santa cruz

El Ayuntamiento de Santa Cruz se moviliza para salvar a Gilberto de las aguas sucias

Servicios, Seguridad y el IMAS se ponen manos a la obra para solucionar la rotura de un desagüe que ha inundado la vivienda de un vecino con discapacidad en el barrio de La Salud
Gilberto Torres, en su casa del barrio de La Salud, afectada por la rotura de unas tuberías que han inundado áreas como la cocina. Sergio Méndez
Gilberto Torres, en su casa del barrio de La Salud, afectada por la rotura de unas tuberías que han inundado áreas como la cocina. Sergio Méndez
Gilberto Torres, en su casa del barrio de La Salud, afectada por la rotura de unas tuberías que han inundado áreas como la cocina. Sergio Méndez

N. T. / C. M.

El Ayuntamiento de Santa Cruz ya trabaja para buscar una solución a Gilberto Torres, que ayer denunció en las páginas de DIARIO DE AVISOS la dramática situación en la que se encuentra. Este vecino del barrio de La Salud, con una discapacidad del 91%, lleva tres meses sufriendo la inundación de su domicilio por la rotura de unas tuberías en un edificio vecino, un hecho que ha llevado al área de Sanidad a calificar la vivienda como “espacio habitacional insalubre”. La concejal de Atención Social, Marta Arocha, explicó ayer que son varias las áreas que se han puesto en marcha para buscar una alternativa a Gilberto.

“Distintas áreas municipales, concretamente Servicios Públicos, Seguridad y el propio Instituto Municipal de Atención Social (IMAS), están analizando la situación de este vecino para intentar buscar una solución”. “No podemos olvidar”, continuó Arocha, “que el problema lo están provocando unos edificios de propiedad privada en los que no podemos intervenir de manera directa”. Según explicó la también edil de Vivienda, “el aparejador municipal va a visitar la vivienda de Gilberto para ver si se puede arreglar de alguna manera, unas obras con las que intentaremos ayudarlo si cumple con los requisitos necesarios”.

Todo ello se une a la inspección que va a realizar Servicios Públicos de los edificios situados en la trasera de la casa de Gilberto y que son los que están provocando la situación de insalubridad en la vivienda de este vecino de La Salud. “Estamos en contacto con Servicios Públicos, que también ha solicitado a Emmasa que inspeccione las tuberías rotas. El problema es que los propietarios de estos inmuebles tampoco tienen medios para arreglar los desperfectos por lo que también habrá que estudiar si es posible también prestarles ayuda a ellos”, añadió Arocha. La prioridad del Ayuntamiento, según explicó la edil de Atención Social, “es arreglar la casa de Gilberto y, si eso no es posible, entonces entraremos a valorar otras opciones como la de buscar una vivienda alternativa”.

La pesadilla de Gilberto Torres comenzó el 10 de noviembre, al notar que “un poco de agua” comenzaba a entrar por un hueco de su cocina. El día 13 del mismo mes, la habitación quedó inundada y, otros tres días más tarde, el agua de alcantarillado afectó a todo el domicilio, alcanzando una altura de hasta un metro y medio. Tres meses después, un río de cemento recorre parte de la casa, el moho ha penetrado en la nevera y los azulejos de la pared amenazan con empezar a caerse. “Los primeros días llamé a la Policía, que levantó acta, pero a partir de ahí no sé si se ha realizado una denuncia o no”, explicó Torres a DIARIO DE AVISOS.

Gilberto manifiesta que no es su deber comenzar un pleito judicial que únicamente eternizaría el problema. “A los propietarios se les enviaron unas cartas informando de lo sucedido, pero creo que son personas humildes y que quizás no pueden afrontar el coste que supondría la reparación”, admitía el afectado, quien comentó que, para frenar el acceso del agua al domicilio, personal de Emmasa aplicó cemento rápido, aunque las aguas sucias se siguen filtrando por diferentes puntos de la casa e incluso por debajo del suelo de la misma.

Torres cuenta asimismo que desde la empresa que gestiona el agua en Santa Cruz le aseguraron que “poco podían hacer”, al estar la raíz del problema, las tuberías rotas, ubicadas bajo viviendas privadas”. Y a esto se suma que el seguro de hogar contratado no actuará en el interior del domicilio hasta que el problema tenga una solución permanente. La empresa aseguradora sí se ofreció a facilitarle el pago de las comidas realizadas fuera de su vivienda durante una semana, tras constatar que las humedades le han obligado a quitar la electricidad en la cocina, donde los pocos alimentos que quedan ya se han echado a perder. Una ayuda que, sin embargo, Gilberto estimó como “totalmente insuficiente” ante una situación que se prolonga ya hacia los tres meses.

Hundido y Llorando

Torres ha acudido también al Ayuntamiento de Santa Cruz para solicitar que actúe en el foco del problema, pero después de ser derivado desde el área de Servicio Público a la de Servicio Social, le dieron la posibilidad de concertar una cita con una trabajadora social, aunque la espera, comentó, se prolongaría hasta el próximo 4 de febrero. Y ante esta situación, este activista por los derechos de las personas con discapacidad sintió que todo se le escapaba de las manos- “Me sentí hundido, me fui al coche y me eché a llorar; estaba destrozado, y entonces apareció la concejala de Atención Social, Marta Arocha, a quien le habían contado mi caso”, explicó sobre un encuentro que confirmó ayer la edil de Asuntos Sociales. Y según explicó el afectado, fue en su propio domicilio, rodeado de la humedad que se trasluce en las paredes y del cemento que cubre el piso desgastado por las inundaciones, cuando Arocha le propuso ayudarle a conseguir la documentación necesaria para pedir al Gobierno de Canarias una vivienda social.

TE PUEDE INTERESAR