La Palma

El TMT generaría más de 900 empleos en La Palma

Según el profesor de la ULL, Juan José Díaz, se trata de puestos de trabajo “cuya calidad superaría la media canaria”, aportando, además, unos beneficios durante su fase operativa de 3,37 euros por cada uno invertido

La presentación tuvo lugar en el Espacio Cultural de Cajacanarias en Santa Cruz de La Palma. D.T.

A las puertas de una nueva fecha en la que, de acuerdo a la versión aportada por fuentes vinculadas a instituciones públicas palmeras, el consorcio internacional que promueve la instalación del Telescopio de Treinta Metros (TMT por sus siglas en inglés) dirimirá si desiste en su intento de construir la infraestructura en Hawái -optando por el Plan B, La Palma-, en la Isla Bonita se presentó ayer un informe sobre el posible impacto socioeconómico que tendría el instrumento de observación en caso de emplazarse, finalmente, en el municipio de Puntagorda.

El documento, elaborado por Juan José Díaz, profesor del departamento de Economía, Contabilidad y Finanzas en la Universidad de La Laguna, detalla las distintas fases en las que se dividirá el proceso de construcción. En primer lugar, la preparación del terreno y cimentación de la obra. Posteriormente, se colocaría la primera piedra del edificio situado en la base del aparato, para más tarde, elevar la cúpula. Una vez concluida esa etapa, se levantaría la propia estructura del telescopio, así como se instalarían los espejos y artefactos que en la actualidad ya diseñan ingenieros en distintas partes del mundo como India o Japón. Y para acabar, se daría paso a un comisionado previo al inicio del ciclo operativo.

Según los cálculos efectuados por el académico, “el presupuesto para estas seis etapas de construcción, que serían ejecutadas en Canarias, y principalmente en La Palma, ascendería a algo más de 400 millones de euros”, de los cuales, el 86% iría destinado a bienes y servicios, el 10% a salarios y un 4% a permisos y licencias. En cuanto a su eco en la vida local, se estima la creación de más de 900 empleos vinculados tan solo al levantamiento del TMT -cuyo plazo es de 10 años-, y pertenecientes a 20 sectores de actividad económica distintos, como la edificación, consultoría técnica, investigación y desarrollo, transporte, sector hostelero, agencias de viajes o metalurgia, entre otros.

En total, el valor que se generaría en torno a la construcción sería de 2,57 por cada euro invertido, lo cual, comparado con las cifras manejadas por la sociedad isleña, “representaría el 6,53% del Producto Interior Bruto (PIB) palmero de 2017”, señala. Si, por ejemplo, los trabajos se iniciaran este año, en 2030 arrancaría la fase de operación científica, en la que ese valor generado pasaría a los 3,37 por cada euro invertido, puesto que intervendría el Instituto de Astrofísica de Canarias (con un refuerzo de su plantilla), la residencia en las cumbres de la Isla (más ocupación) y servicios para las instalaciones.

Además, otro de los mantras repetidos por el docente y economista en el Espacio Cultural de la Fundación Cajacanarias es que todo el ecosistema laborar creado alrededor del TMT constituiría “empleos de calidad por encima de la media de Canarias”.

El académico responsable del estudio (i), Juan José Díaz, junto al director del IAC (d), Rafael Rebolo. D.T.

POSIBLE DECISIÓN
En lo referente a una posible decisión inminente por parte del grupo promotor del telescopio, después de muchos años en los que se han barajado diferentes fechas, el director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), Rafael Rebolo, se mostró “moderadamente optimista”, visto que los representantes del consorcio internacional han paralizado cualquier intento de construir en Hawái hasta finales de febrero.

Se trata de una atípica pausa de la que el responsable del IAC no ha querido dar a conocer su lectura, aunque sí ha destacado que “hay conversaciones de alto nivel con el ministro de Ciencia y también con entidades privadas que están dispuestas a contribuir” con recursos económicos para que se escoja a la Isla Bonita como emplazamiento final. Y preguntado por la capacidad de suplir la factible desvinculación de alguno de los países miembros, aseguró que podría alcalzarse una cifra muy próxima a la contribución de Japón y casi la totalidad de Canadá.