otros partidos nacionalistas, como el PNV. En este caso, como destaca el artículo “los electores canarios que están a favor de una mayor descentralización del Estado son aquellos con una mayor inclinación a votar a CC”.

Sin embargo, los votantes de CC tampoco muestran una especial necesidad de ir más allá en el marco autonómico. Según el CIS, un 55,1% de los votantes de CC está a favor de mantener el actual estatus de la comunidad, sin necesidad de profundizarlo, frente a solo 22,4% que sí iría más lejos en la descentralización autonómica. Independentistas puros en CC, el CIS no encontró ninguno.

Es definitiva, un votante fundamentalmente preocupado por que se capten recursos para Canarias, sin veleidades independentistas ni demasiado romanticismo cultural. Eso, a pesar de que CC ha intentado patrimonializar un concepto de canariedad que, según la investigación, “se centra en la geografía como principal elemento diferenciador del pueblo canario, sin apelar excesivamente a los sentimientos, la historia o las raíces etnográficas. Como ha señalado [Pedro] Carballo, la canariedad no es más que un cliché convencional alimentado y ensalzado por los líderes nacionalistas”. Para Corujo, la canariedad, tal cual se entiende actualmente, “como algo ligado a la lejanía, a un modo de hablar o de ser, quizá tenga un componente transversal que atraviese también a otras formaciones políticas, como el PSOE o el PP”.

Sobre el carácter conservador del votante, el artículo considera que CC, al igual que el PNV, concentra a esos electores típicos de los partidos que llevan mucho tiempo en las instituciones y mantienen perfiles moderados y pragmáticos. Según Corujo, “en la categorización sociológica, el elector de CC se considera fundamentalmente conservador, más incluso que nacionalista”. Eso podría estar relacionado con que CC “concentra una gran parte de su voto en zonas rurales o donde el tamaño del municipio disminuye, y donde el voto ha sido tradicionalmente conservador, como en Tenerife”.

El componente rural distingue a CC del resto de partidos nacionalistas analizados en el artículo. Según la investigación, “esto podría estar apuntando la existencia de cierta relación clientelar en las zonas rurales del archipiélago bajo el apoyo del asociacionismo rural, importante para entender las ‘redes de compromiso cívico’ en las islas Canarias’.

Cuando, dentro de unos meses, los delegados del congreso de CC tengan que elegir a su nuevo líder, seguramente tengan algunas de estas realidades en la cabeza para ver cómo afrontan los próximos -y decisivos años-. “Una cosa está muy clara: o CC se renueva o al nacionalismo le va a ir bastante mal”, asegura Corujo.