polÍtica

Torres pide a Marlaska más agilidad en la devolución de los inmigrantes

El presidente del Gobierno de Canarias se entrevistó con el ministro del Interior antes de la reunión técnica fijada para el próximo miércoles en Madrid; solicitará un mayor esfuerzo para frenar la migración

El presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, pidió ayer al ministro del Interior en funciones, Fernando Grande Marlaska, “medidas suplementarias” para atajar el aumento en el flujo de inmigrantes hacia las Islas; entre ellas, agilizar los procesos de devolución a los países de origen. Torres conversó con el ministro aprovechando su desplazamiento a Madrid para asistir, como secretario general del PSOE canario, a la firma del acuerdo entre Nueva Canarias y su partido para la investidura de Pedro Sánchez. Para el miércoles de la semana entrante hay prevista una reunión en la que se abordará el repunte de la llegada de pateras al Archipiélago.
Mientras que el flujo de inmigrantes en patera se ha reducido a la mitad en el conjunto de España, en Canarias se ha duplicado. Según cifras publicadas este mismo viernes por Interior, en 2019 llegaron a las Islas 2.698 inmigrantes irregulares por mar, la cifra más alta desde el final de la crisis de los cayucos, en 2009. “Estamos en una situación que exige medidas suplementarias”, declaró Torres.
El mandatario canario reiteró que, en la mencionada cita del día 8, el Ejecutivo regional solicitará que se haga un mayor esfuerzo para frenar la salida de las pateras en África, en colaboración con los países de la zona. Pero también demandará que “las devoluciones sean administrativamente mucho más ágiles”. Representantes del Ministerio del Interior se trasladarán el jueves a Canarias para conocer las instalaciones relacionadas con el control de la inmigración y de acogida a quienes llegan en pateras y cayucos. Y el propio Grande Marlaska se ha comprometido a viajar a las Islas antes de que termine el mes “para conocer in situ la realidad”, reveló el presidente canario.
El lunes, al término del último Consejo de Gobierno de 2019, Torres avanzó que plantearían al Ministerio del Interior acciones “urgentes” para responder al importante repunte en la llegada de inmigrantes en patera, en dos vías: seguir frenándola en origen, con más cooperación con Marruecos y Mauritania, y ampliar la infraestructura de acogida. Asumió que se ha producido “un cambio de rutas” que desvía hacia Canarias parte de los flujos que antes soportaba el Mediterráneo. De hecho, las Islas terminaron el año con la mayor cifra de llegadas en una década, coincidiendo con la reducción a la mitad en el Estrecho y el Levante.
Una de las opciones que se pondrán sobre la mesa es la de reabrir el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de El Matorral, en Fuerteventura, el tercero, tras los de Gran Canaria y Tenerife. Está vacío desde 2012, cuando solo arribaron en patera 170 personas, una cifra muy inferior a las que se vivieron solo un lustro antes, en la llamada crisis de los cayucos (31.600 en 2006, 12.500 en 2007 y 9.200 en 2008). La semana anterior, el portavoz del Gobierno autonómico, Julio Pérez, denunció que, en algunos casos, los CIE son “peor que la cárcel”, porque, comentó, “los inmigrantes no pueden salir ni entrar y comen mal”. La idea del cuatripartito pasa por reconvertirlos en “espacios adecuados” para las personas que llegan a las Islas en pateras o cayucos. Pérez opinó que los dos CIE actualmente operativos “no son el modelo, mucho menos para los menores”. El consejero expuso que, si Canarias continúa recibiendo 50 o 100 inmigrantes a la semana, es preciso disponer de un sistema que, a diferencia de los CIE, no se ponga en duda por parte de la comunidad jurídica. Criticó, asimismo, que, “ahora mismo”, algunos inmigrantes estén en la calle, en albergues municipales, polideportivos o en alojamientos provisionales de Cruz Roja, lo cual, remachó, “no puede ser”. Una solución sería, a su entender, que el Ministerio del Interior se ocupase de estas personas y las distribuyese en España. Además, valoró que las fuerzas de seguridad establecidas fundamentalmente en Mauritania han impedido la llegada de 2.000 personas a Canarias, aunque cree que no es suficiente: “No se trata de poner cada vez muros más altos, sino de contribuir al progreso de África para tratar de resolver las situaciones de desigualdad e injusticia”.


El crecimiento que se produjo en 2019, particularmente notable a partir del verano, “preocupa” a los dos gobiernos. A la espera de las modificaciones normativas pertinentes sobre la acogida de los menores no acompañados, el Ejecutivo canario ha aprobado una subvención de 551.880 euros al Cabildo de Lanzarote y autorizó un gasto de 267.462 euros para contratar un servicio de atención inmediata en Fuerteventura.
La llegada de inmigrantes en patera a las costas españolas se redujo más de la mitad en 2019. Ese año accedieron al país por mar 26.168 personas. El número se duplicó en Canarias, hasta los 2.698. Entre el 1 de enero y el 31 de diciembre se registró un descenso del 54,5% de los inmigrantes que entraron en España por mar, 31.330 menos que en 2018, cuando la cifra fue de 57.498.
A lo largo de 2019, la cifra de personas que accedieron por mar y por tierra a España fue de 32.513, un 49,4 % menos que el año anterior, cuando la cifra se situó en 64.298. La gran mayoría lo hizo a bordo de 1.192 pateras, un número un 43,5 % inferior al registrado en 2018.
Frente al descenso general, Canarias contabilizó un aumento de más del doble (106,4 %), al haber alcanzado sus costas 2.698 inmigrantes, 1.391 más que los 1.307 de 2018, en 133 pateras, un 92,8% más.
La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) transmite a Efe que el aumento de llegada de inmigrantes a las Islas responde a un cambio de ruta de la migración debido al mayor control fronterizo en el Estrecho. “Simplemente, ha habido un cambio de ruta, más negociación con Marruecos, que se ha traducido en un mayor control, y han continuado las devoluciones en la valla”, comentaba a Efe la directora de Políticas y Campañas de la organización, Paloma Favieres. Diversas ONG han alertado de que esta ruta es una de las más peligrosas para acceder a Europa. Según la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), solo en los diez primeros meses del año, al menos 324 personas murieron ahogadas al naufragar las pateras en las que viajaban intentando llegar a España. A ello hay que sumar la muerte en diciembre de 63 personas, que naufragaron en Mauritania cuando intentaban llegar a Canarias desde Gambia.
Conforme al balance de Interior, elaborado con datos provisionales, la entrada por las costas de la Península y Baleares descendió casi un 60%: de las 54.703 personas de 2018 a las 21.958 de 2019, que arribaron en 921 embarcaciones, una cifra un 52,9 % inferior a la del año anterior.
En los primeros días de 2020 han llegado a las costas españolas más de 400 migrantes; la gran mayoría, a la Región de Murcia, Alicante y Canarias. Ayer, alrededor de las 10.00 horas, una patera con una docena de personas a bordo alcanzó la playa de Maspalomas, la principal playa turística del sur de Gran Canaria. En su mayoría salieron corriendo por las dunas hacia la zona de Playa del Inglés.
Agentes de la Guardia Civil y funcionarios de Salvamento Marítimo interceptaron en los dos primeros días de enero 17 pateras con 230 inmigrantes, de los cuales 202 son hombres mayores de edad, 13 mujeres y 15 menores; de ellos, tres son bebés. A la costa alicantina han arribado cuatro pateras con más de medio centenar de migrantes desde el día 1; al menos diez de ellos, menores: una embarcación con 20 personas, otra con 13, la tercera con 12 y una cuarta con nueve. En Granada, en concreto en Motril, ha sido rescatada una patera con 17 migrantes de origen magrebí, al menos cuatro de ellos menores. Y, en el estrecho de Gibraltar, Salvamento Marítimo y la Guardia Civil rescataron, este viernes, a cuatro inmigrantes que navegaban en un bote neumático a remos y a otros ocho varones magrebíes que viajaban en una patera. Además, se activó la búsqueda de otras dos pateras.

TE PUEDE INTERESAR