política

Dos históricos de la política canaria para una situación “muy adversa”

El presidente Torres, reivindica la trayectoria política de los nuevos consejeros, Blas Trujillo y Manuela de Armas, como garantía ante a las “incertidumbres” del momento actual

Sergio Méndez

Tener que nombrar a dos consejeros, al año de formar Gobierno, porque las personas que estuvieron antes no consiguieron hacerse con las riendas, habría tenido aroma a caos y decadencia en la vieja normalidad. Pero en la nueva, tan exhaustos como estamos tras tres meses de estado de alarma, y separados del mundo por la mascarilla, casi parece un éxito que el Gobierno haya salido razonablemente bien de la crisis sanitaria, a pesar de los 162 fallecidos que ha habido en Canarias. Pero lo que viene es una situación “muy adversa” y llena de “incertidumbres”, como afirmó ayer el presidente del Gobierno canario durante la toma de posesión del nuevo consejero de Sanidad, Blas Trujillo, y la nueva consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes, Manuela de Armas. Por eso ha decidido nombrarlos, porque tienen mucha experiencia política.

La sala del edificio de Presidencia donde tomaron posesión los nuevos consejeros estaba algo calurosa, con las sillas separadas y bastantes socialistas de la vieja guardia, como Julio Cruz, exsecretario de Organización regional, o Rafael Yanes, diputado del Común. También algunos de la nueva guardia, como Antonio Olivera, viceconsejero de Presidencia, o Nira Fierro, portavoz en el Parlamento. Y algunos familiares de los protagonistas.

Torres empezó rememorando que, en aquella sala, abarrotada entonces, él había tomado posesión hacía casi un año: es muy grande el abismo que va de la euforia de entonces al trámite rápido de ayer, como si no hubiera apenas tiempo de recrearse en nada. Y quiso destacar que Trujillo y Armas hubieran aceptado su encargo en la situación actual, “la responsabilidad por encima de los intereses personales”. Además de la larguísima experiencia política que tienen. En tiempos de pandemia, mejor no arriesgar. Trujillo ya fue consejero de Función Pública y Empleo de 1991 a 1993, con Jerónimo Saavedra de presidente del Gobierno. Hace 27 años. Y luego diputado, portavoz en el Cabildo de Gran Canaria, presidente del Consejo Económico y Social. Toda una vida.

Manuela de Armas fue alcaldesa de Arrecife, presidenta del Cabildo de Lanzarote, parlamentaria… También fue viceconsejera de Educación con el socialista José Miguel Pérez de consejero y vicepresidente durante el segundo Gobierno de Paulino Rivero, entre 2011 y 2015, una coalición en CC y PSOE. La buena sensación que dejó su trabajo de esos años en la comunidad educativa, a pesar de que estábamos en plena crisis, han sido determinantes para el nombramiento.

Ya con los periodistas, Manuela de Armas afirmó que asume el cargo con “gran ilusión” por el “gran amor” que siente por la enseñanza, sector en el que fue funcionaria durante cuarenta años. Lo primero que va a hacer, dijo, es reunirse con el equipo de Consejería, muy especialmente el secretario general técnico, para ver la disponibilidad presupuestaria que hay. Y luego dijo que hablaría con los sindicatos de enseñanza, partidos políticos y el Consejo Escolar de Canarias. De Armas no quiso pronunciarse abiertamente sobre si piensa cambiar o no al equipo del Departamento. Pero sí admitió que va a ser un verano “duro, difícil y de mucho trabajo” para que las clases empiecen con cierta tranquilidad y seguridad en septiembre. También afirmó que su gestión no solo estará centrada en afrontar las consecuencias de la covid-19, sino en abordar los “grandes retos” que tiene Canarias en la educación para homologarse con las comunidades con mejores indicadores educativos en el conjunto del Estado. En clave interna, De Armas afirmó sentirse respaldada por su partido en Lanzarote, ante las informaciones de que su nombramiento no entusiasmaba al sector de la líder del PSOE en esa isla, Dolores Corujo, también presidenta del Cabildo de Lanzarote, que sí estaba en el acto.

Después le tocó el turno a Blas Trujillo, que hizo una defensa de la importancia de la sanidad pública y afirmó que ya ayer se había reunido con su antecesor, Julio Pérez. Luego explicó que peleará duro para que Sanidad Exterior, dependiente del Estado, permita hacer tests PCR a turistas que lleguen a las islas para poder controlar la pandemia e impulsar la reactivación económica al mismo tiempo. “Estamos obligados a abrirnos, por cuanto vivimos de la apertura, lo que lleva a un difícil equilibrio: cómo nos protegemos y a la vez nos abrimos a multitud de visitantes que vienen de casi todos los sitios” , afirmó. Luego dijo que no le preocupaban los resquemores del PSOE de Tenerife por su falta de representación en el Gobierno, pues eso son cuestiones habituales en los partidos. Y tampoco cree que haya un problema de cuadros políticos en el PSOE por el hecho de que el presidente haya tenido que recurrir a un veterano como él para gestionar Sanidad.

El que volvió a comparecer ante la prensa fue Torres, por segunda vez en menos de una semana, a pesar de haber hablado en el acto. Los medios le preguntaron de nuevo sobre el malestar del PSOE de Tenerife y dijo entenderlo. Porque también él fue secretario insular de Gran Canaria antes de secretario regional. Y en esa época, cuando Patricia Hernández fue vicepresidenta con Fernando Clavijo, el PSOE de Gran Canaria también quiso obtener más representación en el Gobierno de la que finamente obtuvo.

Torres también reivindicó el trabajo de su Ejecutivo después de que el secretario general de CC, José Miguel Barragán, afirmara ayer que “dejadez e incapacidad son las dos palabras que mejore resumen el primer año de vida del pacto de las flores”. El presidente se negó a responder a “alguien de la oposición que usa esos sustantivos con respecto al Gobierno”. Pero acto seguido animó en alto en alto a que se preguntara a la ciudadanía sobre el Gobierno, que ha tenido que gestionar multitud de problemas, como los incendios de Gran Canaria, el cero energético o la caída de Thomas Cook. Torres, que ha leído recientemente la biografía de Churchill, afirmó que la sociedad ha percibido en todo este tiempo “el esfuerzo, el sudor, las lágrimas y el sufri