BALONCESTO

¡Qué gran impotencia!

El Iberostar Tenerife pierde ante el Andorra tras no jugar un buen partido y ser perjudicado por decisiones arbitrales en los instantes finales

El Iberostar Tenerife intentará asaltar esta tarde la cancha más caliente de la Liga Endesa. /Sergio Méndez

El Iberostar Tenerife cayó eliminado ayer en los cuartos de final de la Copa del Rey de Málaga por el Andorra (85-87) en un mal partido de los aurinegros, que nunca estuvieron cómodos, pero en una cita que también estuvo salpicada de decisiones arbitrales dudosas; y alguna, que perjudicó claramente al Canarias. La falta personal no señalada sobre Konate, restando pocos segundos, cuando es claramente agarrado al lado de uno de los colegiados, es muy difícil de comprender que no fuera señalada. ¿Perdió por eso el Iberostar Tenerife una gran ocasión de hacer historia en la Copa del Rey? No. ¿Influyó? Sí.

Empezó bien el Canarias, con un primer parcial de 8-2, hasta que una técnica señalada a Bogris trastocó los planes de Vidorreta. El técnico sentó al griego, metió a Shermadini y el Andorra aprovechó para acercarse (10-9). El Iberostar Tenerife perdió varios balones, lo que facilitó que los del Principado se acercaran más, hasta lograr colocarse por delante en el marcador gracias a un triple de Dejan Todorovic (18-19), lo que provocó la reacción de Vidorreta. Tiempo muerto y a variar el panorama en los casi tres minutos que restaban de cuarto.

Ambos equipos habían encadenado buenas rachas anotadoras, con un Dejan Todorovic desatado (13 tantos) e imposible de frenar para los aurinegros. Al final del primer cuarto se llegaba con 27-28 en el marcador. Y con las primeras malas sensaciones para los canaristas. Un triple de David Walker (32-36) puso con una renta aún mayor a los andorranos en un lapso en el que las segundas opciones tras rebote daban alas a los de Ibon Navarro, que veían con facilidad el aro canarista (38-44). En esos momentos más complicados, Huertas y Shermadini se echaron el equipo a la espalda con nueve tantos para cada uno, mientras Diagne tomaba el testigo anotador de Todorovic con 12 puntos en esta manga, casi todos desde media distancia y sin fallo. Para entonces, el Andorra corría mucho y llevaba el duelo al lado más físico, porque sabía que eso era lo que le podía funcionar. Y con esa dinámica, al descanso se llegaba con 44-49 en el marcador.

Una buena salida del Andorra de los vestuarios les permitió, una vez más, cobrar ventaja (44-54), pero en esta ocasión llegando a esa barrera psicológica de la decena de puntos que, por suerte, logró romper el Canarias con otra reacción en forma de parcial de 15-5 para igualar las cosas a 59 tras un triple de Marcelinho. Diagne se marchó lesionado, aunque luego volvería, pero, pese a todo, los de Ibon Navarro, otra vez, demostrarían tener una moral de hierro. Devolución de parcial (0-7) y 62-70 al final de cuarto. Para colmo de males, Shermadini había cometido su cuarta falta personal, lo que complicaba aún más las cosas para Txus Vidorreta con vistas al último cuarto.

Senglin, con un 2+1, reiteraba las intenciones andorranas de dar la sorpresa. Corrían, defendían, eran duros en defensa y, además, a falta de siete minutos para el final, el Iberostar Tenerife estaba en bonus por personales. Si los de Navarro eran inteligentes, tenían el duelo en su mano, pero el Canarias nunca se rinde. Dos buenos ataques (70-75) con Shermadini en pista y casi seis minutos por delante. Reacción de la mano del genial Huertas (76-77), tiempo muerto de Andorra y cuatro minutos por jugarse. A partir de ahí se emborronó el choque, con demasiadas decisiones arbitrales de los colegiados muy discutidas, con un Canarias errático, un Andorra lanzado y un excesivo suspense en los segundos finales.

Marcelinho Huertas sería el protagonista de un final cargado de polémica. Cuando restaban ocho segundos por disputarse, pisó la línea de fondo en una posesión de los suyos con 85-86 en el electrónico. Luego sería Massenat el que cometiera falta sobre el carioca, dejando a los aurinegros una posesión de 3,5 segundos debajo del aro rival, pero el pase de Marcelinho no acabó en manos de Konaté por una falta, antideportiva además, de Senglin que los colegiados, incompresiblemente, pues uno de ellos estaba al lado, no señalaron. La victoria se iba para el Principado, dejando al Canarias con la miel en los labios y cargado de impotencia.