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El voto dividido del nacionalismo canario que muestra sus diferencias estratégicas

CC apoyó ayer la prórroga del estado de alarma, mientras que NC se abstuvo por primera vez para forzar un mejor trato financiero a Canarias

PEDRO QUEVEDO Y ANA ORAMAS
Pedro Quevedo y Ana Oramas. DA

Jorge Berástegui/Agencias

Las tornas en el nacionalismo canario cambiaron ayer en el debate sobre la quinta prórroga del estado de alarma. Coalición Canaria, que está en la oposición en el Parlamento canario, apoyó ayer la propuesta del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Mientras, Nueva Canarias, socio del PSOE en el cuatripartito de izquierdas que gobierna en las islas, finalmente decidió abstenerse, a pesar de haber votado a favor de todas las prórrogas hasta ahora.

“CC y PNC van a apoyar el estado de alarma porque se ha reducido a quince días y porque su Gobierno se comprometido a la prolongación de los ERTE del sector turístico que tanta falta hace para salvar cientos de miles de puestos de trabajo, en una tierra donde el 40% del empleo depende de ese sector”, afirmaba ayer la portavoz de CC en el Congreso, Ana Oramas.

CC intenta apropiarse en de la decisión del Gobierno español de prolongar los ERTE turísticos, a pesar de que la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, explicó hace dos días en el Senado que también se había reunido con el Gobierno canario para cerrar la cuestión. “Hay un acuerdo con su organización política y también con el Gobierno de Canarias. Yo misma he participado en una reunión con el Ejecutivo regional y los agentes sociales. Y creo que ha sido ejemplar, junto con su contribución, por cuanto hay unidad en la reivindicación”, le dijo Díaz al senador de CC, Fernando Clavijo.

Pero lo sustancial es que el nacionalismo conservador intenta recolocarse en el nuevo escenario político que emerge con la pandemia, y más tras la sensación de enorme vacío que ha producido en el partido su salida del poder después de 26 años. Y da este giro insuflando oxígeno al mismo Gobierno estatal contra el que votó Oramas, durante la investidura de Sánchez, desoyendo a la dirección de su partido.

La misma persona que se negó tajantemente a abstenerse tras el acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos mostraba ayer una actitud cordial con Sánchez, al mismo tiempo que advertía contra el virus del “enfrentamiento y la intolerancia” y mencionaba al poeta Antonio Machado para recordar a las sempiternas “dos Españas” que, cuando se desbocan, acaban a garrotazos. “No se pueden despertar las peores pasiones de este país, los monstruos que habíamos enterrado”, afirmó.

En plena vuelta de Ciudadanos al papel de partido bisagra capaz de votar a izquierda y derecha, CC asume un discurso similar que tiene también su réplica en Canarias, donde los nacionalistas negocian con el Ejecutivo autonómico la firma del pacto de reconstrucción económica. Ayer, el propio expresidente Clavijo decía en ‘Buenas Tardes Canarias’, un programa de la televisión autonómica, que ahora era el momento de “apagar el incendio”, y que ya luego vendrá la hora de dirimir responsabilidades. Una postura que rompe con la radicalización de la derecha con la que quedaron alineada tras la sesión de investidura.

Tacticismo o no, este acercamiento coincide con una postura más crítica de Nueva Canarias. Los nacionalistas progresistas, a quienes Clavijo acusó ayer de decidir siempre su voto unilateralmente, a pesar de haber ido en coalición con CC, decidieron abstenerse por primera vez en todo el estado de alarma. El portavoz de NC en el Congreso, Pedro Quevedo, recordó la pésima situación socioeconómica que ya vive Canarias, donde, según las cifras que dio ayer, hay un 37,3% de la población activa, 420.000 personas, que reciben algún tipo de ayuda, entre parados, ERTE y autónomos que han cesado su actividad. Quevedo recordó que, este año, las administraciones canarias dejarán de recaudar 1.547 millones de euros en los impuestos propios correspondientes al Régimen Económico y Fiscal de las islas.

“Tenemos el riego no solo de no pagar las necesidades básicas, sino de no pagar las nóminas”, advirtió en el hemiciclo. Y luego pidió que el Gobierno estatal libere el superávit de 4.000 millones de euros que tiene Canarias en los bancos, entre el dinero ahorrado por la Administración autonómica y las corporaciones locales, además permitir el eldeudamiento de las islas y de promover un plan específico para el sector turístico canario.

“Nos sentimos absolutamente empáticos con la situación dramática que están viviendo las islas”, respondió Sánchez durante el debate. También anunció el trabajo en una comisión bilateral para abordar el endeudamiento de la administración canaria. Pero evitó compromisos concretos, así que en NC optaron definitivamente por abstenerse.

“Se trata de un toque de atención, nosotros hemos sido absolutamente leales al Gobierno progresista de España”, comentan desde Nueva Canarias. “Pero el Gobierno de España tiene que saber que esos son nuestros ahorros y que los necesitamos. Un Cabildo como el de Gran Canaria no puede renunciar a los 600 millones de euros que tiene guardados en los bancos y que ahora son fundamentales para para pagar cosas básicas”, explican. Desde NC recuerdan que no son los únicos aliados del Gobierno central que se han sentido molestos, y se refieren específicamente a Joan Baldoví, diputado de Compromís, que ayer votó ‘no ‘ a la prórroga del estado de alarma por considerar que la Comunidad Valenciana, que está infrafinanciada, no ha recibido la compensación adecuada durante la crisis. También fue enormemente crítico el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, aunque el compromiso de este partido con la investidura fue una simple abstención, a pesar de los aspavientos emocionales que hacía ayer Rufián desde la tribuna.

Sin embargo, en NC desvinculan cualquier relación entre lo ocurrido en Madrid y la unidad del pacto progresista en Canarias, pese a que CC, como lleva haciendo desde hace meses, intentaba meter cuña. “Es complicado estar en el Gobierno y en la oposición al mismo tiempo”, decía Clavijo.

Pero la posición de Nueva Canarias tiene también un valor estratégico para el Gobierno de las Islas. Mientras Ángel Víctor Torres está obligado a medir más su mensaje frente a Madrid, dada su militancia en el PSOE, Nueva Canarias y su líder, Román Rodríguez, pueden tensar algo más la cuerda para pedir con más intensidad cuestiones como el superávit o la deuda, al igual que Casimiro Curbelo, de ASG. “Es que, además, son consensos de la sociedad canaria, todos estamos de acuerdo”, recuerdan desde NC.

Esta pulsión nacionalista dentro del Gobierno canario también le permite a NC marcar perfil propio frente a CC, con el debate ahora durmiente sobre la hegemonía, la unidad y la orientación del nacionalismo canario. Mayo iba a ser el mes del congreso de CC. Y miren dónde estamos.

Ya por la tarde, durante las preguntas parlamentarias, Ana Oramas insistió en la “angustia” de los dos millones de canarios por la situación “catastrófica” que se les plantea ante “la quiebra del modelo económico” producida por la paralización del turismo. “Hambre y desesperación amenaza a miles de hogares, el precio del confinamiento va a ser muy caro, pero no todos lo vamos a pagar igual”, añadió, y aseguró que Canarias mira a Madrid para pedir ayuda igual que Madrid mira a Bruselas buscando respaldo financiero.

Sánchez le respondió que su Gobierno no va “a dejar a nadie atrás” y que se buscarán medidas para recuperar el turismo, sobre todo en el ámbito europeo, “para volver a llenar playas y costas”, y le recordó el respaldo que supondrá la próxima creación del ingreso mínimo vital. Sin embargo, la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, bastante más sobria que Oramas, le pidió que evitara las “expresiones hiperbólicas”.

Luego se supo que el Gobierno había acordado con EH Bildu, a cambio de su abstención, una mayor capacidad de gasto de las administraciones autonómicas y locales para afrontar las consecuencias de la pandemia. Dice el acuerdo: “La capacidad de endeudamiento de la Comunidad Autónoma Vasca y la Comunidad Foral de Navarra se establecerá exclusivamente en función de su situación financiera”. Y si vale para vascos y navarros, debería valer para los canarios.

Fe de errores: en la primera versión de este artículo, el autor afirmaba erróneamente que CC se había abstenido hace quince días en la votación sobre la prórroga del estado de alarma, pero ese dato es incorrecto: los nacionalistas conservadores anunciaron inicialmente su decisión de abstenerse, pero finalmente votaron a favor.