Carnaval 2020

Yone Expósito Tejera: “Siempre hay nervios y el día que no sea así, lo dejaré”

Tiene 33 años y desde este 2020 es director y letrista de la murga adulta Trabachones, grupo que sale por primera vez este año, aunque la gran mayoría de sus componentes provienen de Los Trabas

Yoné Expósito Tejera,
director de la murga Trabachones. Fran Pallero

Su juventud, su enorme juventud, es compatible con una notable experiencia en los grupos del carnaval… y con las ganas de disfrutar, un año más, de la fiesta. Yoné Expósito tiene 33 años y desde este 2020 es director y letrista de la murga adulta Trabachones, grupo que sale por primera vez este año, aunque la gran mayoría de sus componentes provienen de Los Trabas. Es la primera vez que le toca dirigir una murga, aunque acumula la experiencia de haber sido letrista de La Traviata o de Castorcitos. Ya lleva en el Carnaval desde el 2000 e intenta poner su grano de arena cada año. Eso sí, la presente edición es especial para Yoné Expósito.

-¿Quién es Yoné Expósito en el Carnaval de Santa Cruz?

“Bueno, te puedo asegurar que me considero uno más dentro del Carnaval. Intento poner mi granito de arena, con el objetivo claro de contribuir a hacer la fiesta un poco mejor”.

-¿Cuántos años lleva dedicado en cuerpo y alma a los Carnavales?

“Prácticamente, unos 20 años, pues creo recordar que comencé en el 2000, aunque tuve un ligero alejamiento que duró unos tres años, allá por el 2006”.

-¿Qué enseñanzas ha recibido en la vida, tanto de su padre como de su abuelo?

“Me gustaría decir que la educación es todo en la vida y hoy soy lo que soy gracias a ellos, independientemente de los carnavales”.

– ¿Dónde y cuándo surgió la idea de crear la murga Trabachones? ¿Quién tuvo la idea de ponerle el nombre?

“La verdad es que todo surgió gracias a un grupo bastante nutrido de los antiguos Trabas, que fueron realmente quienes pusieron todo el proyecto en marcha. Aunque tengo que decir que la Asociación siempre se llamó Trabachones y de lo que se trataba era algo así como renovar el proyecto sin perder las raíces, de ahí que se eligiera el nombre de Trabachones”.

-¿Hay nervios por el debut con la nueva murga o la experiencia acumulada proporciona tranquilidad?

“Siempre hay nervios y el día que no sea así dejaré todo esto. Encima, si además le sumas el hecho de que me estreno al frente de un grupo, pues la adrenalina es mayor si cabe”.

-¿Qué pretende aportar Trabachones en su primer año?

“Creo que eso debería valorarlo la gente después de escucharnos. Lo que sí puedo decir con absoluta sinceridad es que nosotros solo vamos a divertirnos y a hacer algo que nos guste. El resto, ya sea malo o bueno, llegará solo”.

-¿Dónde se siente más cómodo, como letrista de las murgas infantiles o siendo la cabeza visible de la murga y delante de todos sus componentes?

“Pienso que se trata de dos papeles totalmente diferentes. De momento, lo cierto es que disfruto con las dos cosas, aunque creo que, claramente, tengo más experiencia escribiendo que dirigiendo”.

-¿Cuáles han sido, a su juicio, los momentos más duros para sacar a la luz a Trabachones?

“Hoy en día sacar un colectivo al Carnaval es bastante duro. Se necesita compromiso, tiempo, dinero… Pienso que lo más complicado fue empezar a mover todo. Cuando vez cerca la meta, hay más ayudas, pero al principio todo es más complicado y hay momentos en los que parece imposible”.

-¿Qué sentiría dirigiendo a su propio padre?

“He tenido el placer de compartir momentos y hasta el propio Concurso de Murgas con mi padre… pero nunca dirigiéndolo. Me imagino y quiero suponer que sería una sensación igual de bonita que la que he venido acumulando estos años atrás”.

-¿Qué supone para Yoné Expósito el nombre de Trabas?

“Todo. Apostaron por mí ciegamente y eso siempre se los agradeceré. De hecho, es la razón por la que hoy en día sigo aquí en Trabachones. Me hicieron sentir siempre como en mi casa”.

-¿Hasta qué punto se ha sacrificado por la murga, teniendo en cuenta su familia, su trabajo y sus demás ocupaciones?

“Bastante, muchísimo. De todas formas, gracias a Dios, mi familia es murguera y dicen que sarna con gusto no pica”.

-¿Le ha valido la pena tanto sacrificio? ¿Por qué?

“Sí que ha valido la pena, por todo lo vivido. Sin duda, hay cosas que pierdes, pero también hay mucho que ganas. Te pondría como ejemplos las experiencias que acumulas, las amistades que haces y un sinfín de cosas que bien sabe la gente que haya estado en algún grupo del Carnaval”.

-Para usted, ¿qué es más fácil: crear la murga o mantenerla?

“No tengo ninguna duda : mantenerla. ¿Por qué? Sacarla cuesta mucho, pero hacerlo es una vez. Sin embargo, mantenerla es para siempre… y eso es algo pero muy complicado, tal y como está el panorama”.

-Con los tiempos que corren, ¿qué consejos se atreve a dar a los actuales murgueros y murgueras?

“No creo que esté en disposición de aconsejar algo tan propio de cada uno. Ahora bien, si me permites, me gustaría recomendarles a todos que disfruten más. Con esto quiero decir que creo que alguno se ha olvidado de que esto es carnaval. Evidentemente, me refiero a disfrutar dentro siempre de una seriedad y un trabajo bien hecho”.

-¿Qué recomendaciones daría para que no vayan desapareciendo las murgas infantiles?

“Pienso que todo pasa por la cultura de carnaval que se le dé a los niños. Deberíamos cuidar un poco más todo esto, ya que es algo único y propio. Creo que, durante el año, el Carnaval se fomenta poco de manera directa para los niños y eso se traduce en falta de interés por los grupos del carnaval en general.

Desgraciadamente, no son solo murgas lo que desaparece”.

-¿Cambiaría las bases?

“Bueno, la verdad es que seguramente puede que cambiara alguna que otra cosa, pero ya se sabe que es muy difícil contentar a todos”.

-¿Las incentivaría de alguna manera?

“Todo lo que sea mejorar estará bien hecho siempre. Pero, insisto, creo y repito que es muy complicado acertar con eso”.

-¿Qué echa en falta en las murgas infantiles de hoy en comparación con las de épocas anteriores?

“Me gustaría que fuera un concurso más sano y familiar. Recuerdo perfectamente que, siendo un niño, iba al concurso de murgas en familia y con un tinglado preparado, que ya hoy no se ve”.

-¿Recuerda cuáles fueron sus primeros disfraces?

“Los primeros disfraces que me puse suponían un juego para mí. Eran restos de fantasías de Lenguas y Lengüines que andaban por casa. Cuando entré en mi primera murga tuve la suerte de lucir los disfraces de Paco Cortés, concretamente en la murga infantil los Rebeldes”.

-¿Qué primeros instrumentos utilizaban en la murga?

“La verdad es que no hace mucho tiempo de eso y los instrumentos eran en aquel tiempo los que tenemos en la actualidad. No ha cambiado tanto”.

-¿Quiénes les confeccionaban los trajes de la murga?

“No recuerdo los nombres de las costureras, pero sí te puedo decir que siempre hemos estado vinculados a las manos de Paco”.