La Palma

La Bajada no cae del todo pese a la pandemia

Cientos de fieles acudieron ayer a las eucaristías celebradas en el Santuario de Las Nieves, coincidiendo con el día en que darían comienzo las Fiestas Lustrales

Las redes se han llenado de recuerdos de la Bajada 2015. José Ayut

La crisis sanitaria declarada por la pandemia del coronavirus no ha sido capaz de frenar la devoción de los palmeros hacia su Patrona, la Virgen de Las Nieves. Es por ello que, tal y como había anunciado el Consistorio capitalino, del mismo modo que la Diócesis Nivariense, ayer, día en que debía tener lugar el inicio de las Fiestas Lustrales, se celebraron varias eucaristías en el Real Santuario, a las que acudió un importante número de fieles deseosos de honrar a la guardiana de la Isla Bonita.

No fue posible el traslado de la Bandera -una enseña blanca, de grandes dimensiones con el anagrama de María bordado en el centro- a la parroquia de El Salvador para ser bendecida y, posteriormente, izada en el Castillo de la Virgen. Tampoco que, durante dicho proceso, sonaran por las calles de la ciudad el himno nacional y los cañonazos del Castillo del Barco. Pero tampoco el virus provocó que reinara el silencio, pues muchos ciudadanos decidieron ser partícipes de una jornada tan especial acudiendo a la ermita.

Las autoridades han querido recordar algunas de sus vivencias en torno a las Lustrales, no en vano, se trata de la primera vez que son suspendidas por completo desde su creación en el año 1676. El propio Ayuntamiento capitalino, por medio de las redes sociales, señaló que las circunstancias que han motivado la cancelación de los actos enmarcados en la festividad “no podrán borrar el sentimiento de nuestros corazones”. “Un 2020 que quedará grabado para siempre en nuestro recuerdo y que servirá para que, cuando podamos expresar nuestra devoción como hoy [ayer para el lector] nos gustaría, lo hagamos con el mayor de los fervores”, destacan desde la institución local.

El anterior regidor de Santa Cruz de La Palma, Sergio Matos, último alcalde en participar en la Bajada como máximo representante de los habitantes de la ciudad, dedicó unas palabras a una de las citas más importantes del calendario festivo, como es el arranque de las Lustrales. “Tal día como hoy, hace cinco años”, comentaba junto a un álbum de fotografías de la pasada edición, en 2015. “Ahora toca mantener la llama en cada uno para volver a izar su bandera, trasladar su trono y volver a reencontrarnos en torno a nuestra patrona”, proseguía. Ya el pasado 23 de abril, en un extenso alegato como reacción al anuncio de la cancelación, Matos dijo que la Virgen “volverá a bajar para estar más cerca de los suyos, para los que vivimos aquí y para los que nos visitan de fuera; muchos de ellos nacidos en la Isla (…) porque habrá que iluminar la noche con pandorgas, sorprenderte de las piruetas y elasticidad de los acróbatas”, entre otros momentos claves de la fiesta.

Por su parte, el actual alcalde de la capital, una vez la Diócesis tomó la decisión de no celebrar la Bajada, declaró a DIARIO DE AVISOS que su posible aplazamiento -antes de 2025- podría suponer un estímulo para las empresas locales, dado que, especialmente en momentos de crisis como los que vivimos, ven mermados sus ingresos, y la festividad les aporta una inyección extra de recursos debido a la gran expectación que genera.

Y el teniente de alcalde de Santa Cruz, Toni Acosta, aprovechó el día de ayer para publicar un texto titulado Color y lágrimas, en el que, con cierto aire de nostalgia, decía que “hoy amaneció llorando el cielo. Hoy la señora no avanzó su llegada con plata repujada; hoy miramos al castillo, y no hay nada que anuncie (…) hoy baja el trono en nuestros corazones, en nuestro recuerdo”.