NAICONAL

Sánchez pacta con Bildu una polémica derogación de la reforma laboral

Inicialmente se hizo público un documento en el que el Gobierno pactaba con los abertzales echar abajo “de forma íntegra” la medida estrella del PP, pero luego fue reducida a tres puntos concretos de la ley

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. DA
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. DA

DANIEL TOVAR / AGENCIAS

El Gobierno central hizo público ayer por la tarde un acuerdo alcanzado con EH-Bildu para “derogar de manera íntegra la reforma laboral del año 2012 impulsada por el Partido Popular”, medida insignia de Mariano Rajoy. Sin embargo, el documento suscrito entre el Ejecutivo y los independentistas vascos a cambio de que estos últimos no obstaculizaran la prórroga del estado de alarma -que el Ejecutivo de Pedro Sánchez logró por quinta vez con el apoyo de Ciudadanos y el PNV-, vio modificados sus términos a última hora de la noche, cuando los socialistas, mediante un comunicado, matizaron que el texto final recoge como compromiso “recuperar los derechos laborales”, modificando solo tres puntos de la ley estrella del PP.

En la nota aclaratoria, el PSOE aseguró que los únicos aspectos que se derogarán serán la posibilidad de despido por absentismo causado por bajas por enfermedad, las limitaciones al ámbito temporal del convenio colectivo, haciéndolo llegar más allá de las previsiones contenidas en el mismo, tras la finalización de su vigencia y hasta la negociación de uno nuevo, y la prioridad aplicativa de los convenios de empresa sobre los convenios sectoriales. Unos objetivos, menos ambiciosos de los que se manifestaron inicialmente, que contrastan con la versión expuesta por el diputado de EH-Bildu Oskar Matute horas más tarde de la publicación del acuerdo, quien declaró a TVE que Sánchez había negociado con la formación que el pacto no se publicara antes de la votación, al mismo tiempo que afirmó que “en los últimos días hemos estado puliendo los aspectos” relativos a “profundizar en las garantías de escudo social y económico para el conjunto de los pueblos y trabajadores”.

El Consejo de Ministros ya aprobó el pasado mes de febrero la derogación del artículo 52.d del Estatuto de los Trabajadores, que permitía a las empresas despedir a trabajadores que estuviesen de baja por causas médicas justificadas, una medida con la que quería beneficiar particularmente a las personas con discapacidad o con enfermedades de larga duración.

El resto de los puntos del acuerdo contemplaban la flexibilización de la regla de gasto para entidades locales, forales y autonómicas. En concreto, se recoge que estas entidades “dispondrán de mayor capacidad de gasto para políticas públicas destinadas a paliar los efectos sociales originados por la crisis de la Covid-19”, que no se computarán en la regla de gasto en el caso de las entidades locales. Asimismo, concretaron que la capacidad de endeudamiento del País Vasco y de Navarra “se establecerán exclusivamente en función de sus respectivas situaciones financieras”.

CIUDADANOS

Los últimos acercamientos del PSOE con Ciudadanos han alentado, en los sectores más conservadores, la esperanza de que Sánchez rompa con Pablo Iglesias y busque socios alternativos. De hecho, algunos de los partidarios de este cambio de actores en el Gobierno sostienen que los socialistas han estado dando un giro al centro tras alcanzar dos acuerdos consecutivos con la formación naranja. Pero este acuerdo sorpresa con EH-Bildu ha tumbado dicha teoría.

Sánchez permitirá endeudarse al País Vasco, mientras Canarias espera

Se esperan reacciones en el Archipiélago a colación del acuerdo hecho público ayer entre Sánchez y EH-Bildu, pues, a pesar de haber modificado sus términos en lo referente a la reforma laboral, conserva el compromiso del Gobierno estatal a permitir que País Vasco y Navarra se endeuden. Una reivindicación que estuvo en boca del diputado Pedro Quevedo (NC) en el pleno de prórroga del estado de alarma, quien instó a Sánchez a permitir que Canarias, una de las comunidades autónomas más cumplidoras en materia económica, pueda aumentar el gasto público para paliar el impacto de la crisis. Quevedo ayer se abstuvo.

Además, se trata de una demanda que ya hizo llegar a la ministra de Hacienda el vicepresidente canario Román Rodríguez, tanto por carta como en un encuentro que mantuvieron ambas administraciones la semana pasada, y en el que el Ejecutivo central se comprometió a estudiar la aplicación de la medida en el Archipiélago.