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‘La Palma’, el filme que más publicita la Isla

El largometraje, obra del director alemán Erec Brehmer junto a la productora local Enróllate Films, se ha erigido como la pieza audiovisual que más repercusión brindará a la Isla Bonita en su promoción turística

Una enorme expectación ha rodeado al estreno de la serie The Witcher, producida por Netflix, que muchos ven como digna sucesora del fenómeno Juego de Tronos. Un éxito al que no ha sido ajeno el Archipiélago, pues, según cálculos dados a conocer por las instituciones, del coste total de la filmación, aproximadamente dos millones de euros han redundado en empresas locales de La Palma, una de tantas localizaciones que acogió el rodaje. Sin embargo, para la oficina de la Film Commission palmera, entidad encargada de promocionar a la Isla Bonita en el exterior como plató natural de cine, hay otra pieza audiovisual que puede promocionar, aún más, los paisajes de la ínsula, y es, precisamente, la que lleva por nombre La Palma.

Se trata de un largometraje del director alemán Erec Brehmer que se estrenará el próximo mes de abril en los cines germanos y que, por ahora, solo ha visto la luz en dos citas muy puntuales: una vez en el festival Max Ophüls Preis de Saarbrücken y otra en los Multicines Millenium aridanenses. “Mucha gente nos ayudó por poco o por casi nada y queríamos ver cómo se sentían; reencontrarnos con el equipo de personas que nos arropó e hizo posible que la película saliera adelante”, comenta a DIARIO DE AVISOS el ilusionado artífice de la obra, que contó, además, con la coproducción de la empresa canaria Enróllate Films.

Todo comenzó en noviembre de 2016, cuando David Bienes e Iván Briones, responsables de la productora local, recibieron un correo electrónico de Julian Anselmino, miembro del equipo de DreiFilm. “Nos dijeron que estaban en la Isla con el director, tenían interés en conocernos y descubrir localizaciones en las que rodar una película”, explican los palmeros. Tras una visita por zonas como la playa de la Veta (Tijarafe), Los Tilos (San Andrés y Sauces), Las Manchas (Los Llanos de Aridane) o Fuencaliente, Brehmer y sus compañeros se quedaron asombrados. “Sentimos que todo era muy auténtico, con las piedras volcánicas, los diferentes tipos de paisajes; en algunos daba la sensación de que estabas en plena selva”, señala el conductor del filme.

Un año después, en 2017, se desplazó a la Isla todo el grupo de profesionales que participaría en la grabación. Ya habían obtenido financiación del gobierno alemán, y tenían una historia que contar. El eje central sería una confusión bastante sufrida por los habitantes del Archipiélago. Siguiendo algunos consejos de María José Manso, coordinadora de la Film Commission, decidieron que la película giraría en torno a una pareja en crisis que, queriendo viajar a Gran Canaria, por error, acabó volando a La Palma. Nada lejos de la realidad.

Sobre esa accidental llegada a la Isla Bonita, los personajes pasarían a idear un roleplay en el que interpretan a dos lugareños, desentrañando algunas de las maravillas escondidas de la ínsula. Según Erec Brehmer, desde el primer instante en que comenzaron a rodar pudieron sentir el calor palmero. Es más, afirma haber tenido una mezcla de sensaciones: “la gente disfruta de las cosas, parece que el tiempo va más lento o que las todo ocurre más despacio, y, a la vez, son muy abiertos y amables. No hay estrés. La naturaleza es un elemento con el que se identifican. Queríamos captar esos sentimientos de la forma que fuera, e intentamos incluir al mayor número de palmeros que pudimos como actores”.

Precisamente, al contar con oriundos, indica David Bienes, se dieron algunas situaciones algo particulares. Por ejemplo, el caso de Carlos Ramos: “Necesitábamos una casa típica canaria, y un señor de Tijarafe que vino al casting nos ofreció la suya; cuando fuimos, había dejado la llave debajo de un coco. Nos dijo que podíamos quedarnos el tiempo que hiciera falta hasta terminar de grabar la película. Es increíble cómo una persona, sin conocerte de nada, por ganas y por pasión, deja entrar en su casa a unos desconocidos”.

Aunque también hubo anécdotas vinculadas a la población palmero-germana. Un día acudieron al tradicional rastro de Argual, y puesto que una de las actrices es “más o menos conocida en Alemania”, tal como explica el director,: “mucha gente le preguntaba qué iba a rodar en la Isla”. Un interés que, tres años después, sigue vivo. Prueba de ello es que los Multicines Millenium, que tenían pensado hacer un único pase para La Palma, tuvieron que abrir dos sesiones más por la gran demanda. Y muy pronto, se verá en los cines alemanes.