EDUCACIÓN

La Palma, epicentro regional en la defensa del modelo de escuelas rurales

La Isla Bonita, que ha visto como se han cerrado en la última década una decena de escuelas rurales, cuenta con más de medio millar de alumnos escolarizados en 32 unitarias, un elemento de cohesión social y que actúa como freno del despoblamiento de las zonas rurales

La Palma, epicentro regional en la defensa del modelo de escuelas rurales
La Palma, epicentro regional en la defensa del modelo de escuelas rurales

La Palma, con el mayor peso específico regional en concentración de unitarias y alumnado, con más de medio millar de escolares matriculados en 32 escuelas rurales distribuidas desde Barlovento y Los Sauces hasta el Valle de Aridane, pasando por Santa Cruz de La Palma, la comarca de Las Breñas y por Fuencaliente y Mazo, asiste con el máximo interés a la reciente expresión de buena voluntad de la nueva consejera de Educación, María José Guerra, para reactivar las escuelas unitarias.

La comunidad educativa en torno a las unitarias palmeras, que ha sufrido potentes golpes con el cierre de más de una decena de escuelas rurales en la última década, se ha instalado en la certeza de defensa de este modelo educativo de calidad y de cohesión social en el infravalorado, en términos de inversión y desarrollo, entorno rural. Quizás este sea el momento, aseguran maestros de las unitarias palmeras consultados por este periódico, para “cumplir con los documentos que se firmaron primero en 2007 y luego en 2014”. Se refieren al acuerdo marco que suscribió en La Palma doce años atrás el entonces consejero regional de Educación, Isaac Godoy Delgado, que escenificó el acuerdo con el colectivo de las unitarias palmeras tras manifestaciones que llevaron a las calles de la capital a casi un millar de personas en defensa de este modelo educativo. Vendría luego, en 2014 y de la mano del expresidente regional y en aquella fecha consejero de Educación, José Miguel Pérez, otro acuerdo marco con el mismo objetivo. Pese a todo, a día de hoy esos documentos no tienen desarrollo normativo.

Muestra de los perjuicios que sufre este modelo educativo, es el hecho de que la plantilla de profesores ha pasado de una estabilidad laboral del 60 al 12%, una salto progresivo en detrimento de la consistencia del sistema que vertebra la vida en el medio rural palmero, que también es víctima de la despoblación allá donde las escuelas se han cerrado. “Si queremos salvar este modelo educativo -afirma Álvaro Martín Corujo, maestro de unitaria y ex coordinador del Colectivo de Escuelas Rurales de La Palma – hay que apostar por una estrategia global en la se haga un trabajo de varias consejerías del Gobierno de Canarias de forma coordinada para lograr revitalizar las medianías”.