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La D.O. de Vinos La Palma celebra su XXV aniversario

Lo hace en tiempo de intensa sequía y, por ello, inmerso en la preocupación que de cara a su futuro suscita la prolongada alteración climática
Plantaciones de viñedos en la zona alta de Tijarafe. | D. S.

La Denominación de Origen Vinos de La Palma celebra, el próximo viernes, su 25 aniversario. Lo hace en tiempo de intensa sequía y, por ello, inmerso en la preocupación que de cara a su futuro suscita la prolongada alteración climática. Los viticultores y bodegueros palmeros perciben que se ralentiza el deseable relevo generacional y observan con inquietud la pérdida de cepas centenarias, en parcelas que avanzan peligrosamente hasta situarse al borde de la supervivencia, en zonas donde su labor ha permitido preservar un patrimonio varietal de incalculable valor.

Con la creación en 1993 y la puesta en marcha con carácter oficial, dos años más tarde, de la DO de Vinos La Palma, se inició un tiempo de renovación para el singular cultivo, superviviente entre los que se consolidaron en la socorrida y ancestral agricultura de secano. El esfuerzo constante y el empeño por avanzar ha hecho que en solo unos años sus protagonistas le dieran la vuelta a la veterana elaboración, prestando esmerada atención tanto en cultivo como en el proceso de elaboración en bodega, permitido destacar la calidad de sus uvas, en gran medida pertenecientes a variedades prefiloxericas, para obtener vinos de sello diferencial que llegan a los mercados más exigentes y obtienen con regularidad la valoración de excelencia, que los críticos y los catadores confirman al otorgarles premios en los certámenes nacionales e internacionales.

En la actualidad, la DO de Vinos La Palma agrupa a 19 bodegas, correspondiendo a 974 viticultores, que suman 513 hectáreas. La media de producción se sitúa en 982.423 kg/año, correspondiendo a 2015 el valor óptimo, con 1.401.902 kg, y el mínimo a la vendimia de 2019, con 646.525 kg. En todo caso ha prevalecido el sello de marcada originalidad y entusiasmo, si bien esa apuesta se resiente en estas fechas por la adversidad climáticas, que reapareció en la anterior vendimia al recolectarse un 50% menos que en la de 2018. Los más veteranos recuerdan la adversidad de 1945 y la de 1995, considerados años de sequía extrema.

Al paso del cuarto de siglo compartido en la actividad, la DO palmera, cuyo Consejo Regulador preside Adalberto Martín González, se ha esforzado con tesón y originalidad en la tarea de sumar experiencias entre los productores, potenciando el cultivo y superando los retos de la mayor exigencia en la elaboración, de manera que su oferta suscite entre los consumidores el abierto despertar de emociones, confirmando el lenguaje de aromas y sabores que atesora cada botella, atento al indestructible vínculo que mantiene con el paisaje y la tradición de un cultivo, que se remonta en cuanto a sus orígenes a la primera década del siglo XVI.

La celebración de las bodas de plata de la DO, con la indicación 25 años, 25 experiencias, hace mención a la suma de esfuerzos y voluntades. Tendrá lugar en el Centro de Interpretación de las Cavidades Volcánicas Caños de Fuego, en Las Manchas (Los Llanos de Aridane), a partir de las 18.30 horas. El programa contempla el reconocimiento a los expresidentes del Consejo Regulador: José Miguel López Dorta, Carlos Mario Fernández Felipe y Juan Crispo Perdomo, y la entrega de premios a los ganadores del I Concurso de Fotografía que se convocó con motivo del XXIV Festividad de San Martín.

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