
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciado ayer que “aliviará el confinamiento de los niños de hasta 12 años” a partir del 27 de abril. Precisamente esta fue la noticia de la portada del DIARIO DE AVISOS de la edición del pasado viernes 17 de abril, en la que bajo el titular Después de 35 días encerrados, piden que los niños pisen la calle, varios expertos y representantes de distinto ámbitos se inclinaron por “indultar” a los niños pequeños bajo la cuarentena.
Y es que como señalaron los expertos en el Decano, los menores llevan cada vez peor el confinamiento, que trae de la mano problemas de ansiedad, irritabilidad y trastornos emocionales, así como obesidad, falta de concentración y el abuso del tiempo frente a las pantallas. En las últimas semanas, muchos colectivos y representantes políticos plantearon al Gobierno la posibilidad de tomar medidas menos restrictivas para permitir a los niños salir durante unos minutos al día a la calle y pasear por los alrededores de sus casas.
“Se podría hacer de forma inmediata, una hora al día, para que les dé el sol”, declaraba a este periódico Lluis Serra, portavoz del Comité científico que asesora al Gobierno regional. En el mismo sentido opinaba el consejero de Sanidad, Julio Pérez, que manifestó la necesidad de que los pequeños “salieran a la calle”.
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, reconocía que el aislamiento estaba “afectando” a la salud de los menores, pero era necesario “actuar con cautela”. Pidió a la Asociación Nacional de Pediatría un informe para estudiar las condiciones en el que se especificara qué niños deben tener prioridad en la salida, así como la manera de hacerlo sin que suponga un riesgo.
El presidente del Colegio de Pediatras de Canarias, Luis Ortigosa, señalaba al DIARIO que se trabajaba “para que se haga de la forma más segura para los niños y la sociedad”. Hay que salir “con responsabilidad, tomando todas las medidas de precaución, mascarillas, guantes, ir de la mano del progenitor, mantener la distancia de seguridad, lavarse las manos con frecuencia…”.
El Consejo General de la Psicología exigía que había que “priorizar las salidas” de forma gradual de niños, niñas y adolescentes para “preservar el bienestar psicológico y la salud mental de los menores y sus familias”.
El cautiverio está generado incertidumbre, desasosiego, nerviosismo, miedo, alteraciones del estado de ánimo, estrés, cambios del sueño, trastornos de conducta alimentaria, síntomas de ansiedad, problemas de conducta y adicción a la tecnología.
En esta línea, el psicólogo Pedro Hernández afirmó al decano que “nadie duda de la importancia de que los niños puedan salir a la calle”. En la medida en que se pueda evitar peligros de contagios, “será positivo salir”. Y enumeró los efectos negativos del confinamiento como “la mala gestión de las emociones, el miedo, la depresión o la ansiedad postraumática”, destacó.
Mientras, la vicedecana del Colegio de Santa Cruz de Tenerife, Eva Pellicer, manifestó al Decano que “la salida debe ser con seguridad y cumpliendo los criterios marcados por las autoridades sanitarias. No se puede dejar a la libre interpretación ni apelar a la responsabilidad de los padres para que, con su sentido común, salgan con prudencia”. “No se puede generalizar cada caso ni familia. Cuando la salud está en juego, todo se relativiza”.





