ECONOMÍA

“El Bahía del Duque abre en julio. Es hora de poner la máquina a funcionar. Los turistas están deseando venir”

Francisco Javier Zamorano, presidente de Compañía de las Islas Occidentales (CIO), asegura que ha sido un “batacazo” sin precedentes del que costará mucho salir

Francisco Javier Zamorano
Francisco Javier Zamorano, presidente de Compañía de las Islas Occidentales (CIO). Sergio Méndez

La Compañía de las Islas Occidentales es un grupo familiar que reúne a empresas turísticas, industriales y de servicios con más de 100 años de historia. Gracias a su flexibilidad y capacidad de innovación, las empresas del grupo, son un referente en el sector hotelero e industrial, tal y como avalan los importantes premios recibidos. Sin embargo, nunca antes se habían enfrentado a una situación así. La pandemia del coronavirus ha dejado la actividad turística a cero. Su presidente, Francisco Javier Zamorano, asegura que ha sido un “batacazo” sin precedentes del que costará mucho salir, pero afirma que esto no le impedirá abrir su hotel, el Bahía del Duque, el próximo mes de julio para recibir a los primeros turistas. “Ni por asomo será un verano al uso”, asegura, “pero es hora de poner a funcionar la maquinaria”.

-El Gobierno anuncia que abrirá las fronteras el próximo 1 de julio y, además, rectifica y elimina la cuarentena para aquellos turistas que quieran venir a España. ¿Empiezan los hoteleros a ver la luz?

“Si, bueno, era lo que nosotros veníamos reclamando, ¿no? Un poco de certidumbre para poder planificarnos y comunicar a nuestros clientes el día de apertura. Parece que Europa se ha empezado a mover. Italia, Portugal y Grecia se adelantan un poco, incluso a junio, y nosotros hemos cogido, por fin, ese rumbo de apertura que tanto nos hacía falta para reactivar el turismo este verano”.

-¿Abrirán muchos hoteles?

“No sé cuántos hoteles abrirán, pero imagino que no serán muchos. En nuestro caso, sí. No le puedo adelantar la fecha concreta, pero será en julio seguro”.

-¿Por qué cree que no abrirán muchos hoteles?

“Pues mire, porque dependiendo del modelo de negocio, habrá algunos que necesiten mucha ocupación para ser mínimamente rentables, y otros no. Nosotros, sí. Siempre hemos apostado por un modelo de alto standing y, por eso, con menos ocupación podemos abrir. Además, consideramos vital arrancar la máquina cuanto antes para después tener una temporada de invierno buena. Por eso es hora de abrir los hoteles”.

-¿Da por perdida la temporada de verano?

“Bueno, será una temporada flojita, pero en nuestro caso suficiente para abrir. Ni de lejos será un verano al que estamos acostumbrados. Y esto ocurre por dos cosas: primero, porque ha habido incertidumbre hasta última hora, con lo que se han producido muy pocas reservas, y a esto se suma que hay mucha gente que tiene poca confianza para viajar. En segundo lugar, están las reducciones de vuelos, porque habrá, pero muchos menos de los que suelen en verano. También súmele a esto que aún no sabemos el estado de importantes países emisores, que no sabemos cómo van a llegar a julio y agosto. Es el caso de Reino Unido, que tiene una porción importante del queso, y a día de hoy, todavía desconocemos lo que va a pasar con ese mercado. Todo esto dentro de la coctelera, como le digo, nos hace tener un verano para empezar a arrancar, pero ni de lejos será como un verano normalizado”.

-Pero aún así ustedes optan por abrir. ¿En la hostelería pasa lo mismo que en la restauración, que quien abra primero se lleva el gato al agua?

“Estamos convencidos de esto. Estamos esperando al pick up de las reservas para saber con qué demanda contamos, sobre todo después del anuncio de que se elimina la cuarentena y de que se abren las fronteras, pero nuestra intención es abrir desde principios de julio. Lo haremos pausadamente. No se abrirá todo el hotel, será por fases y disponiendo de todas las zonas comunes y, por supuesto, cumpliendo estrictamente con todos los protocolos de seguridad y sanitarios”.

-¿Le nutrirá inicialmente el mercado regional y nacional?

“No, necesariamente. Tenemos reservas europeas. Todo el mercado que está en disposición de viajar, desde el alemán hasta el Benelux o escandinavo. Todo el mercado europeo que está en condiciones de viajar, vendrá. Es verdad que el mercado nacional y regional será importante y dará un buen empujón, pero el europeo también estará ahí”.

-¿Están teniendo reservas de mercados extranjeros?

“Muchas. El 80% de las que estamos teniendo son internacionales. Hay mucha gente deseando venir, de verdad. Los turistas están deseando venir a Canarias. Los que están bien y los que tienen confianza en el destino. Hay mucho inglés que también quiere venir, pero las circunstancias de su país no son las adecuadas”.

-¿Se tendrá que recurrir a una bajada de precios como previsiblemente ocurrirá en el transporte aéreo para incentivar la demanda?

“Bueno, yo creo que son tiempos en los que todos tendremos que arrimar el hombro todo lo que se pueda. Nosotros no somos partidarios de bajar precios, pero sabemos que hay momentos muy especiales y si hay un momento especial, es Este. A lo mejor no bajar las tarifas, pero sí dar valor añadido a las ofertas que puede ayudar a que, por ejemplo, un turoperador prepare un buen paquete. Y, mire, estoy convenido de que todos estamos dispuestos a arrimar el hombro para sacar esto adelante”.

-¿Deberíamos seguir la estela a Portugal, que ya tiene la zona del Algarve abarrotada?

“Es que ellos han sido los alumnos aventajados. Empezaron antes con su sello de Clean & Safey hace un mes. Tenga en cuenta que desde que ellos dijeron que abrían, nos llevan casi un mes de ventaja”.

-El verano de ellos es nuestro invierno, así que, a lo mejor, esta experiencia inicial de verano puede servir a Canarias para estar ya reforzados en lo que es nuestra temporada fuerte que es el invierno.

“Sí, efectivamente. Yo creo que abrir en julio es mejor que no hacerlo. Además, tenemos muchas ventajas competitivas con el resto del sector, como son unas infraestructuras muy buenas con respecto a nuestros competidores, como Turquía o Egipto. La seguridad, que siempre ha sido una ventaja para nosotros, y ahora más, una seguridad sanitaria es muy importante con respecto a nuestros destinos competidores”.

-¿Hasta qué punto es importante la ampliación de los ERTE hasta final de año? ¿Es esta una de las razones por la que algunos hoteleros no se deciden a abrir?

“Es bueno que el Gobierno tome las decisiones apoyándose en expertos de los sectores pertinentes, porque claro, pueden decir misa, pero nada más lejos de la realidad. Como le dije antes, este verano no será ni por asomo como un verano normalizado. De tener un agosto o un julio con un 80% de ocupación, podemos coger ahora un verano que, siendo generosos, podemos estar entre un 15% o un 20% de ocupación. Es un 75% menos de la cifra habitual en esa fechas y, claro, con estas cifras muchos hoteleros estarían peor que abriendo. Y después, el invierno, que esperamos que esté mejor, tampoco será un invierno normalizado. No será tan malo comparativamente como el verano, pero ni muchos menos como otro invierno. Este año será un año muy peleado. Y vamos a abrir porque hay que reiniciar las máquinas, pero va a ser un año muy complicado y 2021, que es el año que viene, nos acercaremos más a la normalidad, pero tampoco serán las cifras a las que estamos acostumbrados. No estamos pidiendo que los ERTE continúen el año que viene, pero este sí, porque son más necesarios que nunca. Y así lo tiene que entender el Gobierno, porque todos sabemos que es mucho peor que se encuentre con cierres de empresas y despidos elevados. Todo esto no se puede poner en peligro, por eso los ERTE son fundamentales, porque la situación del sector lo requiere. Mire, no porque un hotel abra será rentable. Tenga en cuenta que nosotros, aún con los ERTE y con la actividad a cero estamos perdiendo dinero”.

-Da la sensación de que el Gobierno va a trompicones. Hoy dice una cosa, mañana otra, y los empresarios no saben muy bien a qué atenerse. Pasó con la cuarentena. Tuvo que venir Francia a salvar los muebles.

“Les cuesta mucho. Todo ha sido así desde el principio. Improvisación, rectificaciones sobre la marcha, poca definición en lo que se dice, y decisiones los domingos a las 12 de la noche… Por eso hemos acogido con cierto agrado, por fin, tener algo de luz y ya sabemos que julio es el mes, y el 1 es el día”.

– CIO no solo tiene empresas turísticas. ¿Cómo ha afectado este parón económico al grupo en general?

“En el sector industrial, por ejemplo en el agua embotellada, hubo bastante tirón al principio por el acaparamiento cuando la gente empezó a comprar mucho. La hostelería paró en seco. La lavandería también se vio afectada, porque se nutre de los hoteles. En nuestro sector inmobiliario llegamos a acuerdos con clientes para atrasar las cuotas y, en la seguridad privada, sí hemos seguido dando servicio porque estando hoteles cerrados nos reclaman. En la limpieza reaccionamos rápido y creamos todo un segmento de desinfección para la Covid y hay una importante demanda de trabajo. Nos adaptamos rápido”.

-El 2008 queda en una mera anécdota, ¿no?

“Ni punto de comparación. La única esperanza es que la recuperación sea más rápida y en el 2022, con vacuna, sea el año de la recuperación. Porque este año es un batacazo que nunca en la historia hemos vivido”.

-Con sangre, sudor y lágrimas se sale de esta, como dijo al principio de esta pandemia el presidente de CEOE-Tenerife, José Carlos Francisco, citando a Churchill.

“Sí. La empresa que no haya tenido caja, pues va a pasar momentos muy duros, porque aguantar un parón de tres meses es muy complicado. Pierdes casi el 70% del negocio, Y el problema no es solo la crisis económica, sino también la crisis de confianza, que se irá recuperando poco a poco, pero no de golpe”.