música

Juanjo Mena da una lección de buen hacer con la Sinfónica Danesa

Esta noche repetirá en el Auditorio de Tenerife con un programa diferente, que incluye obras de los daneses Gade y Nielsen, y de Schubert, y con Jean Guihen Queyras al chelo

La Orquesta Sinfónica Nacional Danesa, el director español Juanjo Mena y el chelista Jean Guihen Queyras recibieron un sonoro aplauso . Fran Pallero

El Festival Internacional de Música de Canarias (FIMC) llevó anoche al Auditorio de Tenerife el primero de los dos conciertos que en la presente edición, la número 36, ofrece la Orquesta Sinfónica Nacional Danesa, contando con un atractivo doble programa.

La cita anual con la música, que llega a todo el Archipiélago, iniciaba así el tramo final del programa de 49 conciertos que, respecto a los programados en Tenerife, contempla la segunda entrega que harán los músicos daneses esta noche; la que ofrecerá el sábado la Camerata Royal Concertgebourw Orchestra de Ámsterdam en el Teatro Guimerá; la del próximo martes con la Orquesta de Cámara Rusa de San Petersburgo en el Teatro Leal de La Laguna; y, el próximo jueves, el último concierto del FIMC con la Orquesta de París, de nuevo en el Auditorio.

Muy acorde con las fechas, ante la proximidad del Carnaval, se inició el concierto, destacando la alegría intensa que distingue a la Obertura de la ópera Maskarade, del danés Carl A. Nielsen. Inmersos en la partitura, sus compatriotas abordaron la obra mostrando desde las primeras notas la pasión y alta sintonía ante la sutileza identitaria que ofrecieron, dando nitidez en el rápido intercambio instrumental que, de manera ágil y fluida, supo elevar Juanjo Mena, el aplaudido y en innegable justicia altamente valorado director español, premio nacional de Música en 2016, en la modalidad de interpretación, director principal del Cincinnati May Festival y director asociado de la Orquesta Nacional de España. Le siguió el Concierto para Violonchelo y Orquesta de Dvorák, que nos brindó la posibilidad de captar el deleite que supone contar con la genialidad de Jean Guihen Queyras, el músico francés de origen canadiense, directo seguidor de Pierre Boulez, que, inmerso en la obra, supo extraer la sutileza y generosidad inmensa del autor en el evocador recuerdo de su amada, recibiendo un sonoro aplauso. Los tres movimientos discurrieron en igual línea de perfección. Además, ofreció como propina La suit nº 4 de Bach. Jean Guihen estará el próximo junio en Tenerife con nuestra Orquesta Sinfónica dirigida por Antonio Méndez y un programa que incluye el Concierto para violonchelo en la menor, Op.129 de Schumann.

La segunda parte nos volvió a situar ante el danés Nielsen y su Sinfonía nº 4, Lo inextinguible. La orquesta llegó al núcleo central expresivo de la obra, la vitalidad en forzado deseo y la prevalencia de su legado sonoro. Juanjo Mena supo resaltar de manera equilibrada los silencios y dejar que el armónico encuentro permitiera acercar el lenguaje de la obra al público, regalando intensidad en contenida sutileza.

Final apoteósico. La orquesta regaló Champagne Galop, del danés Hans Christian Lumbye. El director tomó asiento entre los músicos como clarinetista y las cuerdas incluso hicieron rotar sus instrumentos remarcando la alegría, coreografiando el ritmo. Es un tema propio de la Navidad, como así dijo el director, agradeciendo los incesantes aplausos.

El concierto de anoche volvió a ser de gala y dejó en el público el deseo de retomar hoy la cita para consolidar el broche de oro que nos permite contar con la Sinfónica Danesa. El programa nos traerá de nuevo a Nielsen, con el Concierto de clarinete que tendrá como solista a Mark Simpson. Incluye también al danés Niels Gade y finaliza con la Sinfonía número 9 en Do mayor de Franz Schubert.